Escribir para mantenernos vivos

miércoles, 22 de marzo de 2017

viernes, 17 de marzo de 2017

Aprendizajes

Se puede aprender

De todos.
Se puede aprender todos los días.
Se aprende todos los días si uno quiere.
Salir a la calle es un aprendizaje.
Tus 24 horas son un aprendizaje.
Durmiendx/despiertx
Aún soñando,
aun en el huerto.
No se aprende más dependiendo del qué,
se aprende más dependiendo del cómo.
"Pero vos no haces lo que hago yo" se escucha.
No se hace más o menos que el otro, por no hacer lo mismo.
Se hace más o menos que el otro si no se hace nada.
No hay otra forma.
"A mi me cuesta mucho más" dice Norma.
Sin embargo, ella no sabe cómo le cuesta al otro llevarse y aprenderse.
Norma vive su norma, y otra(s) norma(s) también.

jueves, 16 de marzo de 2017

Sensación de caos que descoloca,
siento el caos que brota,
de forma violenta,
no hay proceso de crecimiento,
es abrupto,
me entrego a vivir una sensación voraz,
y no es por amor,
no es por amor,
es la búsqueda del descontrol. 

miércoles, 15 de marzo de 2017


Mi gata Gachicha primero fue Julieta. En mi ideal era perfecto que ella se llamará así porque mi gato se llamaba Romeo y juntos formaban una tragedia de Shakespeare. Si, mis gatos. Lo pienso ahora y me causa mucha gracia, claramente que a los ocho años no lo pensé demasiado. Creo que simplemente cerró.
La cuestión es que era cosa un tanto rebuscada al fin y al cabo, y la Lucía de ese entonces decidió llamar "Gachicha" a su gata el 80% de las veces que le siguieron a ese nacimiento del nombre. Gachicha: gato y salchicha en una palabra.
No creo que "Gachicha" haya sido apodo. Y me altera pensarlo como un segundo nombre solo porque llego más tarde. Gachicha me parece más ese nombre con el que resultaba cómodo y genuino nombrarla. Y "Julieta" quizás encapsulaba el ideal de todo lo que yo en ese entonces imaginé que ella sería.
Todo lo que contienen los nombres, ¿no?

Al final Julieta murió envenenada.
Los días previos a la muerte yo no entendía nada. Recuerdo que me alejaba lo más que podía de su presencia en proceso de ausencia. No toleraba verla así.
Pero Julieta/Gachicha sigue acá. Eso es increíble. Al escribir sobre ella puedo sentirla, porque fue real. Todo lo que no siento como tal, desaparece. Y sin embargo, esa desaparición puede encontrarse escondida en un dolor al fondo de la esquina, tan defendida que para hacerse ver necesita ser percibida.
La desaparición de lo otro que no veo porque decido no ver en un acto de preservación. Lo que no es real hoy porque no acepto incluirlo en la realidad.
¿Cuánto tiempo se puede decidir sobre la desaparición de momentos? ¿Cuándo la defensa se convierte en ataque?

Quizás se trate de comprender que no hay lugar para todo, y que pese a eso, nada se va realmente a ninguna parte. Solo cambiamos de foco.

Puede ser una forma de ver.



lunes, 13 de marzo de 2017

Cierro los ojos,
me acurruco en la oscuridad.
Es que las luces están muy fuertes,
 es que me siento aturdida. 

Cierro los ojos,
escribo sin ver.
Y escucho los sonidos,
de un paisaje 
que la pantalla deja emerger

Me dejo consumir por el sonido,
lentamente.
Entonces,
siento su estadia en mi.

Me dejo habitar,
por el goce musical. 
Abrazo mi cuerpo,
lo toco como si fuera instrumento.

Le hago un ritual,
a la canción,
y me inmiscuyo,
en la pasión.


                                         

                            Abre el pecho y deja respirar

domingo, 12 de marzo de 2017

Repito,
para que se escuche.
Repito,
porque con una sola vez,
no me alcanza.
Entonces,
repito,
r e p i t o,
para que todas las veces se junten,
y me queden grabadas.
Repito porque no pude no repetir,
y también porque necesite oir,
 como sonaba,
para saber,
que se terminaba.
Latidos del corazón

"Imagínense que nuestro corazón va a un ritmo lento" dijo Maru.

