Escribir para mantenernos vivos

viernes, 30 de junio de 2017

Era una calle triste y gris, como todas las calles de noche, y yo solo soy un niño sin hogar, desamparado a la suerte de la luz de la luna, escucho los ecos de risas en las casas, cálidas, seguras y llenas de contención, yo estoy aquí, dándole personalidades a los objetos inanimados, para tener a alguien con quien hablar, a veces hablo horas con ellos, de noche el frió y la angustia son tan severos que no logro ni dormir. No entiendo muy bien que hice para estar acá, ¿soy malo? ¿Soy diferente? Me siento como un desperdicio, camino horas y horas, voy de refugio en refugio buscando amparo contra la intemperie, entonces en una de las calles frías y silenciosas que suelo recorrer, con la bondadosa luz de la luna como testigo de mi caminata inquieta, descanso en una pared gris y callada.  A través de una reja de una ventana bastante alta, que  apenas alcanza a superar la altura de mi cabeza por unos escasos centímetros  oí su voz: "Hola, qué haces ahí?” dijo. Me sentí extraño, me sentí ajeno a mi, me quede unos segundos en silencio, yo no debo ser al que su dulce voz le habla pensé. "Cómo te llamas?” dijo nuevamente, se dirigía a mi, ahí lo supe, me sentí cálido, me sentí invadido por un calor que se expandía por mi pecho. “Me llamo Pimpin“ le dije tímidamente pero  con inquietud por lo que le seguiría a mi respuesta,
 -Yo me llamo Tina, ¿qué haces ahí Pimpim?
-Yo vivo acá 
-¿En la casa de enfrente?
-No, en la calle
-¿Por qué?
- Porque no tengo otro lugar a donde ir
Me miraba con sus ojitos tiernos y comprensivos, ella sabía y entendía muy bien donde estaba yo. Me miro unos segundos y entonces me sonrió asomando su cabecita rubia, se veía la luz del fuego de su hogar filtrándose por la ventana, contrastando con el gris de la calle, una calle sin color, pero en cambio ella era todo colores, era todo bondad. Y me dice con una sonrisa sublime y cálida, con una voz tierna y suave que se hunde en mi memoria y perdurara por siempre...
-¿Entonces cuando salga a ver por la ventana siempre te voy a poder ver?
Me sentí tan bien cuando dijo eso, me sentí  alguien, sentí un profundo impulso de alegría y le dije:
-¡Claro que sí! Yo estaré aquí siempre para vos
Y entonces sonrió  pero sin mostrar los dientes, como la sonrisa de una nena que expresa algo puro, un gesto diminuto pero que filtra todo su espíritu. Luego, extendió su mano. Yo se la apreté fuertemente; era cálida y se sentía como si estuviera sosteniendo todo mi ser con su mano. Mi alma. Ella comprendía los años; de soledad, de sufrimiento, de agonía, que había pasado. Reparaba con su mano toda la angustia que inundaba mi ser. Y por ese momento pude sentir que era feliz, que tenía a alguien en mi vida. No solo a una extensión de mi mente interpretada por algún objeto de la calle a la que yo le daba nombre e historia, no, ella era real. Ella me sentía y me podía ver,oír, escuchar. Hasta comprender.
Suelto su mano y logro tocar la manga de su pullover de lana, que me dio una sensación de  contención momentánea , y de repente me dice , con un tono sincero  y  suave: “Te quiero mucho Pimpim” . Entonces en ese momento no pude más, rompí en llanto,  sentí la urgencia de abrazarla pero no me lo permitía la altura de la ventana. Trate de disimular mi llanto. Fue silencioso. Solo eran lágrimas de mis ojos. Y lo que intenté decirle con mi voz quebrada por la emoción fue un : "Yo también te quiero". Pero después del “ Yo también”  se me corto el aire por la urgencia del llanto gritando por mi garganta, ella me miró y sonrió, yo la miraba de puntitas de pie para alcanzar  a verla.

Entonces escucho una voz que de adentro dice: “¡Tina, vení, dale!” a lo que ella responde: “Ahí voy". En consecuencia me dice “Chau Pimpim” y se va, se apaga la luz  de su ventana, mi interior se hace angustia y mis ojos se llenan de inquietud. El viento empieza a soplar muy fuerte y con el trae mucho frió, en esa parte de la vereda no había reparo, por lo que me sentía desnudo. El frió  chocaba contra mis estropeadas ropas, pero ya no podía irme, ya no, luego de escuchar su voz, de tocar su mano, de sentir su cariño, ¿a dónde iría?. ¿Y la promesa que le hice de estar ahí para ella cuando salga? Jamás podría irme de ahí. Me senté debajo de su ventana, me hice un bollito en el piso para resistir el frió y ahí me quedé en la oscuridad, repitiendo en mi cabeza el diálogo, reviviendo su imagen en mis recuerdos, y ensayando lo que le diría cuando vuelva  a salir. Ahí me quede, en la oscuridad. Esperando. El frió golpeando mi cara y la soledad azotando mi ser.
Cada vez que alguna nube tapa la luz de la luna o escucho algún ruido extraño o el frio se hace insoportable, repito en mi cabeza su: “Te quiero Pimpim” y se me llena el alma de esperanzas. Y todavía espero aquí sentado a que algún día salga de nuevo por su ventana y me diga dulcemente que volvió. Espero, a que extienda su mano y todo vuelva  a ser cálido y poder expresarle esta vez sin lágrimas, me lo prometo, “Yo también te quiero tina".



 Agustin Armesto
Te espero debajo de la luna,
hoy el séptimo arte presenta "Las estrellas".
Hemos de transformar esta noche en oportuna,
ya que se anuncian las horas más bellas.

Te espero debajo de la luna,
para que naveguemos en ellas.
Te espero en un barco de asteroides,
al que las sombras no dieron tregua.

Presiento que hoy viajo con vos,
es un palpito, que me descabella,
no tardes, no tardes mi amor,
si la luna se va, me voy con ella.
Mi sombra y yo Juego con la proyección de mi sombra en la pared, Blanco el lienzo, Oscura ella, Juego y me encadeno, De nuevo, Otra vez caer, Como si no viera. Otra vez, No veo. Y sin embargo, La sombra existe, Porque no todo es negro.

Tanto el gusto por el juego, Tanto amor al fuego sin cenizas, Al juego que no se gana, Al día sin mañana. Tanto amor siempre, A lo que no es, A lo que no puede. Tanto es, Que ya no puedo contarlo, Y entonces el me cuenta a mi, Que me he vuelto un peón de ajedrez, El me cuenta que me perdí en el juego.


