Escribir para mantenernos vivos
jueves, 31 de agosto de 2017
Nunca voy a ser tu proyección. No pienso cubrir tus vacíos ni tu falta de protección. ¡No puedo ser lo que no te das vos! Deja de intentar hacer que otra persona cumpla por aquello que no sabes inventar. Vas a tener que sufrir; ver como todo se te desintegra. El mundo se vuelve gris y tenebroso, sin la ayuda de tus seres más amados. Todo porque pensas que ayudar es hacer las cosas por vos. Si mi compañía no te sirve, acepta la soledad de los mundos invisibles. No estamos acá, las personas que te queremos, para cubrir tus expectativas. Tenés una idea del amor erronea y nefasta. ¿Por qué intentas decirme cómo ser? No pienso hacer las cosas como a vos te parece bien. Si el amor no es aceptar al otro con todas sus particularidades. Qué no sea nada.
miércoles, 30 de agosto de 2017
martes, 29 de agosto de 2017
Hay todo un engaño con las edades. Así es como cuando se muere alguien que es considerado "Grande" no nos sorprendamos tanto. ¡¿Pueden entender semejante cosa?! Perdemos la sabiduría de la sorpresa por creer que ya estaba apto para morirse. Aludimos a la multitud de teorías sin suficientes fundamentos donde a una persona entrada en años le queda poco tiempo de vida. ¡Cómo si fuese un producto con fecha de vencimiento!, ¿Acaso no nos damos cuenta de lo atroces que somos?
Porque a uno, que se le muere un ser amado, le duele como si esa persona no tuviese edad. ¿Me explico? A mi no me importa si encaja bien en las expectativas de vida del producto humano. ¡Porque se fue una parte de lo que yo era!, ¿qué puedo hacer con esos números en los que quieren guardarnos? Nada. No transmiten absolutamente nada. Escoria. Eso son sus palabras de aliento. Callen. No digan. Tengan el respeto de no demostar que no son otra cosa que esclavos de sus miedos.
Miren lo que pasaría si utilizaramos la gran herramienta llamada "Capacidad de sorpresa" ante CUALQUIER MUERTE. Nos preguntaríamos qué estaba pasando. ¿Se fue esa persona realmente en paz, o algo andaba mal en el ambiente?, ¿qué no escuchamos de lo que nos decía?, ¿nos estaba avisando que algo iba mal? Si no se tornara tan fácil matar a las personas, para apagar la sensibilidad de un hachazo, podríamos llegar a la llave humana, que tan escondida tenemos.
Y esto no lo digo desde un apego al que se fue. Yo entiendo que fue así, y así tenía que ser. Lo que falla acá es el aprendizaje. No buscamos eso que nos deja la perdida. Aceptamos por completo la idea, sin más. Cuando siempre queda un mensaje encriptado. Debemos decodificar, ¿qué hacemos ahora? Porque si una partida no nos cambia, no nos mueve a hallar un motor, probablemente, no la estamos trascendiendo. Y una partida, o una muerte, no tiene que ser necesariamente entrar en una lápida. Todo suceso que termine en tu vida puede ser una muerte. ¿Qué haces con eso que murió?, ¿lo resignificas a través del vivir?
Porque a uno, que se le muere un ser amado, le duele como si esa persona no tuviese edad. ¿Me explico? A mi no me importa si encaja bien en las expectativas de vida del producto humano. ¡Porque se fue una parte de lo que yo era!, ¿qué puedo hacer con esos números en los que quieren guardarnos? Nada. No transmiten absolutamente nada. Escoria. Eso son sus palabras de aliento. Callen. No digan. Tengan el respeto de no demostar que no son otra cosa que esclavos de sus miedos.
Miren lo que pasaría si utilizaramos la gran herramienta llamada "Capacidad de sorpresa" ante CUALQUIER MUERTE. Nos preguntaríamos qué estaba pasando. ¿Se fue esa persona realmente en paz, o algo andaba mal en el ambiente?, ¿qué no escuchamos de lo que nos decía?, ¿nos estaba avisando que algo iba mal? Si no se tornara tan fácil matar a las personas, para apagar la sensibilidad de un hachazo, podríamos llegar a la llave humana, que tan escondida tenemos.
Y esto no lo digo desde un apego al que se fue. Yo entiendo que fue así, y así tenía que ser. Lo que falla acá es el aprendizaje. No buscamos eso que nos deja la perdida. Aceptamos por completo la idea, sin más. Cuando siempre queda un mensaje encriptado. Debemos decodificar, ¿qué hacemos ahora? Porque si una partida no nos cambia, no nos mueve a hallar un motor, probablemente, no la estamos trascendiendo. Y una partida, o una muerte, no tiene que ser necesariamente entrar en una lápida. Todo suceso que termine en tu vida puede ser una muerte. ¿Qué haces con eso que murió?, ¿lo resignificas a través del vivir?
Quiero destruir todo
ya que no tengo miedo
a perderme
en el fuego
La verdad es que me gusta quemarme.
Ya sé de eso,
por haber sido mujer
en un mundo
adicto a la violencia.
Y seré cenizas
quizás
Y seré incendio
hasta que mi agua
me calme
¿Qué más da?
Vivir acá
donde no hay fuego
donde no hay agua
donde los ciegos se han esclavizado sin que nadie se los pida
eso es peor
que sentir
como me quemo
ya que no tengo miedo
a perderme
en el fuego
La verdad es que me gusta quemarme.
Ya sé de eso,
por haber sido mujer
en un mundo
adicto a la violencia.
Y seré cenizas
quizás
Y seré incendio
hasta que mi agua
me calme
¿Qué más da?
Vivir acá
donde no hay fuego
donde no hay agua
donde los ciegos se han esclavizado sin que nadie se los pida
eso es peor
que sentir
como me quemo
Necesito matar todos los miedos
que me han hecho creer cosas como:
Entran definiciones en mi estructura
para decirme
Entran prejuicios ajenos
para armarme
Entran ideales sociales
para moldearme
Entran amores ficticios
para no arriesgarme
No quiero que entre nada en mí
salvo que yo decida
¿Hasta cuándo voy a aceptar la invasión de tóxicos?
No soy una tierra más donde fomentar muerte.
que me han hecho creer cosas como:
Entran definiciones en mi estructura
para decirme
Entran prejuicios ajenos
para armarme
Entran ideales sociales
para moldearme
Entran amores ficticios
para no arriesgarme
No quiero que entre nada en mí
salvo que yo decida
¿Hasta cuándo voy a aceptar la invasión de tóxicos?
No soy una tierra más donde fomentar muerte.
Hola
humano
Otra vez
Mirando por el espejo artificial
a ver si mataron a la ficción
que no es realidad
¿Cómo te va?
¿Ya conseguiste
darte cuenta
que la guerra
está
en tu cabeza?
Ah, no.
Todavía no hay tiempo.
Cierto. debes ir a pagar
las expectativas ajenas.
No nos olvidemos
de la seguridad.
No sea cosa que te vayan a robar
todos esos elementos
que dan cuenta
de lo evidente:
No te tenés
por eso sabes tanto de comprar.
Bueno, no te preocupes
Nos vemos otro día
donde te duela tanto la mentira
que no te quede otra
que dejar de ser
un parásito anormal.
humano
Otra vez
Mirando por el espejo artificial
a ver si mataron a la ficción
que no es realidad
¿Cómo te va?
¿Ya conseguiste
darte cuenta
que la guerra
está
en tu cabeza?
Ah, no.
Todavía no hay tiempo.
Cierto. debes ir a pagar
las expectativas ajenas.
No nos olvidemos
de la seguridad.
No sea cosa que te vayan a robar
todos esos elementos
que dan cuenta
de lo evidente:
No te tenés
por eso sabes tanto de comprar.
Bueno, no te preocupes
Nos vemos otro día
donde te duela tanto la mentira
que no te quede otra
que dejar de ser
un parásito anormal.
Esperan a que pase algo serio
miran los medios de comunicación/o de munición
a ver si se avecina
una guerra nueva
una guerra nueva
No se dan cuenta
¡Qué triste!
Todo se está gestando ahora
matan gente todos los días, y ustedes solo ignoran
Entiendo que no te importe
si desaparecen los cuerpos
mientras te dormís
en el fango
Pero lo repudio
No se van a repetir las cosas del pasado
porque la violencia se actualiza
igual que tu miedo
que cada vez parece menos humano
No van a volver los demonios de los que tanto hablas
Ya hay otros mejores
Tienen más fuerza
y vos viviendo en una esfera de cristal
Ojalá que te des cuenta
que para que exista una democracia
tiene que haber verdadera consciencia
de la palabra "Libertad".
Para empezar de nuevo es necesario cuestionar todo. Inclusive el por qué se le da más respeto a quienes viven mayor cantidad de años. Viendo como extraño todo lo que no entre en el canón estimado.
No son pocas las veces que me han dicho: "Cuando seas grande vas a entender", o "Te falta tanto por vivir". Y el error lo veo en el enfoque. Se apunta a la cantidad y no a la calidad. Se da por sentado que yo al tener 21 años necesito vivir determinadas cosas, pasar por ciertos lugares, y ahí si podré tener voz y voto en la sociedad. Solo por el hecho de no contar con los años suficientes que alguien dice debo tener. Me pregunto yo, ¿cómo saben ellos si no viví realmente experiencias que me hacen tener a veces, 50 años?. ¿Con qué vara están midiendo la edad que les es tan conveniente para decirnos que hacer? No digo esto como acusación a los adultos p a las personas, con autoridad. Es solo una opinión crítica. Recordemos, que hace no tanto, veíamos niños trabajando como adultos, sin tener derechos. Hoy por hoy, se utiliza al niño como rey del consumo. Y vemos como el padre se queja de que los juguetes están caros. ¿Se quejará alguna vez de no estar siendo objetivo? Tener un hijo, ¿Es acaso, para él, trabajar más para anestesiar la sed artificial? Porque perdonen, pero yo no creo que los niños sean consumidores natos. Un niño no nace queriendo comprar todo lo que ve en la televisión.
¿Por qué los adultos no se hacen cargo de los hijos que tienen? Será quizás, porque cargan con muchos años en la espalda, y todavía no han empezado con la tarea de hacerse cargo de si mismos...
¿Por qué la edad tiene que ser el metro con el que nos separamos los unos de los otros, para manejarnos a través del poder y la corrupción de nuestros cuerpos?, ¿En qué momento decidimos que vendernos era lo mejor que podíamos hacer en vida?
Pareciera que no nos damos cuenta, que más que edades, somos seres humanos. Y con cada separación que le ponemos al otro, nos alejamos de ser verdades, en vez de farsas.
No son pocas las veces que me han dicho: "Cuando seas grande vas a entender", o "Te falta tanto por vivir". Y el error lo veo en el enfoque. Se apunta a la cantidad y no a la calidad. Se da por sentado que yo al tener 21 años necesito vivir determinadas cosas, pasar por ciertos lugares, y ahí si podré tener voz y voto en la sociedad. Solo por el hecho de no contar con los años suficientes que alguien dice debo tener. Me pregunto yo, ¿cómo saben ellos si no viví realmente experiencias que me hacen tener a veces, 50 años?. ¿Con qué vara están midiendo la edad que les es tan conveniente para decirnos que hacer? No digo esto como acusación a los adultos p a las personas, con autoridad. Es solo una opinión crítica. Recordemos, que hace no tanto, veíamos niños trabajando como adultos, sin tener derechos. Hoy por hoy, se utiliza al niño como rey del consumo. Y vemos como el padre se queja de que los juguetes están caros. ¿Se quejará alguna vez de no estar siendo objetivo? Tener un hijo, ¿Es acaso, para él, trabajar más para anestesiar la sed artificial? Porque perdonen, pero yo no creo que los niños sean consumidores natos. Un niño no nace queriendo comprar todo lo que ve en la televisión.
