Enamorada de mi foto
veo mi foto
y me gusta
Me gustan mis ojos
mis labios
mis pómulos
La veo
y quedo exitada
como si esa no fuera yo
como si fuera otra
con la que quisiera estar
con la que estaría
hasta acabar
Pero después me acuerdo
pero después caigo
en que esa foto es parte de mí
esa foto es parte de quien soy
Y me quedo
rara
temblorosa
extrañada
de lo que ocurre.
Sin embargo,
yo no quiero estar solo conmigo,
también quiero estar con otres.
No para acumular cuerpos en un ropero
no para jugar a que puedo
sino para sentir que la magia
no habita en un solo terreno.
Reflexión acerca de lo escrito: Yo concibo las fotos como una transmisión sensitiva. Uno sale en una foto actuando un sentir o directamente transmitiendo un sentir natural. Por tanto, al gustar de mi foto, yo gusto de una sensación. No gusto verdaderamente de un cuerpo. No peco de superficial. Nadie gusta solamente de un cuerpo. Esa es una mentira en la cual caemos por falta de compromiso.