Escribir para mantenernos vivos

sábado, 22 de abril de 2017

Gracias,
es una palabra,
para repetir,
y repetir,
y repetir,
y repetir
y repetir.
¡GRACIAS POR TANTA GRACIA! 
Cuando ves,
por la calle,
el amor,
en una pareja.

Ellos cantan,
una canción,
mientras van,
de la mano.

Los ves y pensas.
¡Qué lindos!
¡Es que son hermosos,
porque son!

El canto,
puede no escucharse,
de la forma normal.
Con todos los sentidos, hay que escuchar. 

Cuando veas esto de nuevo,
acordate,
a vos también,
te puede pasar. 
Las personas de las cuales nos enamoramos (en amor andamos) tienen que ver con estados que transitamos. Cuando de una forma nos sentimos, eso es lo que percibimos, y lo que recibimos. Si en algún momento sentimos que ese amor deja de latir, es porque ese amor en conjunto hallo una diferencia de estados. ¡Uno de los estados, o ambos, está cambiando! Entonces ya no es lo que era, pero sigue siendo. Sigue latiendo de otra forma.
No hay que apegarnos a los recuerdos de amores bellos, ya no estamos en ese estado. Ahora estamos en otro, y vendrán otros amores.
¡También van a ser buenos!
¡También van a ser bellos!
Lo importante es que pudimos vivir el amor con otro, de una manera maravillosa.
Hemos aprendido.
Ese otro nos ayudo, y nosotros lo ayudamos.
¿Qué puede ser mejor?
El otro no es nuestra propiedad, es un ser en libertad.
Hay que dejarlo volar.
Y de su felicidad,
disfrutar.
Ese amor nunca se va a ir de vos,
ese amor construye.
Ese amor es creación.


No importa qué tan loco te sientas,
acordate,
hay vestimentas.
¡Podes ser un camaleón!

No temas,
la mirada de repulsión,
vos sos amor.
¡Sentite un bandoneón!

No te reprimas,
las salidas,
prohíbidas,
están ahí.

Ama,
conoce,
observa.
Vos sos libertad.

Mundo caleidoscopio/Mundo sereno

Cada vez que aprendo algo nuevo (que recuerdo), lo escribo. Tengo la necesidad de plasmarlo, para traerlo acá, acurrucarlo en una hoja blanca para que se pueda formar, y ser también material. Entonces otros pueden ver al menos un ápice de lo que vi (lo que sea), entonces el caleidoscopio.

No podía estar acá, en un aspecto, porque seguía allá, en otro tiempo.
No podía encontrar otro momento, porque volvía al mismo, sin saber por qué.
Ahora se, que volvía para encontrar lo que no había entendido.
Y lo que no podía entender,
ahora lo entiendo.
Ya volví, estoy acá en un aspecto más. Me siento más completa,
porque resolví.
Ahora puedo vivir más cosas.
Si pude,
voy a seguir pudiendo.
Volveré lo que sea necesario,
a cada tiempo,
hasta lograr ser un ser completamente despierto.
Decimos que nos gustaría viajar en el tiempo,
como si no nos dieramos cuenta,
que todo el tiempo,
lo estamos haciendo.
Presente, pasado y futuro,
se saludan cuando pueden verse.
Mientras tanto,
parece que han tenido inconvenientes.
Pero simplemente,
estaban preparandose,
para otra vez,
Conocerse.
Me siento,
resuelta,
un hilo anudado,
al fin, se ha librado.

Batalla terminada,
sensación de plenitud,
aparece en mi cara.
El amor, triunfa.

Lo que necesitaba,
era sentir,
que podíamos continuar.
No juntos, en hermandad.

Cuando alguien te enseñó,
y sentiste lo mejor.
¿Qué puede resultar más feliz,
que sentirlo de algún modo en tu hoy?


