Escribir para mantenernos vivos

sábado, 11 de junio de 2022

 sufrí tanto que me saqué los sentidos en vez de los ojos como Edipo,

yo me saqué los sentidos,

y ahora sufro por no tenerlos, 

por suerte se pueden ir recuperando,

mi final no será tan trágico,

en mi final entiendo que el sufrimiento es bueno

y que en realidad siquiera se trata de bueno u malo

se trata de vivir y saber que estamos aprendiendo

Un día a full en las redes

Ver las historias de 500 personas, a 50 las re mil quiero, a 100 las aprecio banda, a 200 todo bien pero ni idea por qué las observo, inercia? y las otras no sabe no contesta. Estar en las redes es como caminar por la calle en hora pico y chocarte con esa estampida de rinocerontes alias realidad pero de un modo donde todo eso se disfraza a un nivel que parece divertido. Pero lejos está de serlo, ahora soy consciente. Usar las redes a mi favor dice mi jefa de Marketing, que así son buenas como cualquier trabajo y no sufro tanto. Sí, Mariela, tenés razón, lo que pasa que yo antes no me daba cuenta y todavía estoy en shock. Después de las historias, vienen las otras cosas, el saber a quien si seguir, a quien no, todo ese manual que claro, aplicaría en cualquier otro trabajo si nos ponemos a pensar. SON PAUTAS, SON PAUTAS! Está bien, claro que está bien. Saben cuál es el problema, y yo explico/narro esto para entender, porque todavía estoy entendiendo, el problema es que se exalta la diversión de las redes y el carácter de ocio de una forma desopilante. Mas para quienes trabajamos en ellas, de lúdicas si no nos cuidamos, nada. Y sí, tiene sentido, tiene sentido, que si se nos va la mano se vuelvan un pandemonio. Imagínate, te enteras de lo que le pasó a 500 fulanos en el día, como quien no quiere la cosa, y si sos muy hipersensible sentís la pena de uno, la furia del otrx, el enamoramiento del de más allá y no pares de contar porque la lista sigue. Si no procuras el cuidado es como tragarte una pastilla repleta de estimulantes de la manera número 1 en inconsciencia. Que si las redes son malas, buenas, muy graciosas, muy frívolas, o no son para unx o si son para unx, no sé, nosotros los humanos no sabemos muchas cosas y nos mentimos para vivir más tranquilos pero es mejor admitir que no sabemos creo.

En fin, las 5'00 historias, el manual de redes sociales y trabajar de esto porque toda la vida usé las redes y también las amé, si las habré amado por favor, si habrán sido mi refugio, hotel de bienaventuranza, remedio, y demases. No quiere decir eso que todos los días inhale así, redes, o lo que sea, si todavía estoy aprendiendo a regular, conocer, y registrar lo que siento, cómo no me va a afectar el universo con más luces y sonidos del absurdo existencial. Gracias redes, perdón redes, malditas redes y todo junto. Seguiremos seguiremos! 

 El cuadro lo hicimos entre varios


Carmelo pintaba hace unos diez años, todos los días, como siguiendo una receta médica mas sin olvidar la pasión. Sus pinturas eran oleosas y prolijas, casi maniáticas. Desde sus inicios tuvo apoyo como buen privilegiado pero también por su calidez casi desenfrenada. Carmelo era querido, de esa gente que dan ganas de abrazar, la gente quería apoyarlo y esperaba con ansias la siguiente obra como si se tratara de una entrega divina. Su humildad era uno de los atributos que lo hacían casi un peluche de felpa en ocasiones, tal vez porque escasea o porque él había encontrado el equilibrio entre la valoración y la realidad. En sus muestras siempre destacaba la labor de todos los artistas detrás de la obra, comentando que sin semejante enmarcación la batalla del oleo por llegar a la cúspide del sol no se apreciaría igual, apreciando la gestión de la galería, al fletero de siempre, al montajista y a todos, realmente a todos. Hay quienes se aburrían y bostezaban fuerte como domingo en iglesia pro compromiso, sin embargo la media agradecía y se quedaba perpleja. Una vez hizo algo muy gracioso, digno de aplausos continuados y besos dobles, creó un folletín explicando todo lo que implicaba realizar una obra y remarcando que finalmente las obras casi siempre salvo locas excepciones, se hacen entre varios. Gracioso por el contexto, quién haría eso entre tanta costumbre de pompas sin miedo a ser aporreado. Carmelo parecía estar más allá del bien y el mal o tal vez muy conectado, cuidaba mucho a quienes trabajaban con él, haciendo énfasis en que eran parte importante de su trabajo, Todas estas cosas parecen exageradas creo porque la norma es otra, no obstante el día que mostró una obra miniatura en vivo, y la exposición fue ver como se montaba, como se ponía el marco, como se vestía al cuadro finalmente, con todos sus ropajes, como el embalaje, y el merchante, y la asistencia y los colaboradores, y la muestra fue todo eso 

Que en paz descanses, Carmelo, fuiste breve pero tu obra fue más que noble y sincera. 

Hay algo que no podemos explicar todavía
y que añoramos descubrir,
pero para hacerlo,
nos necesitamos ante todo
a nosotros mismos,
los otros claro que acompañan,
sin embargo la voz
emana de nuestro cuerpo
el camino nace desde ese faro
escucharnos requiere de paciencia
y no obstante,
ese es el mejor regalo

 Si cuesta parar, cuesta dimensionar

ante esto, hay que llevar registro,

de trabajo

del arte

de lo amoroso

hay que llevar registro


hacer un montón de cosas lindas

y no poder parar a describirlo

es manía

la vida luego te obliga a contarlo

pero la narración es con lágrimas punzantes


llevar registro

de trabajo de estudio

de arte de amor


y que lo lindo

sea cada día

aún con tristeza dolor y furia

si eso es finalmente

si todo esto es finalmente

la vida

no hay premio sin dimensión

no hay premio sin registro

no hay premio sin sentir