¿Por qué los adultos no se hacen cargo de los hijos que tienen? Será quizás, porque cargan con muchos años en la espalda, y todavía no han empezado con la tarea de hacerse cargo de si mismos...
¿Por qué la edad tiene que ser el metro con el que nos separamos los unos de los otros, para manejarnos a través del poder y la corrupción de nuestros cuerpos?, ¿En qué momento decidimos que vendernos era lo mejor que podíamos hacer en vida?
Pareciera que no nos damos cuenta, que más que edades, somos seres humanos. Y con cada separación que le ponemos al otro, nos alejamos de ser verdades, en vez de farsas.
Que cada vez todo sea más bello
El miedo hace que quieras un mundo donde las cosas son para siempre. Y así la vida no hace más que apagarse, despejando el equilibrio de cualquier sentido posible. Lo único válido es no conformarse nunca. Las cosas tienen que estar siempre mejorando. ¡PORQUE ESTAMOS EN MOVIMIENTO!
No se puede pretender dejar quietos los ruidos que se mueren por destruir el templo del cobarde. Hay que arriesgar, dejarlo todo. Necesitamos ir por lo mejor. ¿Dónde está?, ¿cómo llegamos? dandonos cuenta de que acá podemos encontrarlo. Si sacamos las capas muertas de resignación. Si tiramos al demonio la idea de que debemos quedarnos con lo que apareció. Un amor verdadero tiene que cambiarse de cuerpos todos los días. Tiene que ser jamás creer que lo conoces todo. ¡Siempre tiene que haber más! Y si no hay más, algo anda mal. Si todos los días saben igual, puede que haya peste rondando por los terrenos. ¿Qué hago, yo, con algo que no cambia?, ¿qué hago? si no soy la que era ayer. Si en este preciso minuto veo que se va una parte de mí. ¿Cómo podría ser tan hipócrita de aceptar una estructura mediocre y segura? Aburrido. No quiero nada que tenga el aspecto permanente de la rendición. Voy a ser mis sueños. Me despido, de toda comodidad pestilente y falsa, se me caen del espíritu, como todo lo que ya no daña.
El miedo hace que quieras un mundo donde las cosas son para siempre. Y así la vida no hace más que apagarse, despejando el equilibrio de cualquier sentido posible. Lo único válido es no conformarse nunca. Las cosas tienen que estar siempre mejorando. ¡PORQUE ESTAMOS EN MOVIMIENTO!
No se puede pretender dejar quietos los ruidos que se mueren por destruir el templo del cobarde. Hay que arriesgar, dejarlo todo. Necesitamos ir por lo mejor. ¿Dónde está?, ¿cómo llegamos? dandonos cuenta de que acá podemos encontrarlo. Si sacamos las capas muertas de resignación. Si tiramos al demonio la idea de que debemos quedarnos con lo que apareció. Un amor verdadero tiene que cambiarse de cuerpos todos los días. Tiene que ser jamás creer que lo conoces todo. ¡Siempre tiene que haber más! Y si no hay más, algo anda mal. Si todos los días saben igual, puede que haya peste rondando por los terrenos. ¿Qué hago, yo, con algo que no cambia?, ¿qué hago? si no soy la que era ayer. Si en este preciso minuto veo que se va una parte de mí. ¿Cómo podría ser tan hipócrita de aceptar una estructura mediocre y segura? Aburrido. No quiero nada que tenga el aspecto permanente de la rendición. Voy a ser mis sueños. Me despido, de toda comodidad pestilente y falsa, se me caen del espíritu, como todo lo que ya no daña.
Reflexionando sobre el miedo a tener que desprenderse. ¿De qué?, ¿dónde hay algo que no me pueda sacar?. ¿Por qué tengo que representar a la que no soy?
Como si fuera una imagen
como si fuera una letra
como si fuera tu imaginación
como si no fuera
todo
lo que me pasa
¿Por qué hay que amoldarse
si para conocerse
lo único que uno puede hacer
es
sacarse
todos
los
moldes?
Como si fuera una imagen
como si fuera una letra
como si fuera tu imaginación
como si no fuera
todo
lo que me pasa
¿Por qué hay que amoldarse
si para conocerse
lo único que uno puede hacer
es
sacarse
todos
los
moldes?
No estoy perdida. La realidad, es que nunca estuve tan cerca de encontrarme en el mapa. Ya casi puedo divisar mi nombre merodeando por el sonido de los pájaros. Debo dejar de creer que la que soy cuando creo es otra. Porque es ahí donde la verdad es más cierta que nunca. Y si me sigo escondiendo en cuevas, no podré ver. Tendré que ser afectuosa con la condena de negarme. ¡NO! Dejaré de cumplir con el pacto mediocre en donde lo bueno es un sueño, en vez de significar todos mis huesos. Aquello que brota en este preciso instante, no es otra cosa que sed. No me es ajena la capacidad de regar. Sí, duele haberme visto la mayoría del tiempo separada de quien era. Creyendo que tan solo se trataba de escapar. Duele porque no hice otra cosa que ignorarme, incluso hoy. ¿Hasta cuándo pienso inventar guerras? Necesito no explicar qué es eso que ocurre cuando simplemente acontezco. Es imperioso que entienda, todo es un sueño. Es mentira que solo soñamos de noche. Tan solo nos ayuda el manto nocturno, a entender lo que el día dejó en pausa. ¡TODO UN SUEÑO Y YO SIN QUERER SOÑARME! ¡YA NO MÁS! Se acabó, pegaré este escrito en las paredes de mis días, hasta que se me rompan los lentes tímidos. Volveré a ver lo que dije. Volveré cada vez que me muera en una nube racional. Seré, cada vez más lo que veo, cuando no tengo miedo a despertar.
lunes, 28 de agosto de 2017
Pienso en que disfruto con verte, en la existencia de este asomo primaveral. No necesito nada más. Toco, lentamente, los párpados del abrazo que me da tu respiración, y sonrío. Porque, desearte, es como desearme. Nunca hace mal soñarte, ni soñarme. Nunca resulta como un elixir terminal. Siempre un acompañamiento, con el cual la vida sabe a nectar.
Me encontré, para darme cuenta, que nunca estuve del todo acá. Venía, por momentos, a visitar mi cuerpo. Solo como quien controla, no sea cosa, de tener que ver al niño enfermo. Y recién ahora, puedo volver dandome cuenta, que no estaba. Descubro que todo aquello donde vi situaciones extrañas, era la realidad soñando. Yo quería escapar, de lo único cierto. Como un cuerdo que no sabe ver el amor. Ahora entiendo, que cada día todo es más verdadero. La que no era se despide con un abrazo. Debo perdonar, al infinito mundo de escapes. Uno no imagina para irse. ¡Quería quedarme! ¡Siempre quise quedarme, el problema es que acá está todo al revés, y parecía que me iba!
Juro que esta vez quiero ser firme. No iré de nuevo a donde no existo. Dejaré el martir sabor de la humanidad contradictoria. Juro aunque no tenga sentido, viviré sin castigo. Veré voz en donde hay flor.
Juro que esta vez quiero ser firme. No iré de nuevo a donde no existo. Dejaré el martir sabor de la humanidad contradictoria. Juro aunque no tenga sentido, viviré sin castigo. Veré voz en donde hay flor.
jueves, 24 de agosto de 2017
No quiero a los conformistas
perdón
qué va a ser
me parece
que son gente
sin ganas
a dónde
pueden ir
con su miedo
a dónde
pueden ir
con tan poca libertad
no creo ni quiero
a la gente
con tan poco
que dar
además
por qué debería a querer
a lo que se conforma
con mentirse
y no aceptar
TODO EL TIEMPO SE TE ESTÁ
ROMPIENDO
TODO
perdón
qué va a ser
me parece
que son gente
sin ganas
a dónde
pueden ir
con su miedo
a dónde
pueden ir
con tan poca libertad
no creo ni quiero
a la gente
con tan poco
que dar
además
por qué debería a querer
a lo que se conforma
con mentirse
y no aceptar
TODO EL TIEMPO SE TE ESTÁ
ROMPIENDO
TODO
Nada me moviliza menos que la persona queda. Esa que elige no hacer. Prototipo de humano donde no hay ser ni sed. Eficiente metamorfosis entre un intento de humanidad y la maquinaria más tenebrosa.
No concibo algo más triste.
Cualquier dolor es mejor.
El dolor se siente.
Lo que se siente es real.
¿Qué es hacer?
faltaría preguntar
cuestionar todas las seguridades
que te hacen creerte
hecho
No concibo algo más triste.
Cualquier dolor es mejor.
El dolor se siente.
Lo que se siente es real.
¿Qué es hacer?
faltaría preguntar
cuestionar todas las seguridades
que te hacen creerte
hecho
¿Cómo le decís
al temeroso
que está muerto?
¿Cómo le decís
que si no escucha
el sonido
del halo sensible
pierde vida?
¿Cómo le decís
que no sos crudo
que no sos exagerado
que no sos realista
que simplemente
se elige
entre lo genuino
y lo fácil.
lo fácil es vivir cómodo en el inventario asesino
lo genuino es matar toda farsa
al temeroso
que está muerto?
¿Cómo le decís
que si no escucha
el sonido
del halo sensible
pierde vida?
¿Cómo le decís
que no sos crudo
que no sos exagerado
que no sos realista
que simplemente
se elige
entre lo genuino
y lo fácil.
lo fácil es vivir cómodo en el inventario asesino
lo genuino es matar toda farsa
Esperar que alguien toque la puerta
¿A quién esperas?
¿Quién puede llamar?
Y además...
¿Cómo vas a responder?
No estás
Esperas lo que te dijeron
que debías.
Y si viene alguien
no te va
a ver
porque no sos
otra cosa
que un reflejo
sin voz.
Tenes que dejar
de mirar a la puerta vacía
no hay nada
nadie está por venir
solo sos vos que te vas
solo sos vos que no te buscas
solo sos vos que no te sabes amar
y para saber
tenes que dejar
de creer
que estás metido
adentro
de otro
y sacarte los injertos
ajenos
y quedarte en blanco
donde solo existís
donde solo haces
donde solo vivís
donde elegís ser una verdad
en vez
de un artificio
La muerte del niño inventado
Un día el niño murió. Se le cayeron las ideas de sus padres. Las de la sociedad. Las de sus ídolos. Todo empezó a caer. Y el niño no hacía otra cosa que mirar el asesinato del mundo ficticio. Adiós a la protección para vivir seguro. Todo se caía y no se podía hacer nada. Cómo si su vida no hubiera sido otra cosa que inventos de los otros, para que de alguna forma u otra, él llegara a descubrirse. Y ahora que estaba realmente preparado, debía limpiarse todos los esquemas ajenos, para poder ser verdadero. Porque sino, se volvería un farsante. Si seguía asumiento lo prestado como suyo, no sería más que un usurpador. Entonces, a pesar del dolor desgarrador que significaba encontrarse desnudo en la selva, una calma inmensa abordo su cuerpo. El resurgimiento se hacía presente. Cómo si recién pudiera abrir la mente del sueño. Muertos todo lo que no era él. Podría ser. Y el mundo se volvería agua, para saciar el deseo inconmensurable que brotaba de sus entrañas.