miércoles, 19 de abril de 2017

Vengo a emitir una queja muy importante, la quiero depositar acá en la virtualidad, lugar donde se aceptan muchísimas quejas a cualquier hora (cosa increíble en sistema de control). Aquí va:
¡¿Qué pasa con no aceptar el dolor?!
Nos sentimos mal,
queremos romper todo,
queremos que se caigan las paredes,
caernos en el abandono.
Nos importa un carajo.
Sí, somos personas horribles.
¿Y qué pasa?
Me harta mucho el intento desenfrenado de no aceptar el dolor, ese regulador que apenas encuentra a una persona sufriendo agarra dos pinzas y le deforma la cara con una sonrisa.
Tenemos momentos de mierda a veces,
nos duele,
y nos duele una barbaridad.
Pero si en vez de hacernos conscientes de eso,
si en vez de aprender a observar el dolor y a entenderlo,
a recibirlo y a envolverlo,
lo bloqueamos con una risa falseada.
NOS VAMOS A VOLVER PURO DOLOR,
Y NO VAMOS A VERLO.
NOS VAMOS A VOLVER ESE DOLOR
TAN DOLOROSO,
QUE ES EL NO SABER QUE DUELE.













¿Es este desastre necesario?
¿Es este caos en el que me encuentro un calvario con carácter de diario?
La desesperación enloquece,
porque siento que me pierdo en lo que acontece.
Pero no quiero ordenar.
Prefiero dejar que me desordene la tempestad
Se que ya pude,
y que de nuevo,
ahora también voy a poder.
Frente a eso,
la sensación mas dolorosa,
es de nuevo,
la de saber.
El que sabe tiene que asumir,
el vivir de un dolor,
que no se puede evadir.
Saber y poder,
a la vez,
significan la inevitable realidad,
de que no se puede retroceder.
Admitir el conocimiento,
es tener la valentía,
de enfrentar cada día,
lo que tenga que suceder.

viernes, 14 de abril de 2017

Hay arte parta todos,
solo hace falta,
que sepas,
que sos parte del todo. 
Cuando sepas eso,
ponelo en practica,
y el arte,
aparece solo.

Haber hay,
el asunto,
es encontrar. 


Escucho para sentirme bien,
y funciona.
Capaz también les funciona.
Y si a ustedes les pasa,
capaz a otros también.
Como un círculo que es sosten.

De pronto parece ser que fui dejando aquellas señales para encontrarme, y para que me encuentren, cuando no este. Miro la pared, veo lo que pegue en ella, y adquiere sentido, de pronto contemplo todo, entiendo, y respiro. Uno a veces se va, a veces nos vamos. No hace falta morirse. Se trata de apagones pequeños, como si nos bajasen el interruptor de la luz, entonces en consecuencia, la casa queda a oscuras. No nos queda otra que desenvolvernos en las tinieblas. Tras lograrlo, resurgimos, volvemos. Ahí cuando volvemos, ahí es el momento donde la pared suena completamente familiar. ¡Con razón! Esas dos palabras exclamamos.
Volvemos,
y cuando volvemos,
el camino,
esta.
En algún punto uno no se va, por eso el camino permanece. De hecho, el camino se sigue construyendo mientras nos creemos apagados. Se construye a oscuras, se construye de otra forma. En ella nos sentimos poco adaptados, no sabemos mucho de eso, parece ser lo desconocido. Pero hay que quedarnos tranquilos. Seguimos en construcción aunque sea de noche.
Cuando volvemos no esta todo como antes,
cuando volvemos esta eso que conocemos,
y también estan otras cosas,
que no.
Ya las vamos a decodificar en el día, ya las vamos a conocer,
y apareceran otras,
no conocidas.
Ya ya ya,
siempre ya.
Pero llega,
y si llega,
es porque no se va.
Es porque esta,
todo acá.




Ojos encendidos,
brillo de luz incandescente,
una diferencia en la imagen,
revelación, avistaje.

Bosquejos de nubes,
bocetos de volúmenes,
me ves y te escucho.
¡Hagamos música juntos!

Unamos nuestras voces,
escribamos las letras,
dibujemos las portadas,
y después a sentir las campanadas.

Se van a escuchar,
increíblemente,
los sonidos de todo lo que ya.
no esta ausente.

Tiempo, tiempo, tiempo,
asi suena bien,
así cuando escucho,
asi cuando me puedo sorprender.

No temas las repeticiones,
las palabras se repiten,
porque quieren que te fijes,
ellas desean tu "ver".