Me gustan las noches, En su seda oscura puedo ver las sombras, Reflejadas en la pared pálida, Veo el rubor de las telas negras, Ante tanto blanco, Ante tanta nieve dejandolas existir. En cambio el día, Tiene tanto brillo, Parece que no quiere tan bien a la oscuridad. De día para estar a oscuras se necesita crear, Y creer, Creer que no es de día, Que no hay tal juego binario, Que el día y la noche no llegan a dividirse nunca, Creer, en estos como la unidad que se distingue por hacer que la otra sea se
a,
Palabra voladora,
palabra boomerang, 
palabra soñadora,
palabra del viento,
palabra que canta, 
y que siento.

Palabra que me dirige,
palabra que me escucha,
palabra que abre y cierra los ojos,
palabra que impacta,
¡Que decanta!


Palabra cohete,
palabra fugaz,
palabra de universos paralelos,
palabra que has de encontrar, 
Palabra: despertar.
Un instante juego a ser eco,
¡Soy un eco!
puedo ser sutil, verosímil.
 Y en otro, ruin.

El instante me convierte,
lo vivo como traslador,
y luego,
lo vuelvo mi recipiente

Un instante me devora,
me sobrentiende, 
es tan fuerte,
que me invierte.

El instante es un puente,
es pócima, es dulzura,
es como una pendiente,
de vida y de muerte. 


No le tengamos miedo a la locura de sembrar nuestro deseo en un aparente desierto. Si allí sentimos que debe estar algo nuestro, respetemos ese sentimiento. Lo racional a veces es demasiado mezquino para ser humano, demasiado temeroso para mirar mas lejos de los propios pies y el propio paso. El mundo de hoy fue construido por muchos locos que convivieron con su locura y siguieron proa a sus sueños. Gracias a ellos hoy tenemos paz, donde había guerra y destrucción. Quien no ve el milagro de volver a empezar no ve nada. Está totalmente cuerdo.


Marta Giralt
Me dicen que es aire,
que voy a respirar,
Creen que no se,
que es un respirador artificial


Intentan persuadirme,
de que hay que hacerlo igual,
aunque no me guste,
aunque me haga mal.

Que voy a vivir mejor,
que es el medio,
la solución,

Me dicen que es aire,
¡Y el aire es natural!,
Cuántas infamias,
¿Cómo puede ser conveniente el malestar?
Ojo de cielo, ojo de mar,
ojo de mil rostros,
ojo que has de encontrar.
¡Ojos entre las nubes de tu mirar!

Vista hacía adentro,
mirada a la profundidad,
pupilas remando en cuencos,
que son como barcos,
rodando en la tempestad.

Tus faros se posan en la noche,
acostándose en la luna,
saboreando la locura,
que los llevara a la paz.

La negación, 
puede ser como mil agujas
en forma de pendiente,
y vos sonriente,  
tan ausente.

De no aceptar,
podes perder el frente, 
se te pueden volar los centros,
¡Quizás se te caen hasta los dientes!

No te digo que no juegues,
que no juegues una vez mas,
a que todo es azar, 
y ver que se siente. 

Solo que no olvides,
que te estas mintiendo un poco,
y eso te vuelve mas loco,
¡Mas ciego, mas tonto! 


Todos estos últimos escritos son del 2015

DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2015

Ya no más esposas para mis manos de escribir,
adiós a la represión,
bienvenida al amor,
y un abrazo a la resistencia,
que es este yo. 

Elevemos velas,
soltemos el ancla, 
que despeguen los juicios,
que navegue el alma


Me despido sin más,
de este calvario de no aceptar,
de la locura del miedo a amar,
se me cae la jaula,
y por primera vez,
puedo volar. 

21 de Diciembre del 2015

Verte,
anhelo tu mirada,
como un foco,
en toda esta nada,
que me descoloca,
la descarada.

Deseo un pestañeo,
sea segundo,
o quizás,
 cielo

Quiero verte,
para verme en vos,
de esa forma,
no se qué forma,
se que es diferente,
y que ser viviente,
no se iría,
a donde sea,
para meterse en si.



El interior es diferente del exterior,
el interior es diferente de lo que creemos que somos,
el interior es la esencia.
22 de Diciembre del 2015

Las personas siamesas no existen, existen los cuerpos siameses.
Si tu energía se ve unida la de otra persona, te estas perdiendo.
Duele no ser lo que al otro le gustaría (o parece que duele),
pero lo que más duele,
es no ser lo que uno es,
por intentar ser,
lo que otro quiere (en nuestra interpretación del otro).
El otro es el ego.
Del otro (nuestro amigo/amiga)
no podemos saber más que lo que vemos en su esencia,
y sino nos vemos,
no vemos nada.


(Meras reflexiones, ¿o no?)
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No me tiendas como una manta de nubes, 
para completar el dibujo de tus ilusiones.
 He de poder ser nube,
 también engaño,
y más aun,
 lo que sea,
 ¡cualquier cosa!,
 pero no me uses,
 porque así no soy.
Deja el lápiz utópico a un lado, quizás tenes que escuchar,
 ¿qué te olvidaste allá?,
¿qué dejaste para que no doliera más?
 Creías que morirías sino encarcelabas a tus demonios, pero entonces desataste una guerra mental. La protección es un instante de emergencia, una oportunidad. Pasado el tiempo debes liberarte, y continuar. Cuando vuelves a tu cuerpo una cárcel, ¿cómo no enfermar?. ¿No sientes que a veces no recuerdas las cosas, que olvidas hasta lo crucial?

Siempre sabemos donde buscarnos, pero otra muerte nos dejaría tan apagados que no lo queremos imaginar.

Volver a ser un alma caminante, abrazando a los fantasmas.



No estoy mal
equivocados están
los que creen ver en mis versos
un halo que no sea lunar.

Simplemente entrego
brazos
vasos
a la noche.

La verdad
no transita entrañas
malditas
yo tan solo te pienso porque sos mi vida.

Ahora mismo
no estoy sufriendo en absoluto.
Nunca estuve tan bien,
esto es solo una declaración de amor.
Le escribo cartas a la nada
ella contesta
Y yo sola entiendo
el código que manifiesta.

Todos los días pensando.
Por las noches
soñando
Transito el hado.

No espero,
ya no hay ninguna
intución concreta
solo la abstracción comanda estas venas.

Vivo el día
con su imagen nítida.
Enamorada de un fantasma,
condenada a la desidia.


