Escribir para mantenernos vivos
jueves, 31 de diciembre de 2015
Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La naturaleza no es así.
En la naturaleza hay equilibrio. Los animales destruyen en pequeñas cantidades. Los sistemas ecológicos nunca son eliminados en masa. Las plantas consumidas vuelven a crecer. Las fuentes de sustento proveen y vuelven a reponerse. Se disfruta de la flor, se come la fruta, se preserva la raíz.
La humanidad no ha aprendido el equilibrio; mucho menos lo ha practicado. Se guía por la codicia y la ambición; se conduce por el miedo. De este modo acabará por aniquilarse. Pero la naturaleza sobrevivirá, al menos las plantas.
Muchas vidas, muchos maestros/Brian Weiss
En la naturaleza hay equilibrio. Los animales destruyen en pequeñas cantidades. Los sistemas ecológicos nunca son eliminados en masa. Las plantas consumidas vuelven a crecer. Las fuentes de sustento proveen y vuelven a reponerse. Se disfruta de la flor, se come la fruta, se preserva la raíz.
La humanidad no ha aprendido el equilibrio; mucho menos lo ha practicado. Se guía por la codicia y la ambición; se conduce por el miedo. De este modo acabará por aniquilarse. Pero la naturaleza sobrevivirá, al menos las plantas.
Muchas vidas, muchos maestros/Brian Weiss
martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 28 de diciembre de 2015
Viernes 3 AM
La fiebre de un sábado azul
y un domingo sin tristezas.
Esquivas a tu corazón
y destrozas tu cabeza,
y en tu voz, sólo un pálido adios
y el reloj en tu puño marcó las tres.
El sueño de un sol y de un mar
y una vida peligrosa
cambiando lo amargo por miel
y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querer y más.
Cambiaste de tiempo y de amor
y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios
de color y de fronteras
pero en sí, nada más cambiarás
y un sensual abandono vendrá y el fin.
Y llevas el caño a tu sien
apretando bien las muelas
y cierras los ojos y ves
todo el mar en primavera
bang, bang, bang
hojas muertas que caen,
siempre igual,
los que no pueden más
se van.
y un domingo sin tristezas.
Esquivas a tu corazón
y destrozas tu cabeza,
y en tu voz, sólo un pálido adios
y el reloj en tu puño marcó las tres.
El sueño de un sol y de un mar
y una vida peligrosa
cambiando lo amargo por miel
y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querer y más.
Cambiaste de tiempo y de amor
y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios
de color y de fronteras
pero en sí, nada más cambiarás
y un sensual abandono vendrá y el fin.
Y llevas el caño a tu sien
apretando bien las muelas
y cierras los ojos y ves
todo el mar en primavera
bang, bang, bang
hojas muertas que caen,
siempre igual,
los que no pueden más
se van.
martes, 22 de diciembre de 2015
No te estoy viendo,
y no me estas viendo,
entonces,
este juego de no videntes,
de egos colmados de fuego,
se vuelve una lucha encarnizada.
Enloqueces porque no solo,
no quiero,
no me animo,
a encender la antorcha.
Y sin embargo seguís ahí,
en una espera que se quiere fugar,
pero no le da el alma.
Los sentidos no están despiertos,
sin embargo,
se encuentran ardiendo.
El caos que es no ver,
amenaza con incendiarlo todo.
Ni cenizas,
ni brazas,
tampoco gasolina,
se nos apago la esperanza,
nuestro brillo es negro,
nuestra humanidad,
soñada.
y no me estas viendo,
entonces,
este juego de no videntes,
de egos colmados de fuego,
se vuelve una lucha encarnizada.
Enloqueces porque no solo,
no quiero,
no me animo,
a encender la antorcha.
Y sin embargo seguís ahí,
en una espera que se quiere fugar,
pero no le da el alma.
Los sentidos no están despiertos,
sin embargo,
se encuentran ardiendo.