Un día el niño murió. Se le cayeron las ideas de sus padres. Las de la sociedad. Las de sus ídolos. Todo empezó a caer. Y el niño no hacía otra cosa que mirar el asesinato del mundo ficticio. Adiós a la protección para vivir seguro. Todo se caía y no se podía hacer nada. Cómo si su vida no hubiera sido otra cosa que inventos de los otros, para que de alguna forma u otra, él llegara a descubrirse. Y ahora que estaba realmente preparado, debía limpiarse todos los esquemas ajenos, para poder ser verdadero. Porque sino, se volvería un farsante. Si seguía asumiento lo prestado como suyo, no sería más que un usurpador. Entonces, a pesar del dolor desgarrador que significaba encontrarse desnudo en la selva, una calma inmensa abordo su cuerpo. El resurgimiento se hacía presente. Cómo si recién pudiera abrir la mente del sueño. Muertos todo lo que no era él. Podría ser. Y el mundo se volvería agua, para saciar el deseo inconmensurable que brotaba de sus entrañas.
Será que despertar no es otra cosa, que ver morir al niño artificial. Tener que nacer de nuevo, sintiéndose solo y desnudo. ¿Cuántas veces se vuelve a nacer en semejante estado? Y sin embargo. Ahora como nunca. Ahora, más sola que en todas las posibles soledades, siento que el mundo es genuino. Porque si no me abrigo, pierdo el aire. Y no hay posibilidad de que otro me salvé.
Despertar acaba siendo, darse cuenta, que deconstruirse es perder las figuras más fuertes. Es ver como tus padres se vuelven personas como vos. Y todo el mundo se vuelve un ser humano, como vos. Podes verlos, caminar, manteniendo un particular equilibrio. Y ya deja de existir la idolatría que da respaldo. Empiezo a querer a la gente solo por quien es. Empiezo a no anhelar otra repetición. Necesito mejorar en el ejercicio de serme fiel. ¿A dónde voy a ir si me caigo?, ¿quién me va a llevar? Hoy los ví a todos tan desnudos. Blancos y pétreos. Supe en ese instante, que no puedo esperar. El tiempo como excusa es la evasión del muerto. Necesito seguir dandome cuerda. Desembargarme de la locura que es, creer en todas las figuras repetidas del álbum. Desentrañar la idea de que lo pasado puede tener hoy algo de real.
Nada queda. Todo se fue con la tempestad. Cuando decidí dejar de consumir ideales. Por más que no entienda. Por más que duela elegir el frío. Resulta ser la calma más bella.
Cuando no hay absolutamente nada, queda uno. Si quedo es porque estoy. Al no haber nada más. Existen muchas más posibilidades de que me vea realmente. Ahora que se han ido todas las ideas creadas para mi propio aprendizaje, quizás pueda dejar de evitar el cielo.
Enfrentarme a que estuve siempre ahí. Esperandome. Expectante ante la hora donde todos los días parecen ser una multitud de ojos efímeros. Como si hubiera estado negando mi propia existencia, por no darme importancia. Como si el mantener tantos fanátismos, tantas creencias, tantos sortilegios, fuera el fin de mi espacio. Pero ya no. Siquiera tengo lugar para renegar del olvido propio. Me abro de las frustraciones eternas. Estoy acá, eso es todo.
Despertar acaba siendo, darse cuenta, que deconstruirse es perder las figuras más fuertes. Es ver como tus padres se vuelven personas como vos. Y todo el mundo se vuelve un ser humano, como vos. Podes verlos, caminar, manteniendo un particular equilibrio. Y ya deja de existir la idolatría que da respaldo. Empiezo a querer a la gente solo por quien es. Empiezo a no anhelar otra repetición. Necesito mejorar en el ejercicio de serme fiel. ¿A dónde voy a ir si me caigo?, ¿quién me va a llevar? Hoy los ví a todos tan desnudos. Blancos y pétreos. Supe en ese instante, que no puedo esperar. El tiempo como excusa es la evasión del muerto. Necesito seguir dandome cuerda. Desembargarme de la locura que es, creer en todas las figuras repetidas del álbum. Desentrañar la idea de que lo pasado puede tener hoy algo de real.
Nada queda. Todo se fue con la tempestad. Cuando decidí dejar de consumir ideales. Por más que no entienda. Por más que duela elegir el frío. Resulta ser la calma más bella.
Cuando no hay absolutamente nada, queda uno. Si quedo es porque estoy. Al no haber nada más. Existen muchas más posibilidades de que me vea realmente. Ahora que se han ido todas las ideas creadas para mi propio aprendizaje, quizás pueda dejar de evitar el cielo.
Enfrentarme a que estuve siempre ahí. Esperandome. Expectante ante la hora donde todos los días parecen ser una multitud de ojos efímeros. Como si hubiera estado negando mi propia existencia, por no darme importancia. Como si el mantener tantos fanátismos, tantas creencias, tantos sortilegios, fuera el fin de mi espacio. Pero ya no. Siquiera tengo lugar para renegar del olvido propio. Me abro de las frustraciones eternas. Estoy acá, eso es todo.
Yo te observo
y no estás mirando la gota
y no estás mirando el viento
y no estás desnudando ramas
por qué debería
creerte
si solo te dejas llevar
por el agua
artificial
Si no podes regodearte
con el mínimo atisbo
de belleza
hasta dónde
crees
que vas a llegar
si sos corriente
y no jardín
vas a morir
sin
nectar
en tus agujeros
profundos
y no estás mirando la gota
y no estás mirando el viento
y no estás desnudando ramas
por qué debería
creerte
si solo te dejas llevar
por el agua
artificial
Si no podes regodearte
con el mínimo atisbo
de belleza
hasta dónde
crees
que vas a llegar
si sos corriente
y no jardín
vas a morir
sin
nectar
en tus agujeros
profundos
miércoles, 23 de agosto de 2017
¿Para qué estamos acá?
Pensaba hoy, en que tengo ganas
de sacarme
todos los estados
donde elegí
ser una sombra
deseo tomarlos de la mano
y decirles
gracias
porque ya
no quiero
no preguntar
no interrogar
sobre el fuego
solo muero
de ganas
de hacerme
un estado
de gracia
donde
agua
viento
tierra
ardan sin piedad
en el infierno
más dulce
del cosmos
Pensaba hoy, en que tengo ganas
de sacarme
todos los estados
donde elegí
ser una sombra
deseo tomarlos de la mano
y decirles
gracias
porque ya
no quiero
no preguntar
no interrogar
sobre el fuego
solo muero
de ganas
de hacerme
un estado
de gracia
donde
agua
viento
tierra
ardan sin piedad
en el infierno
más dulce
del cosmos
martes, 22 de agosto de 2017
No estoy presa
entonces
no quiero cazar
casarme
castrarme
me quiero
presa
solo si decido
encontrarme
a gusto
en una selva
como aparezco
desprovista
de esposas
casi no me ves
casi no me ven
como si no estar encapsulado
al final
significará
desaparición
como si no figurar
fuera
morir
y es cierto que muero
muero porque dejo
el cementerio
de cárceles
sin misterio
y con este morir
y con este despegar
de no ser más
que una idea
armo una flor
Si quieren
ponerme
otra
barrera
para vestirme
para arroparme
para volverme "buena"
no pueden
no puedo
porque me vacuné
sin agujas
letales
y ahora
cuando intenten
la atmósfera
que rodea
mi nada
dirá
no sé
de remedios
invisibles
yo creo en el sueño
que puedo ver
no veo
no veo
no veo
tu medicina
no la veo
ponerme
otra
barrera
para vestirme
para arroparme
para volverme "buena"
no pueden
no puedo
porque me vacuné
sin agujas
letales
y ahora
cuando intenten
la atmósfera
que rodea
mi nada
dirá
no sé
de remedios
invisibles
yo creo en el sueño
que puedo ver
no veo
no veo
no veo
tu medicina
no la veo
Hay algo llevandome, ahora mismo. Toma mi cuerpo y lo transfiere, estirando sus cuerdas hasta transformarlas. Siento ese viento penetrando cada respiro celular. Lluevo como una nube decidida a soltar. Caen sobre los terrenos verdes, las gotas de mi liviandad. Noto como puedo ver lo que no es más que un espejismo. No estás viendo mi cuerpo, sino una bahía. Mientras el sonido arrastra mi sed, escucho como desean encapsular el vapor. Soy agua. Y me voy. Y se escuchan mis gemidos, por las orillas de cada nuevo contenedor. Atada estoy, a la imposibilidad de sostenerme, en algo que no sea un fluido.
lunes, 21 de agosto de 2017
Oliendo
a gatas
entre
huertos
el suspiro
de quien
no necesita
tener figura
absorviendo
su aroma
intoxicado
de azules gotas
n o c t u r n a s
imaginando
que una prueba
sería letal
soltando la idea
de que no tiene que ser
soltando el reflejo
soltando el misterio
cediendo ante
lo que no tiene argumento
a gatas
entre
huertos
el suspiro
de quien
no necesita
tener figura
absorviendo
su aroma
intoxicado
de azules gotas
n o c t u r n a s
imaginando
que una prueba
sería letal
soltando la idea
de que no tiene que ser
soltando el reflejo
soltando el misterio
cediendo ante
lo que no tiene argumento
Si supieramos
que debemos
buscar
en nos otros
y no
en los imaginarios
reflejos.
nos somos los otros
no estamos exentos
de quienes
creemos ver
a través
del viento
s o m o s
todos
adentro
de una flor
saliendo
naciendo
latiendo
y nos sacamos
lentamente
del estado
de sueño
donde no se elige
ver ver ver ver
con el perfume
sin tiempo
que debemos
buscar
en nos otros
y no
en los imaginarios
reflejos.
nos somos los otros
no estamos exentos
de quienes
creemos ver
a través
del viento
s o m o s
todos
adentro
de una flor
saliendo
naciendo
latiendo
y nos sacamos
lentamente
del estado
de sueño
donde no se elige
ver ver ver ver
con el perfume
sin tiempo
Quiero soñar conmigo
¿Por qué se trata como soberbio
al que solo desea
atravesarse
cada vez más
por querer
colmarse
de liviandad?
No deseo
buscar en otro
mi sueño.
Yo quiero hacerme sonar
cada vez mejor
porque así simplemente
se enciende el fuego.
Por qué debería irme
a buscar las ramas
si soy un árbol.
afinaré
la forma
armaré
una ronda
cómo si los otros existieran
afuera
pero si estamos todos
metidos adentro
ahora
por ejemplo
quiero sacar una flor de mí
no me puedo ir
solo agarro una mano
y busco una linterna.
¿Por qué se trata como soberbio
al que solo desea
atravesarse
cada vez más
por querer
colmarse
de liviandad?
No deseo
buscar en otro
mi sueño.
Yo quiero hacerme sonar
cada vez mejor
porque así simplemente
se enciende el fuego.