Cuarta carta (ya no importa si habrá más)

Desde que recuerdo los sueños, con la importancia que me significan, hay uno que prima sobre la infinidad. Uno recurrente que ya no viene. Me soñaba nadando hasta que de pronto terminaba ahogándome. Lo cierto es que llamaba mucho mi atención, porque realmente el agua es algo fascinante para mí. Imaginarme muriendo en un amor de tal calibre, no cabía en mi mente anterior.
Hoy ya no sueño que me ahogo. Tampoco sueño que nado. Siquiera anoto los sueños últimamente. Y si me muero es porque tengo que morir un poco cada día. Morir en este agua que es vida.

jueves, 29 de junio de 2017

BIENVENIDOS UACHS


Tercera carta (¿será la última?)

Llegué a un destino.

El vehículo se quedó sin combustible. No puedo cargar más, porque ya no existe.

¿Se compra otro?
¿Me transformo a otro rombo?

No sé

Preocupaciones
no
tengo.

Será lo que encienda
la chispa
del amanecer.

Sueño con una mirada
que de noche
me hace rehén
y de día
también.

miércoles, 28 de junio de 2017

No hay una llamada
ni un telefono sonando.
Nadie atiende,
bambalinas dormidas.

El vacío le cuenta
 a sus hijos,
el final
y allí encuentro mi principio.

Señales no se escriben
en este diálogo
poético.
Esto es solo una descarga de suerte.

De nuevo escribo,
poseída,
por lo que me crea.
Yo le creo.


La nada me excede.
Gusto de ella.
Libero su savia,
en la hoja (y dejo de ser intrusa)

Es una existencia
sin sentido
en la concreción
de los actos vencidos.

Palabras llegan a mis dedos,
sin que las llame.
Historias se cuentan,
nacen sin que las trace antes.

Todo circula
en una infinitud
de ceguera.
Nunca nos vimos y ya empezó la entrega.
Lloro por lo que no recuerdo.
Mientras,
a mi cuerpo,
lo palpita un sentimiento.

Lienzo tallado
por el humo
del recuerdo
que no se deja ver.

Tinta invisible
solo 
divisible
en la tempestad de mi lagrimal.

No hay nombre
para esto,
más que el olvido.
Volves. 
No sé explicar
mi estado
actual.
Duele lo no visible.

Agradezco,
un guía
en este viento.
Hostiga al cómodo momento.

Rompo en quiebre
ante el suburbio
donde te encuentro
sin ningún manubrio.

Espero.
No desespero.
No sé de impaciencia.
La paz reina en mi consciencia.
La pierna
carga
con las lentas
gargaras

Un dolor
indica
emoción.´
Árbol dice que ya partió.

El camino
me camina.
Si no lo esquivo,
encandila.

Sobre el feroz
dominio
de la voz
espero una impronta veloz.


Segunda carta

¿Alguna vez pensaste,
 en que ese anhelo que tenes,
siempre fue tu red?

La nada parece ser el soporte de lo inconexo. Esa hamaca donde giramos los sentimientos, hasta que encuentran un portento.

Un ropero donde acumular repeticiones hasta que podamos escalar el cielo a sensaciones.

La brevedad enciende el mechero de lo que nos concierne.

Mamá

Diste a luz A Lucía
Tardé como medio día
No salía
Siempre decías/decís
Que era tu sueño
Verme
Sos-tenerme
Me contabas cuentos
Y yo amo eso.
Hacías las voces,
Actuabas siendo.
Nos peleamos,
Porque ya no nos
Mirábamos.
Hoy te amo.
Genética tejida
por energía
femenina y masculina.
Hibrida.

No existen
géneros,
solo espectros
simulando ser cuerpos.

¿Sos un producto?
Negativo.
Un ser vivo,
emerge de tu sino.

Andate de viaje,
salí a rondar
por todo tu equipaje.
La ceguera vira tu montaje.

¡ESCUCHEN!



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es vital
para la salud
emocional 

martes, 27 de junio de 2017

Carta a la nada

Decidí empezar una seguidilla de cartas sin ningún tipo de destinatario más que la nada. ¿El fin? Desplegar cada una de las alas que no puedo dejar en ningún otro lugar.
El eje central de este comienzo, es la búsqueda de ese infinito que siempre me acompañó en lo imperceptible. Desde que tengo noción de mis recuerdos, allí estuvieron, fieles a mí, los destellos de nada. Sin pedir absolutamente ninguna retribución a cambio.
Hoy siento, como nunca he podido. Un amor sin explicación brota de todos mis centros. Crece una flor, sale de mi cuerpo y visita todos los días al sol. Esto ocurre porque acepte una entrega total e indefinida por el amor de mi vida. ¿Cuál es?, ¿qué nombre tiene? No hay ningún nombre. Encuentro en mi corazón un dibujo completamente abstracto, sin forma material. Lo observo y todo lo que puedo ver es belleza pura. ¿Cómo? Porque no le busco sentido, ni fundamento. Simplemente disfruto y me compenetro con lo que palpo a cada momento. No me pregunten de qué manera, pero un amanecer nuevo es una vibración de dicha que contemplo.
Los miedos dejan de sacudir constantemente el cuerpo. El continuo organigrama de los días y los meses deja de tener su rutinario funcionamiento. Firme estoy ante la burocracia como orden de lo social, mientras que al mismisimo instante soy relajación en la tempestad. "El caos es un orden por descifrar" decía Saramago. Así lo creo yo, a esta declaración dorada le dejo el reino de mi alma. No hay lunes ni viernes, sino días y días que te conciernen. "Nadie" no te obligó a ser un ancla atada a los días de la semana. Lo hizo  "Alguien", un ser sin forma ni entidad lo suficientemente clara como para brillar, pero con una oscuridad inmensa para ocultar tu libertad. Todas las herramientas están en frente, la habilidad se encuentra en tu mente.


lunes, 26 de junio de 2017

Sos lo que comes
hacele caso
a Hipócrates
despegá a tu cuerpo 
del costal
de lo muerto.

Sos lo que comes
eso que metes
en tus sistemas
procesa
tormentas en el cerebro.
Entenderlo es florecer hoy

Sos lo que comes
ese ánimo que perdes
ese miedo en el que te escondes.
No te alimentes de publicidad
vos sos brillante
ahí donde ahora no te encontras

Sos lo que comes
y lo voy a repetir
hasta poder sentir
con tu latir
una mirada
sin fin
No existe
preocupación
en este
suspiro de ser quien sos

Porque cada suceso
acontece
donde
tiene que posarse

Los momentos
son como pájaros
que deciden
conjugar su sed

Nada que temer
ni un humo
anhelar
porque el fuego es la libertad.
Llueven.
Semen
Seven
en un orgasmo de miel.

Dilatan
los cuerpos
en un suspiro
con forma de andén.

Crean una forma
contemplando
al mismo tiempo
la dualidad del ser.

Convierten
los minutos
en estrellas
del diluvio.