Los latidos del corazón como indicadores de cómo estamos.

Si estamos acelerados, es uno.
Si estamos calmos, es otro.
Si estamos ensoñados con alguien, otro.

Pero sigue siendo el mismo corazón físico,
el que lleva a los distintos corazones,
que comandan nuestros diversos estados.
Sigue siendo el mismo el que los lleva (y a veces lo hastiamos)

"Imagínense que nuestro corazón va a un ritmo lento" dijo Maru

Últimamente cada vez más se escucha sobre "La ansiedad",
       "El estar aceleradx"          "El estar a mil"
                 P a r e ce    q u e   v o l a m o s
                                    q u e   m a q u i n a m o s

Pero la armonía apropiada para que nuestro corazón este sano dista de ser esa,
a la que a veces tanto nombramos, por estar tan anclados a estados desconectados.

         ¿P o r  q u é  n o m b r a m o s  t a n t o  l o  q u e  n o m b r a m o s?
                ¿Nos damos cuenta de la entidad que en nuestra vida le estamos dando,
                                           a eso que nombramos?
                           O tan solo somos comandados,
                                               por un barco,
                                                              donde siquiera sabemos bien que estamos.


                              Si el latido del corazón significa la vida.
                              Y sin el no vivimos.
                               Porque su silencio significa adiós,
                               ¿acaso jugamos a la escondida?

                           
                              ¿Por qué naturalizamos un latido único?
                               Nuestro corazón no va a latir por siempre,
                               no hay una razón para naturalizar tal suceso,
                                     más que el miedo.

                              Si observamos los latidos,
                              quizás notamos que dicen,
                              con sonidos,
                              que vivimos (y cómo vivimos)

               
                              Esto no es una obviedad,
                              ni una realidad conocida,
                              porque vida, es la que se practica,
                                vida hay con experiencia empirica.


                                 Si dejas de experimentar que vivís,
                  si dejas de experimentar todos los días,
                             se te puede caer la teoría,
                                            y lo natural ya no ser cosa conocida.


                            E l c o r a z ó n n o e s s o l o u n o r g a n o
                                              e s s i n f o n í a
                                      e s                               l e t r a
                                                  c i e n c i a
                            p i n t u r a                            r e l o j d e v i d a
                                                                                 y d e m i r a

                                e l c o r a z ó n n o e s s o l o u n o r g a n o
                                        e s i d i o m a d e t o d x s
                                 v o z                                          d e l m u n d o
                                          d o n d e n o m u r m u r o
                                                     s i l o e s c u c h o
                                                     s i t e e s c u c h o
                                                     si n o s e s c u c h o




                                                     










La escritura, como eso con lo que llevo el momento que viví y palpe a un lugar, para guardarlo, y luego observarlo.

Los sonidos, como forma de escuchar y habitar el momento.
Escuchar el sonido de los vecinos que conversan,
de el ventilador del ordenador (un tanto viejo),
de los perros que ladran,
y entre ellos, el del silencio.
Los sonidos, como forma efectiva de mantenernos quietos y en movimiento.
ellos no tensan,
sino que se vuelven,
el reflejo,
de los que cantan.
Si escuchamos,
los sonidos, nos hablan.
Y dejan que le respondamos,
de esa forma,
no pautada,
de esa forma que es la nada.

Disfrutar de las no sonrisas,
que son simplemente mares,
sin contemplar las brisas,
aún no les han hecho cosquillas.

También, del contratiempo,
donde asisten sentimientos,
que no palpo,
más que en sueños. 


viernes, 10 de marzo de 2017



Campo de amapolas-Vincent Van Gogh

Siempre hablándote un poco a vos, me hallo a mí, en ese diálogo de a dos.
Siempre infinitos nos acompañan, pero si nos sacan una foto, somos nosotros, son nuestras caras.
Siempre me hallo en tu abrazo, que es a la vez, abrazarme desde otro lado.
No se qué sería, porque no sería, de no tener a otro que me muestre, lo linda que es la vida.
No es dependencia, es unidad.
Sos el espejo abstracto de la otra realidad.