Por qué debería irme
a buscar las ramas
si soy un árbol.
afinaré
la forma
armaré
una ronda
cómo si los otros existieran
afuera
pero si estamos todos
metidos adentro
ahora
por ejemplo
quiero sacar una flor de mí
no me puedo ir
solo agarro una mano
y busco una linterna.
domingo, 20 de agosto de 2017
El otro
no existe
como sueño
ajeno
a nosotros
no existe
como sueño
ajeno
a nosotros
La imposibilidad
de barreras
restringe
el solo
eterno
de barreras
restringe
el solo
eterno
soñamos
colectivamente
colectivamente
en el único sueño
viene alguien
a sonar
para que la canción
viene alguien
a sonar
para que la canción
se escuche más
y mejor
y mejor
no hay nadie
que sea un sueño
imposible
ideal
que sea un sueño
imposible
ideal
hay gente soñando
hay gente sonando
hay gente sonando
y si te quedas
durmiendo
durmiendo
no vas a escuchar
no vas a crear
no vas a crear
Caído el imperio de las idealizaciones, aparece el único sueño. Uno. Cuando se agota la posibilidad de pintar al otro con lo que nos sacamos, el matiz se enciende. Entendemos que nadie va a venir para sacarnos de un letargo. De no tener el caracter para sostenermos, debemos construirlo. Es un invento el hecho de pretender que un otro cubra nuestros huecos invisibles. Tenemos que hacerlo nosotros, en la construcción colectiva de autosuficiencia. No hay mejor forma de salvarnos que construyendonos. No importa cuánto cueste. Siquiera tiene sentido cuestionarse el tamaño del dolor. Hablamos de la muerte de toda alternativa posible. Ya no quedan estructuras. No hay nada para respaldar el no hacer. Todo está absolutamente vacío. Dispuesto a dejarse moldear por tus manos de inventor. Deseoso de que lo complazcas. Bello es pensar, en la hoja blanca. ¡TODO EN BLANCO! ¡LIBRE! ¡PODEMOS DIBUJAR! ¡Por fin llego el momento de dibujar! ¿Qué puede ser mejor? No hay traba ahora que pueda frenarme. Porque yo sé que quiero crear mi estructura. Yo sé que quiero un solo sueño, y ese es mi verdad. Durante toda mi vida, busqué observar esa hoja. Y ahora puedo dibujar.
¿Qué importan las estructuras que siguen en el mundo mientras formo la mía? Murió quien no creía poder. Al atravesar la muerte del miedo, todo se vuelve en un desafío bueno.
Porque estamos hablando de nuestra mente y los esquemas que nos moldearon hasta hoy. Eso está en nuestras manos. ¡Podemos cambiarlo! Sabiendo eso, colectivamente, se pueden empezar a caer todos los mundos. Porque, al final del día, quien se sabe siendo su propia estructura es quien vive el mundo.
¿Qué importan las estructuras que siguen en el mundo mientras formo la mía? Murió quien no creía poder. Al atravesar la muerte del miedo, todo se vuelve en un desafío bueno.
Porque estamos hablando de nuestra mente y los esquemas que nos moldearon hasta hoy. Eso está en nuestras manos. ¡Podemos cambiarlo! Sabiendo eso, colectivamente, se pueden empezar a caer todos los mundos. Porque, al final del día, quien se sabe siendo su propia estructura es quien vive el mundo.
La muerte
me da a luz
un cuerpo
donde no creo
en finales
pintados por una máquina.
Muriendo
descubrí
donde la especie
no es práctica.
Dejé en el camino
a los que no deseaban enterrarse conmigo.
Para qué
para qué
para qué
para qué
negar el halo inconfundible
natural
de quien nos mata
para dejarnos
aprender
el mar.
me da a luz
un cuerpo
donde no creo
en finales
pintados por una máquina.
Muriendo
descubrí
donde la especie
no es práctica.
Dejé en el camino
a los que no deseaban enterrarse conmigo.
Para qué
para qué
para qué
para qué
negar el halo inconfundible
natural
de quien nos mata
para dejarnos
aprender
el mar.
Morir
para dejar
de ser
fiel servidora
de la especie
es cla va.
Sentir la lluvia
de pieles
que tocan tierra
transformando
el mundo
en arpa.
Dejar
el eterno sabor
de lo que no existe.
Desprenderse
del miedo a tomar
una bebida real.
Si tengo que soñar
con ustedes
su mantra
de infiernos
les dejo
un beso, y me voy.
para dejar
de ser
fiel servidora
de la especie
es cla va.
Sentir la lluvia
de pieles
que tocan tierra
transformando
el mundo
en arpa.
Dejar
el eterno sabor
de lo que no existe.
Desprenderse
del miedo a tomar
una bebida real.
Si tengo que soñar
con ustedes
su mantra
de infiernos
les dejo
un beso, y me voy.
No soy tu esclava
Dejo
para siempre
el trabajo
al que me condené
por no querer
decidir.
finalizo
el vacío
donde no existe
la bondad
como ritmo
divino.
No son bellas
las orquestas
donde se acepta
un pacto
que es ponernos
a la venta.
Fieles servidores
de la comodidad
no quiero
seguir
ya.
por qué lo hacen
no sé
no saben
cómo
se siente
la miel.
Me voy
y si eso significa
la muerte
feliz
estaré
de morir
para no perpetuar
una especie
donde respirar
es soltar
veneno
en el aire.
Dejo
para siempre
el trabajo
al que me condené
por no querer
decidir.
finalizo
el vacío
donde no existe
la bondad
como ritmo
divino.
No son bellas
las orquestas
donde se acepta
un pacto
que es ponernos
a la venta.
Fieles servidores
de la comodidad
no quiero
seguir
ya.
por qué lo hacen
no sé
no saben
cómo
se siente
la miel.
Me voy
y si eso significa
la muerte
feliz
estaré
de morir
para no perpetuar
una especie
donde respirar
es soltar
veneno
en el aire.
La imaginación es alimento
comemos
desde los utensillos
hábiles
del soñador.
Nos saciamos.
Entran por aquellos ojos
que pueden ser
oídos...
...catapultas...
y saboreamos el mantra
candente.
Engaño vil
de naturalizar
la entrada de un objeto
en nuestra boca
sin nombrar
el arribo de un planeta.
cómo podemos
ocultarnos
que todo lo que hacemos
esconde
un infinito
de conjugaciones.
por qué
negar
la entrada del placer más inmenso
en cada inhalación
POR QUÉ
seguir jugando
a ser
esclavos
del sufrimiento.
comemos
desde los utensillos
hábiles
del soñador.
Nos saciamos.
Entran por aquellos ojos
que pueden ser
oídos...
...catapultas...
y saboreamos el mantra
candente.
Engaño vil
de naturalizar
la entrada de un objeto
en nuestra boca
sin nombrar
el arribo de un planeta.
cómo podemos
ocultarnos
que todo lo que hacemos
esconde
un infinito
de conjugaciones.
por qué
negar
la entrada del placer más inmenso
en cada inhalación
POR QUÉ
seguir jugando
a ser
esclavos
del sufrimiento.
Si me saco
la idea
de que soy
eso
donde me ves
resuelta.
Quedo
desnuda
de concepciones
ingenuas
obtusas
sin musas.
Desprovista
del imperio
dominado
por luchas eternas
donde los diccionarios
han dictado.
Cómo gustar
si solo
engaño
al hacerte creer
que es posible
encontrarme
en el agujero de la imagen
la idea
de que soy
eso
donde me ves
resuelta.
Quedo
desnuda
de concepciones
ingenuas
obtusas
sin musas.
Desprovista
del imperio
dominado
por luchas eternas
donde los diccionarios
han dictado.
Cómo gustar
si solo
engaño
al hacerte creer
que es posible
encontrarme
en el agujero de la imagen
Jungla
Por qué
negar
lo inevitable
Nos estamos
alimentando
de carne humana.
Por qué
fingir
que solo consumimos
bocanadas
cuando sabemos
dejar fluir nuestra mirada.
Por qué
jugar de nuevo
a nacer sin frenos
dispuestos
a romper el cielo.
Mejor comamos.
(Hagamos consciente
el acto
más repetido
de la selva humana)
Cómo si hiciera falta
tocar/ morder/ palpar
para admitir
el cauce
inevitable
de nuestra liviandad.
Por qué
negar
lo inevitable
Nos estamos
alimentando
de carne humana.
Por qué
fingir
que solo consumimos
bocanadas
cuando sabemos
dejar fluir nuestra mirada.
Por qué
jugar de nuevo
a nacer sin frenos
dispuestos
a romper el cielo.
Mejor comamos.
(Hagamos consciente
el acto
más repetido
de la selva humana)
Cómo si hiciera falta
tocar/ morder/ palpar
para admitir
el cauce
inevitable
de nuestra liviandad.
Canibales
Degustando el brazo
ajeno
en la comida
sin sentido.
Haciendo jugo
con transpiración.
Naturalizando el dolor.
Saboreando gotas
de sangre
cada día
Masticando carne
putrefacta
tan solo por deleite
de no saber
que nos estamos comiendo
crudos.
Ir al baño
para desprendernos
del otro
metido sin querer
entre nuestros
desperdicios.
Por qué
seguir actuando
si sabemos...
Ineludible es.
No hay acertijo
donde
somos el alimento.
Proyección simbólica
Lo que veo no es otra cosa más lejana. Aquellos símbolos encarnan el mensaje de las incógnitas y ellas no son ajenas a mis sueños diurnos. De sus cielos están hechos los ciclos que ocupo. ¿Cómo es entonces que no sé definir mis alrededores?, ¿en qué cabeza cabe la falta de consuelo? Al observar, solo encuentro pistas. El olvido las quiso dejar, como migas de pan, para ayudarme a ser mi propia lectora. Señales, juegan a dejar de ser esquivas. Objetos miran, comienzan a disimular la sorpresa. ¿Ya los vi a todos ustedes?
Esta imagen no me suena familiar, como si haberla haberla sacado ayer del rollo, le diera un halo. Desconfio, como detective reacio a dejarse convencer por las artimañas del maleante. No, este día martes no fue visto nunca por mis ojos. Quizás otra se disfrazó, y los convenció, cual impostora triunfante. Pero puedo jurar que jamás he tocado la tela templada, salvo hoy. ¿Y si en eso consiste este ficticio suspiro? en revelarme lentamente. Enrollada, guardada, encubierta dentro de lo analógico. Así han de verme los ciegos; igual a un rollo. ¿Quién sacó las fotos que debo liberar?, ¿dónde está el artífice?
Escondido, tras sombras inconscientes. Empuñando un arma. Inconcluso en el misterio, y completo en el recuerdo. ¿Por qué dijeron lo imposible? Construyeron una memoria incorruptible. Ahora tengo que cavar y desmontar; el concatenado evento de glorias imprescindibles. Sacarlas de este hábito que es despertar. No son esos los álbum de mi futuro.
Tan abierta a una pasión que se queda sin boca, y al mismo tiempo, expuesta en la muestra de la derrota. Vengan, entren al pasadizo que son estos pensamientos truncos. Atrevanse a pasear por el piso 16, allí dejé la última foto que me robé. Sí, delinquí. Fui capaz de robarle a ella (humana), otra película velada. Total, siquiera puede preocuparse, ahora está haciendo sus deberes. ¿Cuáles? esos que la alejan de mí. Cuando desea no verme asiste a diversas burocracias. Algunas pueden llevarla en millas que son cohetes, Y yo acá, condenada. Esperando el ejercicio pleno de este asunto que no tiene tiempo. Sin embargo, últimamente, ha recuperado la consciencia. Viene los días donde el té reina, y cuenta sus problemas mundanos. Viene, sin saber que nunca pudo haberse ido. Aceptando por completo el rol de una ignorante con vestido. Si supiera que la veo mientras me mira. Capaz, algún día cercano, ella decida sacarse el escarmiento de no ser un humano.
sábado, 19 de agosto de 2017
Le pregunté
a mi cuerpo
a qué edad
puedo
desenvolverlo
para convertirlo
en pétalo.