El caos que es no ver,
amenaza con incendiarlo todo.
Ni cenizas,
ni brazas,
tampoco gasolina,
se nos apago la esperanza,
nuestro brillo es negro,
nuestra humanidad,
soñada.
Las personas siamesas no existen, existen los cuerpos siameses.
Si tu energía se ve unida la de otra persona, te estas perdiendo.
Duele no ser lo que al otro le gustaría (o parece que duele),
pero lo que más duele,
es no ser lo que uno es,
por intentar ser,
lo que otro quiere (en nuestra interpretación del otro).
El otro es el ego.
Del otro (nuestro amigo/amiga)
no podemos saber más que lo que vemos en su esencia,
y sino nos vemos,
no vemos nada.
(Meras reflexiones, ¿o no?)
Si tu energía se ve unida la de otra persona, te estas perdiendo.
Duele no ser lo que al otro le gustaría (o parece que duele),
pero lo que más duele,
es no ser lo que uno es,
por intentar ser,
lo que otro quiere (en nuestra interpretación del otro).
El otro es el ego.
Del otro (nuestro amigo/amiga)
no podemos saber más que lo que vemos en su esencia,
y sino nos vemos,
no vemos nada.
(Meras reflexiones, ¿o no?)
Mi desorden
Mi desorden me baña,
primero jabón,
luego espuma fragmentada,
de vida pasada,
toda desparramada,
en la acera,
y en la cama,
¿Vida pasada?
el desorden,
la sostiene,
como arrullandola,
Le canta en un susurro,
que aun no es mañana.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Verte,
anhelo tu mirada,
como un foco,
en toda esta nada,
que me descoloca,
la descarada.
Deseo un pestañeo,
sea segundo,
o quizás,
cielo
Quiero verte,
para verme en vos,
de esa forma,
no se qué forma,
se que es diferente,
y que ser viviente,
no se iría,
a donde sea,
para meterse en si.
El interior es diferente del exterior,
el interior es diferente de lo que creemos que somos,
el interior es la esencia.
anhelo tu mirada,
como un foco,
en toda esta nada,
que me descoloca,
la descarada.
Deseo un pestañeo,
sea segundo,
o quizás,
cielo
Quiero verte,
para verme en vos,
de esa forma,
no se qué forma,
se que es diferente,
y que ser viviente,
no se iría,
a donde sea,
para meterse en si.
El interior es diferente del exterior,
el interior es diferente de lo que creemos que somos,
el interior es la esencia.
domingo, 20 de diciembre de 2015
¡En cambio, digan lo que digan, las reglas destruiran el verdadero sentimiento de la naturaleza y su verdadera expresión! Di, si quieres, que eso es demasiado duro, que ella únicamente limita y poda los sarmientos en flor, etc...Mi buen amigo, ¿debo hacerte una analogía? Sucede lo mismo que con el amor. Un corazón joven está prendado de una muchacha, pasa todas las horas del día a su lado, agota todas sus fuerzas, prodiga toda su fortuna para expresarle en cada momento que se entrega a ella por completo. Y entonces viene un filisteo que ocupa un cargo público y le dice: -"¡Joven y delicado señor! ¡Amar es humano, ustedes, los humanos, solo demen amar humanamente!¡Repartan sus horas: algunas para trabajar y las de recreo dedíquenselas a sus muchachas! ¡Calculen su fortuna, y no les prohíbo que les hagan un regalo con aquello que exceda lo necesario para vivir, solamente les digo que no lo hagan con demasiada frecuencia, tan solo para su cumpleaños u onomástico, por ejemplo!...Si el hombre obedece se volverá joven y útil, e incluso les recomendaría a los príncipes que le dieran un puesto en alguno de sus cuerpos colegiales. Pero si el hombre procediera así, habría acabado con su amor y, si fuera un artista, con su arte.
