Escribir para mantenernos vivos

lunes, 29 de agosto de 2016


A veces lo verdadero no está en las charlas

Juana se buscaba en lunas, en claveles y en hojas amarillas. Pero también, de vez en cuando, se encontraba perdiéndose en caras, escalando entre palabras, buscando entre mañanas, ese algo, esa sustancia. No sabía bien qué era, acaso si hubiera sabido, se hubiera convencido de no saber, con tal de poder buscar. Juana buscaba aquella incógnita como quien busca el cielo y el infierno, que por única vez, vienen juntos.
En las charlas era donde más buscaba, desesperada, ante una palabra o una frase, con la que enhebrar sus hilos de noches y días en los que soñaba, con lo que esperaba. Y era entonces, como las charlas pasaban. Y la nada pasaba con ellas. Y las repetidas Juanas.
Juana se creaba a veces una doble, para pasar las noches sin horas, y jugaban a inventar cuentos. Inventaban personajes sin tiempo, y sin espamentos.
Un día, se encontró en un árbol poblado de hojas naranjas. Increíble, estaba allí. Podía sentirse. Ya no había charlas, ni espera, ahora primaba la vera.

¿Y ahora?
¿Qué pasa?





sábado, 27 de agosto de 2016

El arte como vehículo,
el amor como motor.

Quiero pensar en esto, y detenerme, simplemente detenerme. Noto una cierta reticencia ante el amor en estos tiempos, a los que prefiero no otorgarles ningún título. Pareciera que el amor hoy, se parece más a una utopía o a una condena, que a una vida verdadera. Me impresiona como somos moldeados por el momento social en que nos encontramos, hasta que punto la construcción de la que somos parte, aun cuando no tengamos mucha noción de lo que se construye, nos percute en lo más profundo. Yo no tengo muchas explicaciones acerca del amor, y lejos estoy de poder definir a este gran Dios, pero me gusta creer que eso es lo que siento. En esos días, donde todo parece lluvia de estruendos y canciones de victorias perdidas, de pronto, titila en el ocaso, una luz, difícil de describir, es entonces que me habla en un lenguaje que no conozco ni desconozco, pero que habito. Ese suceso me ocurre desde que tengo memoria.
No tengo más palabras sentidas que expresar, hasta acá he podido detenerme, hasta acá. 

viernes, 26 de agosto de 2016

Duele.
Que no sea.
 Que no se pueda.
Duele y hiere,
 como una aguja tejiendo una manta inevitablemente,
           rota.
 Pero pronto me doy cuenta,
cada vez son mas las veces en que me doy cuenta,
de que debo deshacerme del dolor como cuento,
 debo dejar de llevarme en el,
  no puedo ser acarreada por un lamento.
Llega el momento donde uno vislumbra,
 que no hace falta una historia melancólica,
    uno respira y descubre,
que si sigue caminando en tierras lugubres,
 si sigue creando cada vez mas fantasmas,
        la peste será inminente.

Estaba yéndome en pensamientos, cuando me atrapó uno interesante. El otro se va cuando no tolera el diálogo, uno mismo se va cuando no puede con el otro, pero, ¿por qué lo hace?, ¿por qué lo hago?, ¿por qué lo hacemos? Nos vamos porque esa relación dialogica necesita que reveamos algo, que consideremos una situación en nosotros.Y de no estar dispuestos a semejante cosa, vamos a irnos, de la forma que sea. Si no deseamos cambiar, o no podemos, o no hay tal necesidad, seguimos, sin ese otro, y sin lo que nos iba a despertar.



jueves, 25 de agosto de 2016

Mi computadora esta averiada, pero al menos me da algo de luz, siento que la suficiente para que pueda recrear unas letras en este molde, la suficiente para poder hacerlas bailar. Tal vez si se apaga la reinicie, y siga escuchando a Harrison, y así una y otra vez, hasta caerme desmayada en la cama. O hasta que las sabanas me tomen con sus dulces manos y me arrastren a los confines de Morfeo. Todo puede pasar. Eso siento esta noche en especial.

Respuesta a un querido amigo

El arte para mi,
un barco,
infinitas manos,
cientos de luces,
bañándose en ríos de noches,
el arte para mi,
como caminar en un sueño,
como poder hacer pie en el misterio.
El arte me mantiene acá,
cuando me quiero ir,
el arte me hace entender,
lo que no tiene un porqué, 
arte y amor,
bella fusión,
el arte me viste,
me ayuda a florecer.