Porque él
es un regalo
que me dieron
sin yo saber.
Y a veces
lo quiero abrir
para ver
cuántas cosas
puede/puedo contener.
Respondió
agitando el dolor
sabio.
Traduciendo sus palabras
diré:
no dijo
nada.
los cuerpos
solo saben
idiomas
secretos.
a mi cuerpo
a qué edad
puedo
desenvolverlo
para convertirlo
en pétalo.
Porque él
es un regalo
que me dieron
sin yo saber.
Y a veces
lo quiero abrir
para ver
cuántas cosas
puede/puedo contener.
Respondió
agitando el dolor
sabio.
Traduciendo sus palabras
diré:
no dijo
nada.
los cuerpos
solo saben
idiomas
secretos.
Repetición
dice
que no.
Fin
del tiempo
donde
se vuelve
a ver
aquello
que se perdió.
Adiós,
segundas
oportunidades
ficticias.
Si vivir
no es crear
una auténtica
potestad
para qué.
Y si ya estamos
muertos
por ser
tan solo
repetidores
eternos
cuándo vamos
a sacarnos
todos
los malditos miedos
que para vivir
muriendo
mejor matarse ya.
dice
que no.
Fin
del tiempo
donde
se vuelve
a ver
aquello
que se perdió.
Adiós,
segundas
oportunidades
ficticias.
Si vivir
no es crear
una auténtica
potestad
para qué.
Y si ya estamos
muertos
por ser
tan solo
repetidores
eternos
cuándo vamos
a sacarnos
todos
los malditos miedos
que para vivir
muriendo
mejor matarse ya.
jueves, 17 de agosto de 2017
Cerrada. Puerta sin picaporte. Mirada queda en la propia
contraseña, desconocida. ¿Cómo saber que el otro nos construye, si desconocemos
nuestros propios elementos?, ¿existe alguna posibilidad de creación donde no
hay consciencia?
El personaje complemento, solo puede mostrarnos nuestro
reflejo, si somos capaces de observar. En la otredad encontramos lo que ningún
espejo nos puede mostrar. Porque, la vista no se parece a una imagen efímera,
sino a una pieza. Algo que no se desvanece después de cambiar de ángulo. Existe
un proceso, que comienza inmediatamente con nuestro nacimiento; comenzamos a
ser moldeados por las circunstancias. El asunto es darnos cuenta.
Soy un personaje. Tengo nombre, como cualquier otro, pero
eso lo eligen ustedes. He aquí mi punto
de quiebre: Recién descubro qué soy. Antes, no sabía. ¿Qué ocurría entonces? Al
no tener el poder de narrarme, alguien narraba ocupando ese lugar “vacante”.
¿Quiere decir eso que yo no estaba? No. Existía, sin tener noción
verdadera.
Ahora sé. ¿Qué hago entonces? Una vez sabiéndome, entiendo
que mientras no supe actuarme, estuve vivo de todos modos. Imposible es negar
lo que no fue efectuado de forma completamente lucida. Recuerdo ese papel, no
recuerdo crear líneas. Era como si antes simplemente se tratara de cumplir un
guión ajeno, siguiendo un acuerdo previamente pactado. Y de pronto, se termina
el trabajo. Vuelvo a la normalidad. Me veo entonces, ante la gran posibilidad
de dirigirme a mí mismo. Es entonces cuando pienso que antes “Otro” dirigía.
Automáticamente entiendo: Me he vuelto el otro.
Cuando lo otro ya no nos construye, porque nos hemos vuelto eso que antes creíamos desconocido;
allí es cuando se abre la puerta. Una vez que ya no hay un incierto
predominando en nuestro entorno, lo otro ya no suena a incógnita extraña.
Existe solamente la certidumbre de que somos todos otros, construyéndonos de a
poco. ¿Por qué? A cada momento este personaje al cual conduzco, le ocurren
transformaciones. Muta, como quien no conoce la forma de permanecer siendo uno
solo. ¿Cómo encubrir esta farsa donde jamás podría vivir tantos años un solo
cuerpo? Mintiendo, jurando que no hay nadie más que esa identidad. Embalsamando
la diversidad en el emporio del título. Encerrando en una etiqueta, a todos los
reflejos que posibilitaron ñtransformación secreta. Así es, que a través de la
farsa, nos vamos volviendo otros en silencio. No es, al fin y al cabo, una
persona con otra identidad la que nos ayuda a construirnos como sujetos
múltiples. Ahí encontramos un error sumamente común y conveniente. Los
semejantes se confunden. Casi podría decirse que fusionan sus transformaciones,
sin perder la esencia. Pero no son el medio. Cuando decimos “Reflejo”, nos
estamos refiriendo siempre a la capacidad de poder observarnos desde
nosotros. Yo observando el movimiento
que me corroe en este segundo. No es necesaria otra persona para tal efecto.
¿Por qué? El que no se puede mirar desde sí mismo, está imposibilitado de mirar
a otro. Quedan las miradas coartadas. Salir y mirarse, verse, contemplarse.
Hecho esto, viendo el acto natural del ser, logramos entender que la reunión
con el otro es un encuentro caleidoscópico. Con esto no quiero decir que se
pueda vivir en completa soledad, al contrario. Creo que quien no puede apreciar
el conjunto de entramados que construyen sus días, puede encontrarse entre
muchedumbres inmensas, y hundirse en el vacío. Estar solo u estar acompañado,
no trata de cuerpos físicos haciéndonos sentir más completos. La medida
sensacional se percibe en el deseo. Halla su hogar en elecciones claras. No
decide su estado dependiendo de números, opta siempre por la temperatura ideal.
¿Cómo decir esto? Nos han dicho que la soledad era uno sin dos, pero la
soledad, es uno sin uno.
La caricia
es un portal
que te enrosca.
Mientras se evita
no hay más
que esposas.
Pero después
ahí en la caída
dentro del agujero
negro
ella expulsa amor
y te sofoca.
Casi parece
que vas a perder
la respiración,
sin embargo
pasado el límite
soportar es beber un elixir.
Después
de volverse agua
con la naturaleza
animal
desaparece
la temperatura.
miércoles, 16 de agosto de 2017
Como si pudiera decir lo que voy a hacer sin antes preguntarle a mi sed, qué quiere. ¿Desea tomar usted, un trago de agua? Porque quizás, es otra cosa, lo que espera. Quizás, al ser prácticamente agua, ansía algo que no está en usted. Dígame, no sea tímida, querida acompañante. Cuenteme a mí, que al final no soy más que una escucha. Aquí, intentando sintonizar con mi propia radio. Grite, si es necesario. ¿Hay algo que pueda ofrecerle?
Aparece la voz.
Puede darse lo que ya tiene. Saquese todo lo que cree tener, eso solo significa engaño. Desnuda tiene que estar para poder darse cuena de cómo se apaga la sed. Sin ninguna piel. Necesita sacarse, aún cuando parezca que todo está desprendido. Porque allí es cuando el descanso ficticio interrumpe a los sujetos que quieren colgar las ropas. Piense: Si no hubiera nada, siquiera podría darse el disgusto de pensar en que ya no hay nada. Cuando esté realmente en cueros, no va a haber que pensar. En ese preciso momento, aparece el extasis.
Aparece la voz.
Puede darse lo que ya tiene. Saquese todo lo que cree tener, eso solo significa engaño. Desnuda tiene que estar para poder darse cuena de cómo se apaga la sed. Sin ninguna piel. Necesita sacarse, aún cuando parezca que todo está desprendido. Porque allí es cuando el descanso ficticio interrumpe a los sujetos que quieren colgar las ropas. Piense: Si no hubiera nada, siquiera podría darse el disgusto de pensar en que ya no hay nada. Cuando esté realmente en cueros, no va a haber que pensar. En ese preciso momento, aparece el extasis.
La espontaneidad se encuentra en el beso que se le da a una cebolla. Parece descabellado, visto desde el común denominador donde uno solo besa humanos. Pero, ¿por qué? yo quiero agradecerle con el tacto. Quiero hacer de todo lo "Sin cuerdas" un balsamo. Y tomarlo lentamente, mientras muero de dolor. Sacar la tendencia de mirar las cosas donde tienen que estar. Cambiarlas. Hacer que la gente se pierda. Guardar el azúcar donde no va. Ponerla en otro lado, donde podría no ir, pero se mete porque puede. Ya que no tiene ningún apósento la nada. Increíblemente, sin tener hogar, puede apoyarse.
Homenaje a la lentitud
Desde chica, me decían que iba lento. No parecía tener interés por ningún tipo de velocidad garrafal. De hecho, creo que no entendía el apuro de los otros. ¿Quién los llamaba?
¿Qué es la lentitud?, ¿llegar tarde a la hora donde ya debería estar pasando?
¿Dónde empieza el reino donde lo lento no es retraso, sino paciencia?
A veces creo, que quizás hay un lugar increíble, y ahí es donde todos quieren ir (pero no saben). Porque los veo, como se apuran, y solo eso podría explicar semejante perdida de tiempo. ¿Saben a dónde están yendo?
Yo no quiero estar pensando en que me tengo que ir a otra hora. Me perturba, inclusive, que cuando estamos haciendo algo, se distraigan en el futuro incierto. Esa ansia por asegurar lo muerto en capas (trampas). Porque es el tono de voz, el que dice que algo anda mal. Porque podemos hablar de lo que deseamos hacer a la noche, como quien anhela el nectar posible. Pero esa melodía, es distinta. ¿Saben? increíble todo lo que dice una voz. Cómo si no quisiera estar del todo acá, y tuviera que proyectar, para poder quedarse a hilar. ¿Qué decirme? También tengo que verme en eso. Mi propia exigencia me muestra en los otros, aquello que no quiero de nuevo. Sufro cuando veo el ataque en otro, porque lo conozco. Desespero en la tranquilidad. Me da igual, si apenas eso es un indicio de una constante rutinaria donde el sosiego no está en el alma. ¿Qué me importa si no hubo convulsión? Ahí el problema de siempre. Se espera a que pase algo terrible. Fanáticos de la trágedia, viven esperando la patada final, como prueba irrefutable de que los ojos deben posarse en lo pequeño. Miran la película con pochoclos, deseando que haya sangre, porque sin furia no hay enfermedad. Y mientras, los actores dejan caer gotas, sumamente claras. ¿Por qué esperamos tanto para entender, la importancia de un segundo?
Me observo en espejos
y quiero
que esten cada vez
más calmos
más quietos
más lentos
los deseo
transpirados
descartando toda posibilidad
de iluso tiempo sin manos.
Desde chica, me decían que iba lento. No parecía tener interés por ningún tipo de velocidad garrafal. De hecho, creo que no entendía el apuro de los otros. ¿Quién los llamaba?
¿Qué es la lentitud?, ¿llegar tarde a la hora donde ya debería estar pasando?
¿Dónde empieza el reino donde lo lento no es retraso, sino paciencia?
A veces creo, que quizás hay un lugar increíble, y ahí es donde todos quieren ir (pero no saben). Porque los veo, como se apuran, y solo eso podría explicar semejante perdida de tiempo. ¿Saben a dónde están yendo?