Soltar
Toda realidad virtual.
Concentrar el cierre
En lo ocular.

No buscar
Metros
En la cíudad fugaz.
Lo que nos concierne; vendrá.

Soñar
Sin paracaídas.
Olvidar el apoyarse
En las esquinas.

No detener el vuelo
El descanso acabó
Tu hoy te atrapó
Y la vida nunca fue mejor.
///Morir
La muerte girando
Cortinas de cuerpos.
Estos son candelabros./// ///El perfume llamado Miedo
Es el que uso cuando niego.
Tiene aroma a desconsuelo
Aunque uso el baño no me lo despego/// ///Creer en lo trágico,
Tu mundo preferido.
Así es mucho más fácil
No cambiar de vestido./// ///Vivir
Dando por sentado
Un espacio, que está fragmentado.
Perderte en el discurso que te sueña congelado/// 

estamos aquí juntos
para celebrar
que todos tenemos
algo que crear
Soy feliz porque me construyo.
Estoy viva porque cada día
rompo las barreras.
Ellas tenían/tienen forma de heridas.

 Mi corazón se adapta
a las formas
bombeadas
por las hornallas del sol.

 ¿Quién soy?
Un psicólogo me preguntó
entré en pánico,
en el pasado.

 Un ser humano,
aprendiendo,
a dejar
un estado carcelario.



domingo, 25 de junio de 2017

Este cuento va a intentar ser una dedicatoria, para una persona que amo verdaderamente. Con ese tipo de amor capaz de rescatar barcos del naufragio.
¿Por qué verdaderamente?, ¿todo lo otro es falso? Lo que quiero decir; es que esto es tan genuino como la conexión telepática. Sí, creo en este tipo de conexión. Un amor con el nível de verdad puro, en donde las miradas cuentan anécdotas que nunca contaran las palabras. 
A veces el día parece ser gris y lugubre, viéndome sola en mi refugio espacial. Esperando una condena por conocer lo trágico. O esperando la nada por conocer bien la nada. A veces deseo entregarme al vacío que nada pide más que miedo y deshoras. Y cada uno de esos instantes aparece un alguien, sale de algún lugar, deja lo que estaba haciendo sin dejar de hacerlo. Aparece para salvarme sin saber que me salva. Porque en ese no saber se encuentra el oceano vital en el que todos los días decido navegar. 
No se trata de no amar la vida, porque incapaz sería de negar el incondicional que siento hacía ella. Es pérdida. Duele una estaca en el corazón que no es corazón sino imaginación. Duele no vivir. Porque si algo temí siempre fue no vivir, vivir muriendo por el solo hecho de ignorar la vida en su máxima plenitud. ¿Saben qué? Siento que recién ahora empiezo a recordar la vida. Cómo si hubiese tenido amnesia durante años. 
Siquiera puedo hacer que esto sea un cuento sin estar contándome yo, sin caer de nuevo en las redes transcriptoras. Siquiera puedo no repetir para impactar mi verdad en el río.
Siquiera puedo tantas cosas, y sin embargo...hoy puedo saber lo que quiero. De una vez y por todas sé lo que quiero. Ya no vivo de metas ilusorias, ni de ramas contradictorias. Ahora deseo lo más simple del mundo, lo que siempre quise pero nunca pude admitir. Deseo amar, como cualquiera que pasa por la acera de las casas y se pierde en el canto de un pájaro. Volverme loca con los ruidos naturales y soñar entre aromas musicales. Perder el tiempo en el "sin sentido" de estar vivx. Desesperar cada día por cavar una risa en las personas que amo. No preocuparme por lo que no sé si va a pasar. No temer por lo que solo existe en un mapa mental. Hacer mi propio dibujo de lo que quiero, y salirlo a buscar. 

La persona que amo encapsula a todas esas personas que a diario le dan cuerda a mi reloj de árbol.


Le quería escribir algo a mi papá y me salió esto.





sábado, 24 de junio de 2017

Infinitas mentes viajando en una.
Tiene que llevar tanta nada.
Nadie sabe cómo circulan.
Pero ya no está cansada.

Ya nada le abruma.
Entendió el viaje.
Ahora solo quiere,
pedidos de pasajes.

El vuelo encendido,
los despegues
sin detenidos.
(Hay un viento propicio)

Sin demoras viajamos
en este hilo.
Nos abrazamos
hasta que el río se vuelve dominio divino.
  procuremos
concretar
que capaz
el cielo espera acá
"Está en sus días"

Estoy en el segundo día de mi período, y mientras punzones colorean mi dolor, pienso en la frase que marca siempre estas fases.
"Dejala, se encuentra sensible porque le vino". Hay algo muy llamativo por parte de todxs, sea quien sea el que suelte la primera piedra. ¿Qué es? Obviar completamente el hecho fundamental: la mujer está sensible por una muerte. No es necesario que haya un corazón latiendo, porque algo se desarma en su cuerpo. No solo eso, para el colmo, despide sangre hasta por los poros. Quiero que salgan de sus vidas un instante, y se detengan para desnaturalizar algo que al parecer ven como normal.
No tiene nada de normal, en todo caso, todo lo tiene de natural. Esa persona no se encuentra enferma, yo no me encuentro enferma ahora. La vida y la muerte juegan todos los meses en los cuerpos y ustedes solo piensan que hay días particulares donde alguien anda susceptible.
Es vital dejar de normalizar absolutamente todo por mera comodidad y falta de humanidad. Porque cada día de tu vida obviando situaciones de este calibre, es un acontecimiento que se te va. No estuviste acá. Otro día siendo llevado, comandado por un ser que pudo ejercer lo arbitrario. Pensando lo que te hacen pensar, soñando el sueño que te vendieron una vez más.
Vivir no es difícil.
Vivir no es anormal.
Vivir es animarte a ver, y a dejar de perderte lo que podes ser.

viernes, 23 de junio de 2017

Nada dura.
Aceptas la nada,
o la condena,
se cae sobre tu cintura.

Negar,
es
encorvar
el mar donde navegas.

(Entregate,
al concierto)

Será lo que tenga que ser,
y ahí van a estar tus pies.
No vivas en un imaginario,
el plenario espera tu formulario.

Ay! Ya hay que despertar,
el amor circular
ha decidido despertar.
Enderezarse es comenzar por activar.



Niña bruja,
sostiene su escoba
en una burbuja.
La tierra respalda a su lechuza.

Ella cambia de apariencia,
para no perder la sapiencia.
Utiliza artimañas doradas,
las trae a zonas encantadas.

No hay temor en su sol,
porque ya no tiene caparazón.
Esconderse ya no es su intención,
hoy todo el universo es su canción.