Goethe/Werther
Goethe/Werther
martes, 15 de diciembre de 2015
La puerta
Veo la puerta, se me abre, y se me cierra. La veo cada vez más cerca, se vuelve lúcida, brilla, y es bella. Sin embargo, acercarme es un poco desvanecerme.
No aprendí aún, a desvestirme de protecciones, a desprenderme de juicios pesados, contrarios a los valores.
La puerta baila, se desvela, un momento es de pronto alfombra, y al otro, una vela. La puerta existe porque la vislumbro, porque quiero verla.
Cuando casi la abro, casi no es puerta.
La puerta es un traslador.
No aprendí aún, a desvestirme de protecciones, a desprenderme de juicios pesados, contrarios a los valores.
La puerta baila, se desvela, un momento es de pronto alfombra, y al otro, una vela. La puerta existe porque la vislumbro, porque quiero verla.
Cuando casi la abro, casi no es puerta.
La puerta es un traslador.
viernes, 11 de diciembre de 2015
jueves, 10 de diciembre de 2015
viernes, 4 de diciembre de 2015
¡Se corto la luz!, ¿se corto la luz?
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| Ruth Bernhard |
Se corto la luz, y no importa, no se me apago la energía. "Anda a preguntar que pasa" dijo mi madre (aunque tampoco le importa tanto).
El corte de luz en la actualidad que estoy transitando, se me presenta como un descanso. De chica, cuando se desconectaba la posibilidad de seguir en el trance de la red, lograba volverme un ser desesperado y ansioso, una especie de adicta a un enchufe conectado.
Los nervios y el desasosiego me llevaban a hacer llamadas recurrentes a la guardia, hasta que terminaba acudiendo en persona a la misma. Cabe aclarar que vivía, y vivo en el presente, a tres casas de esta, si cuento la mia.
Ya en la guardia podía quedarme hablando largo rato, con tal de alejarme del mundo sin luz que era mi casa.
La situación de estar sin luz era sin duda, un viaje a otro panorama, una transición curiosa. Primero me volvía un torbellino, y de a poco, cuentos que van, juegos que vienen, todo amainaba. Y al final, concluía en que no había sido tan malo el corte. Sin embargo, más allá de los finales felices, me hace reír en este instante recordar cuando empezaba a despotricar contra los de la luz (así les decía), los señores de la luz. ¡Que ocurrencia!
Toda clase de improperios se me ocurrían. Dejemoslos librados a la imaginación. Mi progenitora ante ellos medio se reía, medio no sabía que decir, más que nada por el hecho de que dijera lo que dijera yo me dignaba a no entender.
TOC TOC
Se van de a poco los golpes de mi cabeza, ya no tengo que esconderlos con música, ni con distracciones burguesas. Dejan de sonar los timbres de la puerta, esa fusión constante que nunca llegaba a ser orquesta, pero que no podía dejar de ir a ver. Escucho el silencio, y si lo cubro con una canción, lo abrigo.
Siento que me he librado de un hechizo, y tan solo surge el arrebato, de preocuparme por mantenerme así, Es más que un pensamiento, un conocimiento, que me indica que se trata de un ejercicio diario el estar bien.
| Alicia de la Campa |
Denise Levertov, generación beat
LA VIGILIA
Cuando los ratones se despiertan
y salen a hacer su trabajo de buscar
la vida, las migas de la vida,
yo me siento en silencio en el cuarto de atrás
intentando calmar mi mente de su parloteo,
rumores y sucesos, y encontrar
vida, migas de vida, para nutrirla
hasta que, replegado en la quietud,
desde el santuario del desorden
el dios animal habla Ay,
pobres ratones— No dejé
nada para ellos, ni pan,
ni grasa, ni un plato sin lavar.
Vayan por las paredes a otras cocinas;
acá hagamos silencio.
Voy a sentarme en vela
a esperar al Gato
que con lengua humana
profiere oráculos inhumanos
o con sus garras, abre delicadamente
las cajas chinas, cada una de las cuales
contiene el Mundo y su sombra.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
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