Yo no quiero estar pensando en que me tengo que ir a otra hora. Me perturba, inclusive, que cuando estamos haciendo algo, se distraigan en el futuro incierto. Esa ansia por asegurar lo muerto en capas (trampas). Porque es el tono de voz, el que dice que algo anda mal. Porque podemos hablar de lo que deseamos hacer a la noche, como quien anhela el nectar posible. Pero esa melodía, es distinta. ¿Saben? increíble todo lo que dice una voz. Cómo si no quisiera estar del todo acá, y tuviera que proyectar, para poder quedarse a hilar. ¿Qué decirme? También tengo que verme en eso. Mi propia exigencia me muestra en los otros, aquello que no quiero de nuevo. Sufro cuando veo el ataque en otro, porque lo conozco. Desespero en la tranquilidad. Me da igual, si apenas eso es un indicio de una constante rutinaria donde el sosiego no está en el alma. ¿Qué me importa si no hubo convulsión? Ahí el problema de siempre. Se espera a que pase algo terrible. Fanáticos de la trágedia, viven esperando la patada final, como prueba irrefutable de que los ojos deben posarse en lo pequeño. Miran la película con pochoclos, deseando que haya sangre, porque sin furia no hay enfermedad. Y mientras, los actores dejan caer gotas, sumamente claras. ¿Por qué esperamos tanto para entender, la importancia de un segundo?
Me observo en espejos
y quiero
que esten cada vez
más calmos
más quietos
más lentos
los deseo
transpirados
descartando toda posibilidad
de iluso tiempo sin manos.
martes, 15 de agosto de 2017
No sé
siempre
por más
que me vuelva
algo
consciente
sigo
en ese estado
eterno
de ignorancia
tenue.
Pero ahora
la diferencia
reside
en la deserción
del deseo
ya no quiero
saber
si creo
o no
creo.
Me tiene sin cuidado
adjudicarme
conocimientos
prefiero la desnudez.
Mi único anhelo
es volverme
poco a poco
piel
sin
piel.
siempre
por más
que me vuelva
algo
consciente
sigo
en ese estado
eterno
de ignorancia
tenue.
Pero ahora
la diferencia
reside
en la deserción
del deseo
ya no quiero
saber
si creo
o no
creo.
Me tiene sin cuidado
adjudicarme
conocimientos
prefiero la desnudez.
Mi único anhelo
es volverme
poco a poco
piel
sin
piel.
domingo, 13 de agosto de 2017
sábado, 12 de agosto de 2017
No me importa la cantidad, sino el modo.
No sé cuántos años voy a vivir, tampoco interesa realmente. ¿Qué importa el cuánto, si apenas tengo idea de cómo? Por mi parte, estoy dispuesta a desaprenderme todos los botones, para poder aprender a "tejer". Deseo estar adherida a sensaciones lucidas, no a moldes siniestros. Desconozco esas ganas, de imaginar todo lo que no puedo hacer, por verme en cierto carril. Te endilgan el yunque de los años, y de pronto, hay una prohibición metafórica. Son simplemente, in ven tos. Las estructuras se actualizan. Entiendo que es funcional. Si una persona va por la vida creyendo que tales cosas se hacen en determinado momento, y tales en otro, está controlada. Ese ser humano se vuelve inmediatamente incapaz de poder ejercer su propio accionar, sencillamente porque cree en algo impuesto. ¿Y si no tengo ganas de hacer todo bien para morirme a los 100 y sentir que cumplí un record?, ¿qué tal si no me interesa esa competencia sin sentido?. Me tiene sin cuidado cuándo va a ser ese aclamado funeral, por el que tanto problema se hacen. Estoy ocupada haciendo mi propia vida, deconstruyendo las barreras que llovieron el día en que nacía.
No sé cuántos años voy a vivir, tampoco interesa realmente. ¿Qué importa el cuánto, si apenas tengo idea de cómo? Por mi parte, estoy dispuesta a desaprenderme todos los botones, para poder aprender a "tejer". Deseo estar adherida a sensaciones lucidas, no a moldes siniestros. Desconozco esas ganas, de imaginar todo lo que no puedo hacer, por verme en cierto carril. Te endilgan el yunque de los años, y de pronto, hay una prohibición metafórica. Son simplemente, in ven tos. Las estructuras se actualizan. Entiendo que es funcional. Si una persona va por la vida creyendo que tales cosas se hacen en determinado momento, y tales en otro, está controlada. Ese ser humano se vuelve inmediatamente incapaz de poder ejercer su propio accionar, sencillamente porque cree en algo impuesto. ¿Y si no tengo ganas de hacer todo bien para morirme a los 100 y sentir que cumplí un record?, ¿qué tal si no me interesa esa competencia sin sentido?. Me tiene sin cuidado cuándo va a ser ese aclamado funeral, por el que tanto problema se hacen. Estoy ocupada haciendo mi propia vida, deconstruyendo las barreras que llovieron el día en que nacía.
El idioma desconocido
A veces, como hoy, me pasa que siento un monologo interior. Sin embargo, no logro decodificar sus palabras. Parece no tener concordancia con los conocimientos que si coordino. Esto, en realidad, no me sorprende. Porque...creo que no tiene mucho sentido ir por la vida aprobando idiomas desconocidos, sin tener idea del propio. Hay una especie de código en mí. De a poco aprendo el método más eficaz, para tardar menos, en recibir. Cuesta, duele bastante. Si bien nunca me cerro esa idea donde uno tiene que ir aprendiendo cosas ya creadas, sin ser partícipe de la creación...recién ahora entiendo todas esas perturbaciones mías. ¿A quién se le ocurre idear un modo donde no se incentiva a crear el propio idioma?, ¿de donde viene ese velador sin foco?. ¿Cómo se supone que alguien va a poder aprender a dialogar con otro si no maneja lo indispensable?. Yo quiero, aprenderme. Deseo, enseñarme a mi misma. Observar a la que soy, y gozar con esa clase, donde contemplo formas no siempre conocidas. ¿Por qué habría de procastinar eternamente esta admisión? No tengo ganas de posponerme como una alarma. Si escuchar a los otros no es crear un idioma. Si compartir con los otros no es plantear una inventiva vehícular, ¿qué sentido tiene?. El encuentro, tanto individual, como colectivo; debe ser creación. Es mentira eso del descubrirse a través de un canal. Si uno no se sabe siendo, no hay más que farsas. Hay que destruir desde las raíces, el improperio martir donde uno nace conociendose. Porque lo real es que sabemos sin saber nada. Y tenemos sed. Y queremos tomar (cómo mi primera palabra, agua). Nacemos queriendo bebernos todos los mundos. La pregunta es, ¿cómo saber que bebemos, si no podemos crear nuestra propia agua?.
A veces, como hoy, me pasa que siento un monologo interior. Sin embargo, no logro decodificar sus palabras. Parece no tener concordancia con los conocimientos que si coordino. Esto, en realidad, no me sorprende. Porque...creo que no tiene mucho sentido ir por la vida aprobando idiomas desconocidos, sin tener idea del propio. Hay una especie de código en mí. De a poco aprendo el método más eficaz, para tardar menos, en recibir. Cuesta, duele bastante. Si bien nunca me cerro esa idea donde uno tiene que ir aprendiendo cosas ya creadas, sin ser partícipe de la creación...recién ahora entiendo todas esas perturbaciones mías. ¿A quién se le ocurre idear un modo donde no se incentiva a crear el propio idioma?, ¿de donde viene ese velador sin foco?. ¿Cómo se supone que alguien va a poder aprender a dialogar con otro si no maneja lo indispensable?. Yo quiero, aprenderme. Deseo, enseñarme a mi misma. Observar a la que soy, y gozar con esa clase, donde contemplo formas no siempre conocidas. ¿Por qué habría de procastinar eternamente esta admisión? No tengo ganas de posponerme como una alarma. Si escuchar a los otros no es crear un idioma. Si compartir con los otros no es plantear una inventiva vehícular, ¿qué sentido tiene?. El encuentro, tanto individual, como colectivo; debe ser creación. Es mentira eso del descubrirse a través de un canal. Si uno no se sabe siendo, no hay más que farsas. Hay que destruir desde las raíces, el improperio martir donde uno nace conociendose. Porque lo real es que sabemos sin saber nada. Y tenemos sed. Y queremos tomar (cómo mi primera palabra, agua). Nacemos queriendo bebernos todos los mundos. La pregunta es, ¿cómo saber que bebemos, si no podemos crear nuestra propia agua?.
viernes, 11 de agosto de 2017
Atravesando el quebranto
Me persiguen
salen con sus barcos
parecen una multitud
y todos son, mi pasado
Ya no puedo
incluirlos
adentro
de lo que emano.
Porque ustedes
empuñaban una falsa
verdad
Acá nada pasa. Todo se va.
Como gotas de agua
transformando miradas
accionan
para volverse noche reiniciada.
Y nos veremos solamente
cuando exista
invisible
en lo atemporal
Seré su huested
prometo orquestar
el sueño
Olvide dudar.
Dejaré que lo natural
teja sobre mis cuerpos.
Sin entrega
el reloj sigue dando cuerda.
Harán conmigo
una estatua
Sin testigos
quedará su magia
Tomaremos el destierro
en copas de marfil
hasta volvernos
el blanco de un atril
Alguien va
hacia la pintura
y solo hay un bosque
Ya regresé a mi columna
Me persiguen
salen con sus barcos
parecen una multitud
y todos son, mi pasado
Ya no puedo
incluirlos
adentro
de lo que emano.
Porque ustedes
empuñaban una falsa
verdad
Acá nada pasa. Todo se va.
Como gotas de agua
transformando miradas
accionan
para volverse noche reiniciada.
Y nos veremos solamente
cuando exista
invisible
en lo atemporal
Seré su huested
prometo orquestar
el sueño
Olvide dudar.
Dejaré que lo natural
teja sobre mis cuerpos.
Sin entrega
el reloj sigue dando cuerda.
Harán conmigo
una estatua
Sin testigos
quedará su magia
Tomaremos el destierro
en copas de marfil
hasta volvernos
el blanco de un atril
Alguien va
hacia la pintura
y solo hay un bosque
Ya regresé a mi columna
jueves, 10 de agosto de 2017
martes, 8 de agosto de 2017
Estoy desgajando las flores donde no había perfume. Veo caer sobre mi regazo, el polvo artificial, de aquella ficción trémula. Tiñen mi piel, con su deshacerse. Las toco como quien sabe regodear el alma en sublimes témpanos. Y ellas mueren dejando un hilo de vida infranqueable. Sin embargo, no altero mi paso. Muda, quedo ante el funeral de mi propio jardín. Atenta, observo la pronta reconstrucción. Puedo envolver este limbo que es la espera, en un olor extaciante. No obstante, los colores comienzan a hacerse testigos de la nueva aurora. Olvidan el respeto ante el tiempo inventado. Vienen, invadidos por completo de sed artística. Llegan en carros infinitos. Desarman la idea de un canto tremebundo, y lentamente, plantan la mesa para lanzarse al banquete. Tienen hambre, son pintores embargados de ganas. Se van a comer el alimento que los hace sentir aquel elemento, ese, con el cual ahora me pintan.
lunes, 7 de agosto de 2017
Encontrarme sin perderme en la búsqueda inexistente.