Sus alas va a desplegar,
en sus dragones va a comandar.
El misterio de la vida
se tiene que descifrar.

Huellas virtuales

La idea de este hoy vestido de viernes, es detenerme en un asunto que me resulta muy impactante; la suprema influencia de las huellas virtuales en la conciencia moderna. Lo completamente "normal" que resulta emocionarse por una simple marca dactilar en la red. Nos vemos muy expectantes ante la actividad del cyberespacio, como si una cantidad determinada de "Me gusta"en Facebook o un continuo seguimiento de las historias de Instagram significara algo profundo. Temo estemos fijándonos en lo equivocado sin cesar.
Voy a tratar de contar algunos sucesos que vivencie en primera persona, para ejemplificar situaciones sumamente extrañas que ocurren a diario en las redes sociales. Una de estas se trataba de estar (no miento) constantemente pendiente de si un chico que me gustaba miraba mis historias de Instagram. Pero no solo esto eh, también estimaba el tiempo que había tardado en hacerlo, y fundamental; atendía con mucha atención la posibilidad de una respuesta por el mismo medio "invisible". Siquiera le hablaba para ver cómo estaba, porque desde mi punto de vista desquiciado por el impacto virtual, tenía que haber otro tipo de señal. Cabe destacar que en ese entonces yo era una persona muy orgullosa, y no iba a poner en juego mi nobleza, nunca (gran absurdo de los tiempos que corren). Ahora, viéndo la situación en retrospectiva, creo que tenía el marote cumpletamente fundido (risas tras los telones). Un punto desborda con intensidad mi calma: ¿cómo nos atrevemos a considerarnos cuerdos cada día de nuestras vidas, mientras tenemos este tipo de actitudes?. No sé si muchos de ustedes las tendrán, pero si sé que la mayoría de las personas que usan instagram se fijan quién vió sus historias. ¿Cuál es la importancia?. Ni hablar de los sujetos que ven todas las historias de sus contactos. No estoy viendo el acto de forma despectiva, solo estoy observándolo con sorpresa. Cuenten cuánto tiempo de sus vidas ocupan viendo cosas que realmente, no les van a cambiar la vida. Yo, al menos, solo veo las historias de quienes me surge en el momento. He escuchado casos de personas que crearon planteos PORQUE LOS OTROS NO VEÍAN SUS HISTORIAS. ¿En serio vamos a seguir pensando que estamos en sano juicio? 
Gente, como yo, que soy gente. Desde mi punto de vista (con o sin importancia) las huellas virtuales son solo huellas virtuales. Siquiera cincuenta me gusta y una ametralladora de comentarios va a poder hacerte el amor por las noches, menos que menos acompañarte a caminar. ¿Qué estamos esperando para dejar de estar pendientes de lo virtual y empezar a fijarnos en lo cotidiano?, ¿por qué estamos tan ciegos que no nos damos cuenta que todo el tiempo que le dedicamos a lo no concreto es vida que se va? 
No sé qué creencias tienen, ni cómo piensan afrontar su fin de semana. Pero hay algo que para todos es igual: la vida es mucho mejor si nos animamos a vivir lo que sentimos en vez de escondernos en callejones llenos de filtros. 
Hay cuestiones simples en la vida; se encuentran adentro de las ganas. Cuando extrañas a alguien, le podes hablar. Siempre que uses las palabras de un modo sano y respetuoso, no tiene que ocurrir nada "afrentoso" (jajaja). Hace muy bien cuestionarse la continua comunicación en red. Nada va a ir verdaderamente mal, si estas verdaderamente en línea, y no constantemente ocupado en una realidad virtual.

Qué tengan un buen día. 





jueves, 22 de junio de 2017

Soltar el pasado.
Oler los vestigios del pasto quemado
como quien ha sentido
y admite poder seguir explorando.

Los peces abundan
en los ríos quebrados.
La inmensidad es un sueño
de donde hay que beber despiertos.

No busques tu presente
en un cartel
sin gente.
La solución se crea con la mente.

Un nuevo amor florece,
y así se crece.
Es el sol del uno
que en todos alguna vez acontece.

Todo siempre es para bien, aunque pueda doler


Por favor, no le hagan caso a las telenovelas.


El otoño alcanzó
como un péndulo
coronó mi reinado
Implantó una flor del hado.

Solo ahora
la comprensión
puede encender
prismas en sus bolas.

(el vacío
había usurpado toda la cola)

La ceguera,
acabó.
Una canción suena,
tiene sabor a salmuera.

(Venus y Marte,
son consortes.)

((Sus corazones descansan de la pena))







Hay que vivir surfeando la ola. Ella sabe latir cualquier circuito de razón no sobria.
No uses tus gomas
   para borrarte
en  la  imagen

     de un otro


    Sin pedales

        estas


       cuando
 
en     un   reflejo


dejas ir el antifaz complejo
Agujereame
                       los parpados
 introduciendo
                                                soles en mi quebranto



Acribilla
                        la comida
transformala
                                             en toda tu bebida


Acuchilla                                                          sueños
                     ninguno existe

          porque       somos          cisnes


       desnudándonos en un loop sin chiste
Ay! Te da miedo

a r r a s t r a r t e

por todos mis suelos

¿Y si te condeno?


Otro día
rechazando la savia
El árbol no se cansa.
Hay calma/vive de su agua.

El cielo se encuentra
en la casa del represor.
Cuando se da cuenta;
es su propia perdición.
Rompeme el orto
no lo soporto
sin tu edificio
tan absorto.

Desprende todos
los broches
entregada estoy
solo te reprocho no darmelo.

Ay! ¿Te da asco?
  E l a n i m a l
¿Murió?
Si es así, resucita
  y entrega
       lo.

No me importa nada

   s i n  v e r d a d
   s i n  s a c i a r

   la cañeria frutal
Incrustate
enredaderas
r e v e r tí
los olvidos

los errores

de tus ausencias
 e n v e l a

Lo que no se muestra
se entrega al carro
 del vampiro
Tu no acción
es el alimento del que sabe que no sos
un ser vivo
ROMPE LA DEBILIDAD
         NECIA
LA AMNESIA BOSQUEJA
UNA CORDURA SINIESTRA
Resumí tu anhelo
deja de penetrar
todos los desconsuelos
asco da tu martirio ciego

Llorale al cuerpo
agradecele llevarte
No le das aire
 y lleva todo tu estanque.

Reprimis hasta el agua
      omitis
      tus plagas
incoherencia misteriosa y mundana.