Vamos a escribir sobre el cuerpo

Me llama mucho la atención el hecho de no aceptar como este va cambiando, y de pronto deja de ser el mismo. ¿El mismo? No, el cuerpo no deja de ser el que era, porque se encuentra cambiando todo el tiempo. No hay forma de que deje de ser el que era. Quizás ya no se ajusta a determinada forma, quizás ya no cumple con determinadas reglas. Pero sigue siendo, sigue transformandose y convirtiendose en cuerpos, cuerpos, cuerpos. No hay uno solo, sino que uno puede verse en la cantidad de cuerpos (que muestran estados) que ha llevado en distintos momentos, en distintos movimientos. Es eso.
Hay un gran problema, o al menos así me lo parece, y es que las personas nos vemos muy condicionadas por la imagen de "Ese cuerpo divino". ¿Cuál?, ¿cuál cuerpo?, se que me lo muestran por todos lados, por donde sea que paso, pero también se que no es real que ese sea "El cuerpo". Simplemente es una creación que se vende, diría que se vende mucho. Noto que las personas caen/caemos en la desesperación al ver que no somos ni seremos eso, y si en algún momento llegamos a serlo unos minutos, creo que simplemente nos damos cuenta que no era como nos habían contado. ¡Qué mal che!
El cuerpo, nuestro cuerpo, es este de todos los días, 24 horas que también se cambian las sabanas, y que no son siempre las mismas. Es un hermoso medio para poder vivir, y un gran consejo, es dejar que este sea. Escuchemoslo, observemoslo, y amemoslo. No porque sea nuestro, no a como a una posesión. Por el simple hecho, de que nos deja estar en el, y gracias a el es que podemos movernos.
De pronto determinadas frases, determinados párrafos son condenados por la escuela de los detractores del bien. Ellos dicen, y dicen mucho, que hay que hacer, y se ocupan con gran impetu en que ese accionar nunca llegue a ser realizado verdaderamente. Sin embargo, la imagen de que hay posibilidades de cumplir con ese hacer, parecería gritar que si, que si y que no. Contradicción constante. Imprescindible labor, la de bucear en estas contradicciones, para encontrar el instante, y encontrar el amor.
No te preocupes por los que dicen que algunas cosas no están bien, por los que te dicen como tenes que ser, preocupate por seguir eso que sentís. Te juro que en algún momento escuchas lo que sentís, y eso, es lo que queres ver. Y ser.



¿Qué hago con esto que siento?
¿Dónde lo desparramo?
 ¡Acá! Claro que acá.
Lo vuelco como una tempera, y lo hago brillar.


jueves, 13 de abril de 2017

El día previo a que me robaran, estábamos en lo de una amiga y de pronto escuchámos como le rompían el vidrio a un local que se encontraba próximo a donde nos encontrábamos.
Apenas comprobé que realmente ocurría algo preocupante, fui a bucar algo con que cubrirme, yo me encontraba en corpiño y pollera. Ya que al sentirme comoda con mis amigas y ante la compañía de una noche de verano, me sentía confortada "al descubierto". Curiosa forma de pensarlo, estaba descubierta. El miedo me llevó a cubrirme inmediatamente, no podía aparecer así ante alguna persona que quisiera herirme. Sin embargo, ahora que ha pasado un tiempo de esos acontecimientos, todo me resulta muy curioso. Imagino que el impulso (la defensa) se justifica porque quien sea que hubiese entrado, -en el caso de que mi imaginario temeroso se cumpliese- me hubiese visto expuesta. Lo que me llama la atención viendo las cosas en retrospectiva, es que mi exposición se resumía en no tener la camisa que antes si tenía. La desaparición de una camisa convertía a mi cuerpo en vulnerable. Viéndolo así, parece cosa de locos. ¿Por qué estar en corpiño podría significar algo peligroso?, ¿por qué lo primero que hice fue correr (realmente corrí) a satisfacer la necesidad imperiosa de protegerme?. Lo cierto es que los corpiños no me agradan mucho, no me diría como una persona que gusta de usar corpiños, uso de vez en cuando, y ese corpiño en particular es de los que más me gustan. Pero la verdad es que generalmente no me hace sentir protegida el corpiño, me siento mas protegida si no lo tengo. Ese día si me sentí contenta con el, y creo que podría haber seguido así si hubieran entrado otras personas totalmente desconocidas. Hubiera seguido contenta, porque la sensación de comodidad y el significado que tiene para mi ese corpiño no cambia con el chillido de una puerta. Cambia el cómo te ven las personas que pueden entrar/que entran, y se pone en juego ahí mi mirada sobre esas personas que pueden entrar/que entran y su mirada sobre mí. Entran en tensión las miradas y los significados anteriores parecen quedar congelados. Aparecen otros, y nos volvemos otros.
Mi imaginario no se cumplió, las personas no entraron.
Me volví a poner la camisa, volví a estar en corpiño. Se descongelaron los significados.
De todos modos no me sentía segura, después de haberme intentado proteger de esa manera, la inseguridad que en mí ya vivía se hizo evidente. No la pude ocultar, no la pude proteger, no tenía nada en ese momento, con lo que arropar una inseguridad que siquiera sabía si era por completo mía.