Puedo sentir que estoy, cuando miro los árboles. Escucho el sonido de los instantes, cuando no escapo en figuras ausentes. Huelo aromas, y ellos pueden mantenerme en auge. Entrego lo que contengo, al elixir de mis sentidos. Porque si pienso, en personas que no puedo palpar de ningún modo, desaparezco. Solo reconozco vida en mi cuerpo, cuando sostengo un entendimiento profundo. Describo observando. Cuando recuerdo, que tocar las cosas me lleva a empaparme en verdad, desnudo los elementos con mi atención. Estoy resignada. No pienso volver a irme de lo único que puedo saborear. Añoro seguir respirando perfumes. Al final, solo puedo quedarme si entiendo lo inevitable; si no se puede sentir, no existe. Quizás el algún punto de la memoria, pueda encontrarse aquello que nos lleva a la perdida de nuestra brujula. Está bien. Deseo respetar ese territorio, actualmente lejano. Nada puedo hacer ahora por lo invisible.
Necesito enamorarme para mirar y nacer en el arte. ¿Cómo? Acurrucandome en lo palpable. Desatando ese deseo inasible, que es bucear en augurios sin reflejo.
Hoy, solo tengo ganas de ser autentica. ¿Qué sería si tirara a mi cuerpo en un embalse sin consciencia? Lo siento, no puedo irme a ningún lugar donde no esté sonando mi canción.
Puedo sentir que estoy, cuando miro los árboles. Escucho el sonido de los instantes, cuando no escapo en figuras ausentes. Huelo aromas, y ellos pueden mantenerme en auge. Entrego lo que contengo, al elixir de mis sentidos. Porque si pienso, en personas que no puedo palpar de ningún modo, desaparezco. Solo reconozco vida en mi cuerpo, cuando sostengo un entendimiento profundo. Describo observando. Cuando recuerdo, que tocar las cosas me lleva a empaparme en verdad, desnudo los elementos con mi atención. Estoy resignada. No pienso volver a irme de lo único que puedo saborear. Añoro seguir respirando perfumes. Al final, solo puedo quedarme si entiendo lo inevitable; si no se puede sentir, no existe. Quizás el algún punto de la memoria, pueda encontrarse aquello que nos lleva a la perdida de nuestra brujula. Está bien. Deseo respetar ese territorio, actualmente lejano. Nada puedo hacer ahora por lo invisible.
Necesito enamorarme para mirar y nacer en el arte. ¿Cómo? Acurrucandome en lo palpable. Desatando ese deseo inasible, que es bucear en augurios sin reflejo.
Hoy, solo tengo ganas de ser autentica. ¿Qué sería si tirara a mi cuerpo en un embalse sin consciencia? Lo siento, no puedo irme a ningún lugar donde no esté sonando mi canción.
Me han preguntado
si tiene sentido
perdonar
alejarse
como si
construirse
no fuera otra cosa
que estar siempre
arrimandose
a la cerca.
Quisieron saber
qué pensaba
del amor
y sus posibles
multiplicaciones.
Tan solo
creo
que la unión
es inventar
libertades.
Jugar con semánticos
árboles.
No empezaría
para someterme
con otro
a la cadena
de los conceptos
castradores.
El amor libre
ha de ser
ese modo
donde
no tenemos
que dejarnos
en ningún lugar
para amar
la compañía.
si tiene sentido
perdonar
alejarse
como si
construirse
no fuera otra cosa
que estar siempre
arrimandose
a la cerca.
Quisieron saber
qué pensaba
del amor
y sus posibles
multiplicaciones.
Tan solo
creo
que la unión
es inventar
libertades.
Jugar con semánticos
árboles.
No empezaría
para someterme
con otro
a la cadena
de los conceptos
castradores.
El amor libre
ha de ser
ese modo
donde
no tenemos
que dejarnos
en ningún lugar
para amar
la compañía.
El sueño es albor reinante, entre cuadraturas técnicas. Si nos despeinamos de ese anhelo incoherente, que es, intentar decodificar lo que no tiene secreto...aparecemos. Nuestra figura harto impostada, se desdibuja. La imaginación de lo que son, nuestros ecos, se fuga en una vela. Ruidos calmos, comienzan a llover, sin ser gotas. Y puedo sentir suspiros lentos, caminando sobre nada. Me desvanezco sin estar dividida por líneas. Necesidad de pensar que es necesario un mapa, para poder ver, lo que los sentidos por inercia atrapan. Detenida estoy. Respirando humos bosquejados por el sol. No espero. No me sé el idioma de los truenos. Estado de reposo estrafalario. Al borde, casi pronta a el blanco de las inundaciones, muero.
domingo, 6 de agosto de 2017
Negar lo evidente
Una vez que te topas de frente con la lógica más real. Entendes que no existe el tiempo. Invisible es, cualquier clase de espera, si nos aleja del claro ocaso. En nuestro subsconsciente hay una fila de elementos haciendo cola, sentados, con el papel del turno en la mano. Mentira es, cualquier descanso que no sea, solucionar problemas matemáticos. Estamos despegando nuestras propias incógnitas. Con cada nueva solución, el laboratorio se vuelve más blanco. Un degradé de colores naturales, toma forma de lienzo cercano. El cielo se empieza a transformar en el espejo de nuestras propias acciones, dejando de ser, una ilusión inalcanzable. Capaz si hubieramos sabido antes, que lo necesario no era llenarnos, sino vaciarnos. Pero, ¿qué sentido tiene pensar eso ahora que ya entendimos el modo?
No sostengamos más esta farsa incongruente. Pongamos en práctica la teoría que nos concierne. Usemos las experiencias, como paleta. Dejemos de creer que el pasado es glorioso. Salgamos de ese martirio que es consumir ceguera. Estamos, minuto a minuto, más liberados de lo que no eramos. Nos vamos volviendo, observadores activos. Acá se puede palpar el dorado.
viernes, 4 de agosto de 2017
Todo lo que sacamos de la bolsa, es un invento para construirnos. No necesito embargarme con el otro en una charla interminable, para saber si deseo observar su foco. Tampoco interesa la magnitud de su lenguaje, ni el rendimiento en determinados rubros. Nada es necesario con determinadas personas, que nos acompañan a surfear en una frecuencia autóctona. Simplemente jugamos, cómo quien hace castillos de arena en la playa. Sabemos la forma y aprovechamos el conocimiento. Pero, eso no dice quién soy/quiénes somos. No me van a encontrar en una nota. Lejos estoy de ser esa definición, tan de diccionario. Escondida en aquello imposible de limitar. Resguardada en donde no hay fronteras. Lo único que vale la pena, es el agua genuina. De ella bebo para poder transitar los relojes sin tiempo. Llegado el caso, las veces que caí en un sujeto, se trato de algo inexplicable. Sin suficiente explicación racional. Son esos los momentos donde uno pierde la alabada cordura y corre a perseguir luces. No sé por qué pasan este tipo de amaneceres, pero así conocí a las personas más importantes de mi vida. Aparecieron sin esperarlo en absoluto, igual a cuando una estrella fugaz decide hacerse ver. ¿Qué puedo hacer desde mi pequeño cubo humano? Dejarlo. Imposible es meter a los actos inefables dentro de jaulas conceptuales. No quiero jamas un amor que sea cárcel. Eso sería ir en contra de mis mayores convicciones. Dejen ir a todo aquello que amen. Vean su vuelo y deleiten a sus ojos con la primavera más dulce del espacio. Eso no existe en ninguna parte, salvo en la propia sintonía. Cada persona que llega a mi vida, se posa en ella como una estrella en el cielo nocturno. Y desde que me percato de que están ahí brillando, ejerciendo la luz propia...cambio para siempre. Transformo lo que soy. Porque saber de la existencia de un techo personal, donde esos brillos son las personas que me dan paz, es igual a esbozar el mar. Yo no quiero verlos atados a nada. Porque eso sería sentirlos ocultos en un crucigrama. Ustedes son libres. Todos somos libres, y vamos a encendernos en consonancia.
Te transformas en lo que haces
y mientras
aquello que ansias
pero no ejecutas
diserta en un juicio
por la condena
más propicia.
Vas volviendo
tu vida
una sintonía
que pende toda
de eso que accionas
día a día.
Inconsciente
crees acatar
las ordenes
de un reflector
cuando ves
tu propia inseguridad.
No seguís el rumbo
conveniente
mandas una azarosa
energía
a rodar
por el incierto destierro de la verdad.
y mientras
aquello que ansias
pero no ejecutas
diserta en un juicio
por la condena
más propicia.
Vas volviendo
tu vida
una sintonía
que pende toda
de eso que accionas
día a día.
Inconsciente
crees acatar
las ordenes
de un reflector
cuando ves
tu propia inseguridad.
No seguís el rumbo
conveniente
mandas una azarosa
energía
a rodar
por el incierto destierro de la verdad.
Libre de la jaula, el pájaro se somete al dolor sin látigo. Ese nido espurio y sin embargo, embalzamado en hilos sensoriales. Desmantelado, el terreno de la expectativa, se encuentra con una respuesta encorvada. Ya no hay lugar para acaparar sueños que no tienen dueño. No hay vuelo lucido cuando el cielo se halla lleno de líquidos imposibles. La próxima frontera, tiene lugar en mis deseos. Allí, voy a elegir sin que me infiltren olvidos siniestros. Ejercitare el desaprender, y así se irán todos aquellos vocabularios donde mi mente no sabe ver. ¿Por qué debería dejarme rellenar, como si al nombrarme hablaramos de un vacío inmediato? Nada en mi apariencia auspicia un frasco. Conozco de sus miedos a formar propios idearios, porque sé de temer lo que puede ser un buen naufragio. Y eso es lo que haré, al fin y al cabo. Dejaré que se estanque el ancla contra todos los desiertos del patrimonio avaro. Roto quedará el amor frívolo. Escucharemos todos, sus gritos moribundos. No acudiremos. Nadie atenderá esos teléfonos. Qué grite el desamparo. Qué griten los demonios del enfermo asustado. Cuando se transmuta semejante descaro, ya no existe posibilidad de no querer un halo.
El ideal ilusorio
¿Dónde me encuentro ahora? Estoy montada sobre la idea de estar sobre una silla. Para ser más precisa, la ubicación de este instante se ve involucrada en mi habitación. ¿Qué hice durante mucho tiempo? Planear mi estrategia sobre un sin fin de muebles inconclusos. Era tal la seguridad en el imprevisto, que debía de estar utilizando toneladas de pasión para concretar esa hazaña. O quizás, se estarían cayendo de a poco mis telas, fingiendo enfermedad.
Algunos dicen que esto es proyección a futuro. una buena herramienta para lograr objetivos. Sumamente efectiva a solo 30.50 por minuto. Sin embargo, ahora no me estaría sirviendo este tipo de utensillo. Resulta que me di cuenta de algo más útil y sincero, y con la consciencia vino una despedida de todos esos sintomas ajenos. No tengo ganas de crear un panorama ilusorio como utopía. Simplemente, no les creo en absoluto. Focalizar la mayoría de mis energías en un futuro que desconozco por completo, hasta siembra desconfianza. ¿Con qué sentido?