Olete
la negación
lo que decis no ver
garcha todo tu poder


tutorial de cómo perder
Ponete en cuatro
activa tu olfato
el instinto que no usas
te enferma mientras con miedo
             masturbas
      tu ego
                 y tu soledad
Descansa del automatismo
             llano
donde lo que sos
     no tiene cabida ni ano
Implora no ser llevado
Los animales fuertes
     gobiernan
a los que no toman
                         el comando
de sus actos
Dejen caer el sosten social de lo perverso y lo dispuesto. Empiecen a condenar a quien no lleva puestos sus sentimientos. ¿Dónde dejó su sexo ese humano?, ¿acaso lo tiene apagado? Come un animal y no sabe siquiera imitar a este, su hermano.
Dejen el sexo
ser
sentir
salir
escurrir
exprimir
convertir
descomprimir
latir
vivir
morir
estallar
animar
arrimar
animal
atacar
apelar
armar
desarmar
desatar
ENCONTRAR

miércoles, 21 de junio de 2017

Mastursol

Ella se masturba en un crisol
sin acuario.
Recorre cada erizo
existente en el baño. 

Toca sus cimientos
y se extirpa
los dolores del rebaño.
No quiere ser oveja, las leonas son su encanto.

Respira el goce
que trina
en cada
pose del decanto 

Argumenta
calidez
olvida
los pies. 

Ella se masturba
como cualquier señorita
que se turba
y no piensa esperar a un macho.

Ríe de los ilusos
ellos piensan
que son necesarios
El quiebre se da imaginando.

Ella se masturba 
pensando
en quien
no ha nadado.

El infinito
tiene forma
de un halo
lenguado. 







Venus
desea mover
sus terrenos.
El solsticio lo dejó ciegx

No hay cuerpo
activo.
Deberá fingir
imaginar con la mente.

Recordar el baile del pasado
para anclar en el presente
lo anhelado.
Recrear la vida que baila y no se extraña.

La música permite
sentir que haces
aunque no muevas ni un pie.
La teletransportación es su nave.
Ojos azules
nací
pura agua
impregnada en marfil

Descomposición:
Verde y amarillo
Planeta tierra.
Luciernagas/brillo.

Amalgama.
condenada
Colorea las hojas ilustradas
con sus puertas entornadas.

Tejeré en mi lienzo
un pastel
de incienso.
Confieso que empiezo el pincel (de yeso).




Sanar los vientos. La desconexión es un templo, del que no me ausento, porque en su lugar no sueño inciertos. ¿Qué es desconectar? Irse del constante plano. Él nos merodea las manos, invitando a la contemplación de lo mundano. Comprensión, palabra queda en los inviernos sin momentos para el correlato de a dos. Miradas que se despegan sin compases. Escapan a los brazos oculares, libres se vuelven de cualquier intruso. Corren a los colchones abismales. Saben como no estar, conocen los artilugios para desatar. Ellas tienden en el hemisferio sur una telaraña, dejan colgados los  cuerpos, mientras vuelan a otra maraña. Miradas que eligen no vivir inertes en la muerte de los que se fingen pacientes.
Juguemos a que somos dos ojos viéndose, uno se mira al otro. No se despegan siquiera en el lodo. Tocan la gelatina blanca de lo inocuo.
No pierdas de vista la óptica de mis artistas.
Vuelo entre tus planos de amatista.
Sueño que te sueño en cinco dimensiones sin ser vista.
Mi enojo no es con vos, es conmigo. Duelen mis labios rotos, descosidos por el frío siniestro, del olvido y lo que no llevo puesto. No hay forma de sentir rencor, porque lo que te veo de malo, también tiene un lado de el Dios Sol.
La perfección existe, y consiste, en considerar que somos perfectos como caminantes. Quien camina y se construye, se asía en las grullas que lo obstruyen. Puede aspirar el perfume de lo paradisiaco.
Han salido los comerciantes por la calle, hoy que hace frío, hoy como todos los hoy del comienzo de este sino. ¿Qué venden? todo aquello donde no existimos. Vendedores de ilusiones; secretos envueltos en formas que solo nadie conoce. Un señor va y compra, deja entrar los consejos ilusorios en su ronda. Se lleva un sueño rosa. Este le empolva la ropa, el cree que ahora es guapo, ya no se siente una roca en su zapato. Más luego, un vacío toca su puerta. Y el señor corre a atender. Corre tan fuerte como le alcanzan los pies, porque en su vida no hay tiempo para no atender puertas. Abre y ve la nada. Otra vez en su umbral. Lo mira con los ojos inyectados de sobriedad lubricante.

La cara de la casa

Desde hace un año y meses, vivo en Córdoba. ¿Dónde? En la casa de mi abuela. ¿Por qué? Su esencia se encuentra impregnada en cada una de sus aristas. Paredes completamente vestidas; de platos, cruces, santos y figuras que brillan (con una luz que ella entendía). Desde su partida, una de las sensaciones que me abrumaba, era la de sentirme sin casa. Porque realmente, para mi esta era su casa, no la mía. Durante un mes, con mi papá, mantuvimos todo intacto. Como si nada hubiera pasado, como si nadie se hubiese ido. Jose Luis hacía todas las comidas para que yo tenga qué comer y no necesite cocinarme. También se ofendía porque Lucía actuaba como una colgada y no limpiaba lo que había dejado sucio hasta que consideraba visible el momento apropiado. Un choque sismico entre ambos sujetos veíase anclado en un suceso inminente: no podían seguir manteniendo una farsa. Ninguno de los dos podía encarnar lo ido.
Hace unos días, estallé. Una apocalipsis surgión en los centros que combaten al sujeto que habito. Deploré las actitudes negadoras de la persona con la cual convivo, mientras escuchaba lo perdidos que habíamos estado. En eso, acometí con todo lo que se cruzo en la habitación. Inclusive, contra Patricia (compañera/amiga de mi viejo). Le dije que ella no entendía nada porque idealizaba a mi papá, por lo que no pensaba escucharla.
Me fui de mi casa.
Volví.
Volví temiendo que me esperara ella. Podía verla esperandome, soltándome una charla. Deseaba estar equivocada.
No, llegué y estaba ahí, al acecho. Al príncipio pensé  en guardarme en mi dormitorio. Pero con el pasar de los minutos descubrí que esa no era una actitud propia de alguien como yo.
Bajé y hablamos. Ella dijo muchas cosas. La miré a los ojos todo el tiempo, como se debe hacer cuando alguien habla de verdad. La miré y ella me dejó una frase: "Tenes que cambiarle la cara a la casa". Nunca podré olvidar esa frase.
Lo cierto es que reniego de tener que hacer cosas de la casa, porque me molesta mucho el hecho de que por ser mujer tenga que hacerlo yo. ¿Por qué no lo puede hacer otro? un hombre, por ejemplo. Sin embargo, la realidad es que se trata de mi casa. No de una disputa entre sexos. Si yo no lo hago, nadie lo va a poder hacer. Entonces, ¿por qué esconderme en la furia?
Hoy avancé.
La casa está cambiando su cara.
Puedo ver, como también cambia la mia.







martes, 20 de junio de 2017

Ósmosis
concentración
colores
atracción de tuneles
La interacción
es un tapiz
de girasol.
Tu lengua sobre
los arroyos
que cubren mi sol
es una serpiente en conexión.
El jugo de mi imaginación
re-creando
lo que ya fue
recordando
el fin de mi sed.
Abrir la boca
sentir
la cascada de agua
florecer
Te pertenece
todo mi yacer.
En todos los territorios
insalubres.
Cada muerte,
giraba con el objetivo
de volverte a ver
en mi terraplén.