No sé por qué, la felicidad me da una tristeza desconsoladora. Tal vez no es felicidad, no sé qué es muy bien en realidad, solo se que se siente bien y por eso le pongo el nombre más común. El nombre más conocido de lo lindo, porque calma eso. Sea como sea, eso que siento es bueno, pero a la vez hay algo que se lleva el sol. La conciencia de que pude, y que voy a seguir pudiendo. Lo que creía antes no era una verdad incomensurablemente cierta, mi pasado no es mi verdad, sino que es mi aprendizaje. Creo que se lleva el sol porque ahora que se que puedo, me siento extraña. Una extrañesa realmente difícil de describir. Temo que diariamente se nos hace creer que no podemos. No me importan todas esas frases "lindas" que hay por ahí para decirme lo contrario, me refiero a los hechos cotidianos y a los mensajes subliminales que nos acosan. Ellos reducen los mensajes "lindos" a simples ironías. Si podemos, y uno verdaderamente si puede. Que no te digan que no, no te dejes convencer de lo contrario. Simplemente pasa que cada uno tiene su tiempo, y también pasa, que hay demasiado engaño.
Hace un rato mi abuela me decía que en el noticiero que ve ella dijeron que cada año va a llover más, porque las cosas ya no estan como antes. Y agrego un comentario suyo: "Que alentadores que son eh". Con un tono muy cómico se expresó.
"Ya nada va a ser como antes"
"Las cosas están cada vez peor"
Se escuchan tanto esas frases.
No pretendo que se pongan de moda otras, no voy a por tanto, siquiera se si me interesa volver algo moda ahora mismo. Pero carajo, estaría buenísimo que podamos darnos cuenta de que si suenan tanto, como esas canciones pegadizas, si suenan tanto es por algo.



Nos guíamos por "seguridades", por "estructuras" por cuestión de necesidad, de la sabia cordura. Pero una necesidad que acompana a esa, se llama "cambio constante de piel". Sí, un nombre largo tiene. Cambiemos de ropajes, saquemonos estas seguridades y pongamonos otras, vamos a estar bien igual, te lo re contra prometo.
Me siento en paz,
y relajada.
Hoy es un día especial,
como la mermelada,
de la tía Coca,
tía de mi cuñada.
Hoy es un día especial,
cumple una persona amada,
tal vez estamos lejos,
realmente muy lejos,
pero hay una cercanía innata.
Ella mantiene preservada,
encapsulada,
esa realidad dorada.
dorada de tonos grises,
negros y blancos,
pero dorada.
Me siento en paz,
de todos modos.
Hay cosas que quedan congeladas,
hay cosas que no se apagan.


domingo, 9 de abril de 2017

Número uno: necesito relajarme. ESTOY PASADA DE REVOLUCIONES Y MI CUERPO ME LO DICE.
Número dos: realmente estoy muy contenta.