Escrito de como hace un año.

martes, 7 de marzo de 2017

Entre el pasado que creo ser
y el futuro de lo que quiero ser
el ahora me resulta un mar de contradicciones
cuando no actúo en concordancia con lo que creo que soy
 y con lo que me gustaría ser
lo que creo que soy tiene que ver con lo que viví pero también con mis deseos para mi ser (lo que no soy ahora), esos deseos a su vez tienen que ver con lo que fui (que me lleva ahora  a expresar tales deseos para el futuro)
Sin embargo, ¿qué hago ahora?
en este maldito y preciso momento donde me encuentro con que resulto para mi misma una farsante porque al final repito lo que no quería hacer y sigo deseando otro ser, sigo relegando de errores viejos. Y sin embargo, ¿qué hago?
Siento que me estoy escondiendo en una acción que si bien es acción también es un poco no acción. Como cuando uno hace algo pero a la vez sabe que mientras hace eso no esta haciendo otra cosa, la segunda cosa no es menos importante que la primera. No es que se hace la primera por ser máxima prioridad únicamente, también se hace para no hacer otras.
Más allá de la complicación que puede verse en este escrito, quiero apuntar a lo básico: QUE DESESPERANTES SON LAS PROPIAS CONTRADICCIONES. Cuando para el colmo uno las ve y las tiene que asumir, las tiene que mirar, y dan ganas de sacarse los ojos como Edipo. Digamos que de hecho uno se los saca de una forma sutil y que parece no doler, porque, ¿cuántas veces después de ver algo volvemos a meter la cabeza abajo de la tierra?. Si bien se dice mucho que una vez que uno VE no hay vuelta atrás, y esto es claramente muy cierto, lo que ocurre es que siempre se puede recurrir a al procastinación, cosa que puede acabar siendo un monstruo tamaño laberinto manzana de barrio.  Entonces aparentemente "no vemos", como cuando eramos chicos y cantabamos la canción de las orejas de palo y los ojos de goma (o algo por el estilo).

Lo peor de la contradicción es que uno la descubre envuelta en un otro, y si hay dolor con el descubrimiento (con el reconocimiento), no es solo por el otro, es más que nada porque NO VIMOS, Y PODEMOS VOLVER A NO VER. El dolor es por nosotros, porque mientras seamos capaces de lastimar a otro somos también más vulnerables a cualquier golpe. ¿Quién nos exime de una lluvia de piedras si también tiramos?
He allí, en el dolor del otro, donde nos imaginamos, proyectamos nuestra persona del futuro en eso. ¿Qué hemos hecho? no quiero ser eso en el futuro.

No son excusas los males del mundo,
ni las dolencias generalizadas.
Crear dolor porque si,
como quien no quiere la cosa,
por completa inconciencia,
es terrible.

Es un golpe que nos damos y que damos.
Y para el colmo, el sistema de culpas y castigos nos ha enseñado a golpear muy bien. De formas en las que no creemos que golpeamos.
 "Formas de golpear sin creer que se golpea"
  Tiempos de dolor encapsulados en la creencia de que se está actuando de forma libre.
     



http://amorlibre.org/no-existen-relaciones-libres-sin-responsabilidad-afectiva









lunes, 6 de marzo de 2017

Uma


Mi segunda sobrina,
que gusto da ver,
como camina
Que gusto el crecer. 

Un día de mis doce,
me alumbro la noticia, 
mi día se volvió goce,
la vida alegría. 

Ahora te veo,
grande y bella,
que consuelo.
Tu compañía, es un cielo. 

Felicidades,
en este nuevo ciclo,
donde tus bondades,
inician otro periplo. 




domingo, 5 de marzo de 2017

"Yo amo, tu amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amaís, ellos aman...Ojalá no fuese conjugación sino realidad." 

Mario Benedetti

viernes, 3 de marzo de 2017

Desmesurado el espacio,
donde transito los días,
colmado de lo que ansío, 
y sin embargo no hay comidas. 

Exorbitante cantidad,
de rostros que diambulan,
sin voluntad.
Parece que pululan. 

Excesivo el sueño y el no dormir,
continuos los dolores,
por no vivir.
Momento acromático, sin colores. 

Sobrado el intento por entender,
o sobrada la mentira,
para no perder,
la costumbre de la ira.