Idealización que nos aleja de la no-idea. Nos marea. No queremos afrentar lo que debemos penetrar, entonces inventamos una concepción utópica.
A lo largo de mi vida he tenido una red encadenada de amores "imposibles" y "trágicos", entre otras categorías. Al menos, de esa forma, concebía el asunto "amoroso" hasta hace unos días. Muchas veces me han dicho que en realidad no sentía nada por esos sueños inexistentes, y que eso me venía perfecto para lo que yo buscaba (siempre busqué eso): la soledad. La verdad es que era entretenido, divagar, imaginar, vagar en el mar inexistente. No existía ningún compromiso en ese ideario. Era yo con mi libertad plena, sin tener que entregarme a nada ni a nadie. ¿Por qué debía de tener algún compromiso ajeno a mi entorno? Sí, durante un largo período de mi vida disfrute vivir en una burbuja. De hecho, ese fue uno de los apodos que sostuvo mi imagen.
No se trataba de un desinteres pleno, simplemente estaba en otro plano. La vida le había regalado a mi mundo dolores al por mayor. Desde una concepción exagerada y tremendista vivía lo peor que se podía observar en el planeta Tierra. Por lo tanto, no tenía tiempo para trivialidades como: Enamorarme, pensar en un familia, pensar en cuestiones "románticas". Esas cosas no existían porque no cabían en la pesadilla que creía vida. Yo era fan del terror, el masoquismo y la desilusión. Más allá de eso, manejaba una extraña incoherencia cuando se trataba de gente ajena a mí ego individual. Gozaba mucho viendo a mis amigxs en trance amoroso. Resultaban como películas bellas, disfrutaba ver su transmisión. No quería que terminen. Sin embargo, ahí se mantenían por siempre. como imposibles. En mi mundo no había lugar para esas películas. MI PELÍCULA ERA UNA TRAGEDIA GRIEGA.
El miedo a lo real, embargó la mayoría de los años que pise.
Hoy trato de desentenderme de este lazo cómodo. Me sostuvo durante los infiernos que llevé en el hombro. Es necesario dejarlos despegar.
Carta a un nadie.

Perdida en un vacío, me encuentro. A los relojes se les cae la arena, y yo me siento en el viento. De pronto el río no fluye. Detengo. No te tengo.
No existe el olvido. La felicidad se vuelve sostenible, cuantitativa, cuando descubro que seguís en la lejanía del portal. Un silencio desgarrador agarra mi cuerpo, lo lleva hacía los días donde no eras una realidad concreta. Los miedos no me llevan a escribir sobre este juego: encontrarnos en la oscuridad. Escribo porque nada me aterra, salvo extrañar una luna sin cara. Tu fulgor desmanteló, cualquier tipo de inanición. Nunca fui tan fuerte, ni me sentí tan veloz. Sin embargo, hay intervalos en el templo. Existen para hacerme acordar que existís, cómo si pudiera olvidarme, cómo si cada día no concibiera cada uno de mis actos con la certeza de que me van a llevar a vos. 
Entiendo de respeto,
pero no existe el tiempo,
y tu negación es un improperio.
Un ataque a la acción del cielo.

Voy a gritar hasta que te duelan los miedos.
No temo tu rabia
menos tu desconsuelo.
Detestame mientras te recuperas de tu pecado infame.

Delicia es para tu lengua
decirme que hacer
sin que te contenga.
Siento decirte, debes mutar en otra contienda.

Sos un paraíso.
Te falta descubrirlo.
No puedo ilustrarte,
si no me seguís el ritmo.

lunes, 19 de junio de 2017

Lo afecta la calle.
Vuelve de su viaje,
por su pasaje,
y lleva otro traje.

Ella le dice:
"El mundo es gris,
cimiento,
sin matiz".

Veo llegar
sus ojos caídos
hojas de otoño
sin brillo sostenido.

Afalto y departamentos
cargando con almas
que no tienen tiempo
para armarse y amar (este sol y este viento).

Escondido
en los nadies,
el guía
de los tapies
No hay nada que esbozar,
solo
salvar
una construcción que no se quiere asear.

No estamos en quiebra,
siquiera
nos embarga
una sempiterna.

Solamente,
nos encontramos,
al otro lado del prado,
sin necesidad de vernos enfocados.

Voy a escribirte,
hasta guiarte,
al fin
del ripple.

Amo tu relajo,
sos mi reloj,
un andrajo,
en pos de un sustrato.

Amo tu todo/nada.
estoy,
con la efervesciencia.
Ella invoca a el que me piensa.

No hace falta,
ninguna conexión virtual,
porque estas,
en cada umbral.

Necesidad de hablar
no hay.
Simplemente,
arriesgar, y verter la sal.

Solsticio de arena

Este es el cuento que se cuenta solo. No tiene ganas de ser contado por otro. Siempre olvidado, dejado en algún lado, donde sobran los "prontos". El cuento sueña que algún día será su ponencia. Hoy llega con presencia esa armonía en vela.
"Había una vez" un contador contandose. Escucha lo que dicen los mundos, y exhala suspiros tremebundos. Concentrado en el tiempo del sueño, este sujeto se sueña excelso, sin des-consciencia. Quiere arrimarse, porque el ya empezó a sanarse. No existe ya amor por el sufrimiento, porque toda su experiencia es viajar en el tiempo. Recuerda mientras sueña. Se asemeja a una de esas personas que se encuentran porque se piensan dandose cuerda. Liviano camina por la tierra, ya que el aire, recorre cada una de sus venas. ¡Se han acabado los desencuentros! Ahora cada "día" es una enredadera hacia el mejor de los ríos quietos.
Rota en si mismo el cuento sin sismos. Él cambia por ser vivo, pero no lo cambian, su túnica áurica lo protege de cualquier desatino.
Quiere contarse. Nadie arremete con su arte, y así, con ayuda de su guía, logra darle luz a cada instante.
Cuento que se ha contado porque quiso ser soñado. Y quiere seguir, no piensa aún sucumbir. Él se cuenta porque debe existir, su latir es imprescindible. Existiendo y latiendo hay circulación. Si la sangre se desenvuelve los corazones no temen la muerte ni temen la voz.
Penetración, cumulos que son arroz. En eso consiste la próxima misión del cuento vestido por el sol.
Tu existencia
eleva
toda mi esencia.
Asciendo.