Hay un discurso conocido, donde el eje que estoy presentando se rota en conveniencia de los que quieren comerse el mundo que no es de nadie. Donde se aprovecha el vivir genuino para corromper. Sin embargo, lo único planteado acá, es la necesidad de estar verdaderamente asentada donde ahora se despliegan mis sentidos. Porque las sensaciones tienen lugar acá. Puedo desear quedarme en esto que estoy conociendo desde el caleidoscopio cotidiano. ¿Por qué debería quedarme en una proyección a largo plazo?. Y si me quedo, va a ser solo para cumplir con lo que siento actualmente. No voy a elegir hacer algo para cumplir con mi yo del futuro inexistente. Acordate, y recordemos, que eso es un invento. No disfrutar de verdad lo que estás haciendo ahora, no te va a llevar a estar mejor dentro de un tiempo. Salvo, que estes aprendiendo a salir de tus esquemas mortuarios. Pero, hacer para no deshacerse...hacer solo para convencer a imágenes que no son uno...es desperdiciar la vida. Ningún sujeto es tan bello como el que trasciende los símbolos creados por las mentes. ¿Qué sentiste siempre latente? Las cosas que más disfruto ahora, son las que amaba cuando era chica. Con eso, lo digo todo. Me emocionaba una persona leyendo y tenia seis años. Bailaba desde más chica aún. No tuve que esperar ninguna determinación, ni necesite un tipo de test. Ya lo sabía.
jueves, 3 de agosto de 2017
Oigo en el tono
que canta
mi sino
a cuatro estaciones
removiendose
en brazos floreados.
No quieren saber más
de olvidos
desean recordar
cómo estacionar
cerca de los vivos.
Ya su música
clama por hacerse
fuente
de lo que se puede
apreciar al sentirse
valiente.
La naturaleza
ha decidido
dejar que la proesa
sea
respirar
el aire encendido.
Qué la música
transforme mis labios
con su sintonía
bañada en elixir
estoy sonando
para crear el iris.
que canta
mi sino
a cuatro estaciones
removiendose
en brazos floreados.
No quieren saber más
de olvidos
desean recordar
cómo estacionar
cerca de los vivos.
Ya su música
clama por hacerse
fuente
de lo que se puede
apreciar al sentirse
valiente.
La naturaleza
ha decidido
dejar que la proesa
sea
respirar
el aire encendido.
Qué la música
transforme mis labios
con su sintonía
bañada en elixir
estoy sonando
para crear el iris.
Las armonías
bailan
en las postales
que me hacen
ser una mano.
Cuentan que debajo
del puente
despierto
se esconde
un pasadizo secreto.
Ellas contornean
los toquidos
que yo le doy
a esa esfera
en la que vivo.
Devoro sus sabores
porque son
los que me hacen entender
el jolgorio de las situaciones.
En una sintonía
dejo durmiendo
a mi disfraz temporal
debe descansar
para que las alas no pierdan su sal.
bailan
en las postales
que me hacen
ser una mano.
Cuentan que debajo
del puente
despierto
se esconde
un pasadizo secreto.
Ellas contornean
los toquidos
que yo le doy
a esa esfera
en la que vivo.
Devoro sus sabores
porque son
los que me hacen entender
el jolgorio de las situaciones.
En una sintonía
dejo durmiendo
a mi disfraz temporal
debe descansar
para que las alas no pierdan su sal.
El viento
ya no va a dejar su tender
debajo de la cama
porque ahora
desea
tenderla
toda
sobre la almohada
que es arpa
del alma.
Entonces nuestros cuerpos
no se van a secar
en el crudo frío
que emana lo invernal.
Así será
que las gotas
formaran
un impermeable
de mar.
La transpiración
será una orquesta
sin fin
en la eterna
liviandad.
ya no va a dejar su tender
debajo de la cama
porque ahora
desea
tenderla
toda
sobre la almohada
que es arpa
del alma.
Entonces nuestros cuerpos
no se van a secar
en el crudo frío
que emana lo invernal.
Así será
que las gotas
formaran
un impermeable
de mar.
La transpiración
será una orquesta
sin fin
en la eterna
liviandad.
Siento golpes en mi cabeza
me quieren llevar
lejos
de esta nueva
esencia
que es crear música
con mis propias piezas
lo siento
amor de metal
no te puedo llevar
en esto nuevo
que se abre
con tan solo
respirar
Yo solo voy a dejar
sonar
a las teclas del piano
que saben de felicidad
todo lo demás
se puede ir a tirar
otros jardines.
Lo siento
no hay sitio acá
para un rompe vientos
desde que conozco mis vibraciones
me dan igual los miedos.
me quieren llevar
lejos
de esta nueva
esencia
que es crear música
con mis propias piezas
lo siento
amor de metal
no te puedo llevar
en esto nuevo
que se abre
con tan solo
respirar
Yo solo voy a dejar
sonar
a las teclas del piano
que saben de felicidad
todo lo demás
se puede ir a tirar
otros jardines.
Lo siento
no hay sitio acá
para un rompe vientos
desde que conozco mis vibraciones
me dan igual los miedos.
miércoles, 2 de agosto de 2017
El amor si correspondido
Durante ínfimos meses, tuve cáustico temor, a eso que algunos llaman amor no correspondido. La sola idea de verme desnuda ante otro ser me producía espasmos en forma de golondrinas tuertas. Porque para mi la exposición corporal, significaba una hoja en blanco. ¿Cómo permitir que otro vea lo que yo aún no había visto? Porque esa imagen visualizada a través de sus ojos, no sería yo. Pero quizás creería que si. En una de esas, caería en la trampa. Entonces quedaría devastada ante la obsecuencia del vacío.
Imposible. Debía perpetuar la espera, hasta que el puente hallara nombre. Rendirme al palacio de las convenciones no era una opción. Esperaría. Si la curiosidad ya estaba saciada. Se podía continuar.
Ahora me pregunto. Ahora que me siento lista, porque descubro que hay un río cubierto por el sosten de unas ramas. ¿Es posible lanzarse a una melodía que no suena?, ¿cabe en la pulsión humana?. Quizás esos actos que a diario operan en las sutilezas maquinales, no son otra cosa que aparatos. O puede que en algunos casos, su forma de saberse vivos sea huir en químicos. Y solo a través de ellos llegar al puerto, para desmantelar el marmol sombrío. Sí, creo en ambas. Sin embargo, existo más en la primera.
Ya no espero. No hay semejante figura del rechazo, más que la de uno mismo. Desentrañé el misterio, después de nadar en letargos eternos. Nadie puede negarse al fulgor de mi visión nívea, porque eso solo está en mi haber. Encauzado en mi se encuentra. Si lo saco, despacio, como quien deja respirar a la piel...siento el sonido del corazón. Y allí acaba, el último aguijón tenebroso. La cueva de los sueños rotos. Ojalá fuera un canto épico, el valor de sacarse todos los huesos, para poder tener un viento. Pero, no nos quedemos en añoranzas. Qué sea. La marea espera en casa.
Durante ínfimos meses, tuve cáustico temor, a eso que algunos llaman amor no correspondido. La sola idea de verme desnuda ante otro ser me producía espasmos en forma de golondrinas tuertas. Porque para mi la exposición corporal, significaba una hoja en blanco. ¿Cómo permitir que otro vea lo que yo aún no había visto? Porque esa imagen visualizada a través de sus ojos, no sería yo. Pero quizás creería que si. En una de esas, caería en la trampa. Entonces quedaría devastada ante la obsecuencia del vacío.
Imposible. Debía perpetuar la espera, hasta que el puente hallara nombre. Rendirme al palacio de las convenciones no era una opción. Esperaría. Si la curiosidad ya estaba saciada. Se podía continuar.
Ahora me pregunto. Ahora que me siento lista, porque descubro que hay un río cubierto por el sosten de unas ramas. ¿Es posible lanzarse a una melodía que no suena?, ¿cabe en la pulsión humana?. Quizás esos actos que a diario operan en las sutilezas maquinales, no son otra cosa que aparatos. O puede que en algunos casos, su forma de saberse vivos sea huir en químicos. Y solo a través de ellos llegar al puerto, para desmantelar el marmol sombrío. Sí, creo en ambas. Sin embargo, existo más en la primera.
Ya no espero. No hay semejante figura del rechazo, más que la de uno mismo. Desentrañé el misterio, después de nadar en letargos eternos. Nadie puede negarse al fulgor de mi visión nívea, porque eso solo está en mi haber. Encauzado en mi se encuentra. Si lo saco, despacio, como quien deja respirar a la piel...siento el sonido del corazón. Y allí acaba, el último aguijón tenebroso. La cueva de los sueños rotos. Ojalá fuera un canto épico, el valor de sacarse todos los huesos, para poder tener un viento. Pero, no nos quedemos en añoranzas. Qué sea. La marea espera en casa.
Fluidos. En eso han transformado mi casa. Toman formas, y escoltan dibujos hacia mi espalda. Por doquier. No hay retorno para esta marea. Lleva a mis piernas a donde no importan las velas. Y yo, que toda la vida estuve aprendiendo a nadar, subo a la nave humeda. Acaricio con mis dedos, el contorno del agua. Rodeandola suavemente, hasta entregar el tacto a lo que asciende. Es un deleite innato, cómo si el nectar de la placenta, nunca me hubiese dejado. Quizás esas doce horas en el limbo, me mostraron un terreno secreto. Puede que no desee vivir en un mundo donde no se cree en los continuos nacimientos. Cómo nosotros ahora. Observandonos en la distancia otrora. Sin la suficiente fortaleza para deshacer los kilometros. Apenas con tres uñas sobre el pincel enhebrador de cielos. ¿Qué hago acá, en este desierto, más que morir naciendo?
Yo, rodeando las lenguas ficticias, no puedo conocer otra acción que la del jolgorio. Imposible es detener el surgimiento, donde veo latir mi rostro en un tempo. Ahogada estoy, entre festejos de tornasol. Pueden llevarse sus melodías automátas a donde no haya veladores. Porque aquí en este rumbo soñador, no sabemos de otra cosa que de crear el amor. ¿Por qué pensas que salir al mundo es ser parido? Desprendete del apego siniestro. Abrite a otras convenciones. Las de tu época cómoda, aburrieron. Deberíamos iniciar un nuevo libro, donde la estadia sea traer todo lo que no quisimos recordar. Ahí, en nuestro inconsciente, donde no buscamos para fingir no estar.
Perdón. No vine para anhelar vivir en el pasado. Estoy extasiada de presente ilustrado. Amor, cómo si esto de verdad fuera un piso llano y no la inmensidad desnuda. No existe tal división temporal. ¿Acaso podes seguir creyendo en toda esa mediocridad? Mis divisiones son las del árbol mental.
Yo, rodeando las lenguas ficticias, no puedo conocer otra acción que la del jolgorio. Imposible es detener el surgimiento, donde veo latir mi rostro en un tempo. Ahogada estoy, entre festejos de tornasol. Pueden llevarse sus melodías automátas a donde no haya veladores. Porque aquí en este rumbo soñador, no sabemos de otra cosa que de crear el amor. ¿Por qué pensas que salir al mundo es ser parido? Desprendete del apego siniestro. Abrite a otras convenciones. Las de tu época cómoda, aburrieron. Deberíamos iniciar un nuevo libro, donde la estadia sea traer todo lo que no quisimos recordar. Ahí, en nuestro inconsciente, donde no buscamos para fingir no estar.
Perdón. No vine para anhelar vivir en el pasado. Estoy extasiada de presente ilustrado. Amor, cómo si esto de verdad fuera un piso llano y no la inmensidad desnuda. No existe tal división temporal. ¿Acaso podes seguir creyendo en toda esa mediocridad? Mis divisiones son las del árbol mental.
martes, 1 de agosto de 2017
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