Quiero escribir algo sobre el aprendizaje con los otros. No sé cómo empezar y por eso estoy metiendo estas palabras en la hoja virtual, para ver qué sale. La verdad es que tengo mucho sueño, del mental y de el del cuerpo. Pero algo me pide que deje de posponer este escrito sobre el aprendizaje con los otros. No se puede procastinar tanto una cuestión semejante, al menos para mí, porque es esencial.
Cuando era chica escribí algo que decía mas o menos asi: "Yo no estaba acostumbrada a verme en los espejos de los ojos de los demas". Recuerdo que la profesora se sorprendió cuando le mostré el escrito. Se me quedo mirando de una forma distinta.
Quiero traer esa frase de otro tiempo a este, para ayudar a la expresión que quiero formar. Los demas nos ayudan a formar nuestra propia construcción, son un pilar invaluable para poder construirnos a diario. De toda persona se puede aprender algo, todos pueden tener algo especial, creo que el problema reside en que eso no se enseña y que en eso no se pone el foco. Y terminan quedando personas apagadas como focos que nunca se encendieron, por falta de curiosidad (de las peores formas de pecar), o por desidia. Pero, inclusive, hasta de esas personas que quedan apagadas podemos aprender, sí, se puede aprender de la luz oscura.
Creo que es esencial ver a los demas, y sobre todo a las personas que tenemos más cerca, como parte de lo que nos construye. No nos rodean en este momento por casualidad, no están ahí como estatuas o como simple complemento del escenario de nuestras vidas. Nos están mostrando algo, y nosotros a ellos.
También, por supuesto, están las personas que tenemos más lejos como ser la sociedad en la que vivimos (concepto de lejanía un tanto extraño de todos modos). Me parece muy importante remarcar que también nos construye esa sociedad, aunque no nos demos cuenta, todos los días nos está construyendo. Quizás a veces nos vemos muy inmersos en nuestro "Pequeño y gran mundo" y lo olvidamos, no nos hacemos conscientes del hecho, pero este es vital y muy importante. Todos los días nos está construyendo la sociedad en la que vivimos, y nosotros a ella. No es cuestión menor, porque repercute en nuestro modo de ver las cosas, de actuar, y de opinar (por dar ejemplos que se me ocurren ahora). Loco, se puede aprender hasta de una persona que ves por la calle cuando estas yendo a alguna parte en tu/el tercer día de la semana de un mes.
Es bueno desmitificar esa cuestión de que es necesaria una habilitación, un certificado, un comprobante, para aprender de un otro. Son necesarias la humildad y las ganas. Estamos muy condicionados por las estructuras, y cómodos con ellas, pero así como son buenas, como todo lo que es bueno, para que siga siendo bueno es necesario que sea cuestionado (con ese cuestionamiento se actualiza la bondad).
No estoy queriendo decir con esto que cualquiera puede ir a dar clases en una escuela porque tiene algo que enseñar (por favor no confundamos, con lo fácil que es eso). Voy a lo llano y simple de que no solo se aprende en una escuela, no solo se aprende en una materia, no solo se aprende en un lugar al que se va "para aprender". Lo voy a decir gritando: ¡¡¡EN TODOS LOS LUGARES Y DE TODAS LAS PERSONAS SE PUEDE APRENDER!!! (algo, lo que sea).
La otra vez le decía a una amiga muy querida lo siguiente: "Los trabajos también pueden verse como materias de algo (facultad/escuela/vida/lo que quieras)". Aprendes trabajando, pasas por distintos trabajos y cada uno te aporta experiencias y conocimientos nuevos. Y esto salió justamente porque nos pusimos a conversar y de las charlas con los amigos surgen grandes cosas.
Con esto último quiero a ir al hecho de que trabajar en un trabajo (cualquiera sea) también es aprender, y que no es necesario estudiar en algún lado para formarte como una gran persona. Si lo deseas y si queres, si, pero no tiene que ser una obligación. Hay otras formas. Uno siempre puede estar aprendiendo. De eso no se habla, eso no se quiere decir.
Sufro cuando noto que una persona está estudiando solo porque es lo que hay que hacer, cuando se nota (porque se le escapa, porque no lo puede guardar tanto), que no quiere estudiar eso, capaz quiere hacer cualquier otra cosa. ¿Qué tiene que no quiera estudiar?, ¿qué tiene no querer trabajar si uno puede no hacerlo en algún momento?. Estudiar también es trabajar, y trabajar también es estudiar. Estoy totalmente segura de esto porque viví ambas cosas. Que uno este legitimada y la otra no es tema aparte.
No me gusta mucho la palabra "Trabajar" de todos modos, por la carga que tiene, pero creo que se comprende claramente lo que quiero decir.
Cuando uno realmente se esfuerza en hacer lo que hace, cuando uno busca mejorar y busca la posibilidad, cuando uno disfruta, cuando (si, me puse repetitiva y es la idea) uno VIVE su día y ve qué onda, está trabajando y estudiando.
No se diga más. Esto me salió por hoy.


Número tres: escribir esto me relajo.