Chocamos como astros,
fluimos,
cual vino añejo.
Entre nosotros el espacio es un silencio concreto.

Rondas,
la cortina que gira,
la tomas,
sin pedir permiso a tu vida dormida.

Luchas,
en forma constante,
palpitante,
con todo tu circuito errante.

No recuerdo los sueños,
dicen que ellos embisten,
las noches.
¡Yo sueño todo el día!

Me la paso,
recordando,
no hago más,
ese es mi único acto.

Soñadora,
sin par,
sin trato,
que no sea escuchar el relato. 

Cada día,
despierto un poco más
del sueño fugaz.
Te voy a despertar, para que me puedas amar. 
Te estaré esperando,
en algún lugar del
peñasco.
Besaré tu árbol.

Es inevitable.
Sucederá,
metamorfosis,
dual.

Estas esperando,
alguna señal,
mágica.
Entregate a la tierra (salí del mar)

Paz-ciencia,
interna,
porque yo ya sé.
Nos vemos en unas vueltas.
Milímetros de agua
tocan las puertas
de mis enaguas
atender es dejar de ser una extraña.

Sed de olvidar huecos
sin líquido en las mañanas.
Desierto donde no hay muerte,
ni saciedad vana.

Planta siendo regada
solo por su ama.
No puede ser congraciada,
la ventana está en un loop sin ventana.

Memoria sin olvido,
libertad
llena de bolas
siendo testigos.




Mi otro cisne,
suspirando,
al borde,
de su rispé.

Entonando una canción,
Ella no dice adiós,
simula ser,
una llamada a su amor.

La cercanía,
entre nuestros cuellos,
casi puede,
tramarse sin sentidos.

No hay nada que extrañar,
todos mis lugares,
bordas.
Tejida estoy por tu soledad. 




Son las vibraciones que hoy salen de ti . . .


domingo, 18 de junio de 2017

Incongruencia
Sin
     Con
Silla
       Tencia

Juego:
Consciencias
navegando el canal
llamado Desasosiego

Entretiempo
Recupero mi asiento
Me desembargo de tus cuentos
sos un ave con alas de cortapelo
Escribo
en el bondi
pluma de odio
tintes carmesí

Despido tu sonrisa
  f i c t i c i a
La hiciste trizas
mereces morir en Do Re Mi Fa Sol La Si Do

((hubiera Si Do amor))

No escribas + sobre MI

Buscate otra musa
victima gloriosa
sumisa ociosa
sos el cancer que negas
en tus horas perezosas



Escribí esto furiosa el otro día, y si bien ya no siento esa sensación.
ME ENCANTA
Esboz(AMÉ)
tu brisa
sé mi camisa
rogame una mordida.
Te la voy a dar envuelta
(en una caricia)
sonroja tus briznas
así entran
las tibias
delicias
Resquebraja
                   lo que queda
la nulidad
                no vuela
¡Divulga!
               Noticias nuevas
  Invaden tu mar
Ya no solo sos un pez que se sabe pez

Impacientarse no es en paz sentarse

Hay alguien aquí para cada uno de nosotros.
A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres.
Pertenecen a distintas generaciones y viajan
a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales
para encontrarse de nuevo con nosotros.
Proceden del otro lado, del cielo.
Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce,
porque los ha amado en los desiertos de Egipto
iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia.
Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros
y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad.
Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad
y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: “Yo no te conozco”.
Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos agarran de la mano por primera vez
y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo
y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser.
Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela
a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco.
Se nos pone la piel de gallina.
En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente
nos hayamos encontrado otra vez,
aunque nosotros sí sepamos quiénes son.
Sentimos el vínculo que nos une.
También intuimos las posibilidades, el futuro.
En cambio, él o ella no lo ve.
Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo
que cubre los ojos de su corazón,
y no nos permite que se lo retiremos.
Sufrimos y nos lamentamos mientras
el individuo en cuestión sigue su camino.
Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento
supera la intensidad de cualquier erupción volcánica,
y se libera una tremenda energía.
Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato.
Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad,
sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona,
a un nivel que rebasa los límites de la conciencia,
con una profundidad que normalmente está reservada
para los miembros más íntimos de la familia.
O incluso más profundamente.
De una forma intuitiva, sabemos qué decir
y cuál será su reacción. Sentimos una seguridad
y una confianza enormes,
que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre
de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina
a medida que el velo se va descorriendo.
No todo el mundo está preparado para percatarse al instante.
Hay que esperar el momento adecuado,
y la persona que se da cuenta primero
tiene que ser paciente.
Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento
podemos llegar a reconocer a un alma gemela.
Sus manos nos rozan o sus labios nos besan,
y nuestra alma recobra vida súbitamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo,
hermano, pariente o amigo íntimo.
O puede tratarse de nuestro ser amado que,
a través de los siglos;
llega a nosotros y nos besa de nuevo
para recordarnos que permaneceremos siempre juntos,
hasta la eternidad.
Brian Weiss.
Carta de proyección
Proyectas tu canción
en mi emoción
No somos un crisol

Sustento de la desconexión
Guardas en mi imagen
Tu desilusión
Desentrañate de tu andamiaje

Inerte se encuentra la suerte
porque vestís los trajes de siempre
El temor se lleva tu respiración
Huis en un barco sin vapor

(Lecho de cimientos:
vientos.
Des-Concierto,
lento)
Nos sostienen las ideas. Nada hay que no sea un enunciado haciendo fuerza para tolerar a la humanidad. Podemos guardar en la mente cosas sin nombre, pero no las vamos a recordar. Solo van a ser nada, sin abstracción no hay mirada formada. Ese tipo de nadadores que divagan en la mente sin llegar a una forma visible, pueden encontrarse en otra dimensión. Esperando ser factibles, tener un lugar vacante en la concreción. Mientras tanto, nadan. Peces siendo estrujados por la arena del planeta. Simplemente esperando ser divisados, vistos, observados con la suficiente voluntad. Esa que se necesita para poder transformar lo invisible en posible. Ese amor utópico capaz de llevar lo amorfo a un formulario de ideas reales.