Cuándo será el momento
en que las agujas
dejen de ser
lágrimas
desarmando
el hielo
de mis ojos?
Escribir para mantenernos vivos
sábado, 30 de septiembre de 2017
lunes, 25 de septiembre de 2017
Tócame sin presiones. Como si no hiciera falta pulsar un botón. Es más. Te pediría, que de pronto, entregues tu materia. Volviéndola ofrenda. Impostandola al ritual donde nos dejamos nuevamente, tan solo por el deseo de volvernos a encontrar, más verdaderos. Como si tocarse no fuera solo palpar una tierra des/ conocida/cocida. No, que sea un arte donde nunca terminamos de aprender. Analfabetos, orgullosos de la ignorancia. Y así las partes de nuestros cuerpos dejan de estar naturalizadas. Porque es imposible encontrarlas en otro lugar. Porque se están des haciendo, y no pueden ser des cubiertas, siquiera por la des nudez. Y así, las partes de nuestros cuerpos dejan de ser objetos dispuestos al jolgorio de los que viven para atrapar. Invisibles existimos, en el jugo de la invención más prospera. Sabiendo que nuestros códigos, no tienen traducción. Tocame sin presiones. Aunque sea imposible, no traicionar a la lógica, con un pedido pulsional.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Me dijo que le diga algo. Sus ojos delimitaban la espera de un fantasma. Y yo tenía sueño, cómo para no perder la costumbre. ¿Qué podía salir de mi boca, mejor que el silencio sensual de nuestros gestos? No quise decir. Mejor callar. Puede que así sea afortunada. Quizás logre ver el fulgor de su fuego ficcional apagando la estela del vacío. Mientras tanto decidí acostarme sobre sus pestañas. Recuerdo que eran largas, al menos desde el espejo interprete. Podían albergar un cuerpo bien encogido. Se podría descansar allí, hasta que el fin tenga una una voz incomprensible. Hasta que hablar ya no sea la forma de comunicarnos, eso que estamos cansados de saber. Cómo si yo estuviera consumida por el anhelo de oir un entramado bien esbozado. Harto despliegue sobre el paisaje ameno.
Si pudiera no despertar hecha cenizas. Pero no. El fuego aturde a los huecos que se esconden entre mi sangre. No quiero más palabras. Si tan solo desaparecen los músculos que albergan ese ritmo mudo y deconsolado, seguro se anima, el tiempo inmanente.
Prefiero la descomposición de nuestros cuerpos, al baile desapegado de labios que intentan articular una verdad débil. La veracidad debe encontrarse sosteniendo el andamiaje vértebral. Porque palabras ya no hay. Se han caído de la caja torácica. Y no las quiero buscar. Voy a desaprender la idea de sentir como algo natural, el tener que decir porque puedo. El tener que hablarte en un idioma, que a veces, no entiendo.
Lágrima sobre la hoja
No sé en qué momento la habilidad de poder hablar se ha vuelto contraproducente. Un privilegio, nuevamente, se torno en aburrimiento. ¿Cuánto nos vamos a dar cuenta que nada de esto es completamente natural sin una consciencia del uso?
Muere el que no ejercita sus instrumentos corporales. Se desarma. Distiende la magia sobre el acero pálido que diluvia.
Si no puedo reinventar lo que ya existe, es porque tengo que volver de la muerte.
Si pudiera no despertar hecha cenizas. Pero no. El fuego aturde a los huecos que se esconden entre mi sangre. No quiero más palabras. Si tan solo desaparecen los músculos que albergan ese ritmo mudo y deconsolado, seguro se anima, el tiempo inmanente.
Prefiero la descomposición de nuestros cuerpos, al baile desapegado de labios que intentan articular una verdad débil. La veracidad debe encontrarse sosteniendo el andamiaje vértebral. Porque palabras ya no hay. Se han caído de la caja torácica. Y no las quiero buscar. Voy a desaprender la idea de sentir como algo natural, el tener que decir porque puedo. El tener que hablarte en un idioma, que a veces, no entiendo.
Lágrima sobre la hoja
No sé en qué momento la habilidad de poder hablar se ha vuelto contraproducente. Un privilegio, nuevamente, se torno en aburrimiento. ¿Cuánto nos vamos a dar cuenta que nada de esto es completamente natural sin una consciencia del uso?
Muere el que no ejercita sus instrumentos corporales. Se desarma. Distiende la magia sobre el acero pálido que diluvia.
Si no puedo reinventar lo que ya existe, es porque tengo que volver de la muerte.
domingo, 17 de septiembre de 2017
"Árbol de asfalto" dijo. Salieron de su boca tres palabras. ÁRBOL. DE. ASFALTO. Árbol de asfalto. Y no fue el número de palabras haciéndose lugar entre las cuerdas vocales lo que me conmovió. No quedé perpleja por el tono de voz. Tampoco hubo una acentuación llamativa. Yo ya sabía que la primera "a" iba a tomar protagonismo. AÚN SIN SABER QUE VENÍA EN LA FRASE. Automáticamente si es un árbol tiene que haber un dibujo donde la voz y el lápiz deciden que algo cambia. No, nada de eso tuvo lugar. Ningún simbolismo conmovió mi atardecer. Simplemente soy yo y el amor que le profeso a los árboles. Mi entusiasmo por la genealogía y la búsqueda de sentido en todas las ramas que pueda encontrar. Hace días que vengo pensando en los árboles. Hasta sueño con árboles. Y de pronto, mirar un edificio con una amiga, se vuelve un hallazgo. Ya hemos visto edificios otras veces. Solemos observalos con asiduidad. Nos perdemos en la geometría que envuelve sus órbitas. Pero en esta ocasión, la observación se volvió una experiencia cuasi surrealista. Como si su expresión pudiera desatar en mi mente una lluvia. Y me alejé de ella pensando en la frase. Árbol de asfalto. ÁRBOL DE ASFALTO. A R B O L D E A S F A L T O. Una y otra vez. Sin necesidad de trasladarla a un anotador. Confinada a la repetición constante de lo que no podía hacer otra cosa que perturbarme en el buen sentido. Había visto en mi amiga la continuación de un sueño. Poco importa si a ella le pareció realmente deslumbrante lo que salió de su boca, o si compartimos la misma idea. No es necesario que nos quedemos boquiabiertas al unisono para que al menos, una de las dos, a su manera, se de cuenta. Es el código. Para mí, transformar una red de edificios en poesía, es amor. Claramente, es una de las maneras que tengo de apreciar un vínculo. Sorprenderme por una frase que encaja a la perfección con lo que busco. Hacer una historia con la improvisación. Verme en lo que dice como constatación de que cuando estamos juntas, puedo seguir construyendo un árbol.
miércoles, 13 de septiembre de 2017
Ha decir verdad
descubrí que el placer
estuvo siempre cerca
y yo no lo veía
probablemente porque
no tenía idea
cómo era
como quien no ve tan solo
porque no sabe el nombre
de lo que tiene
y ahora que está acá
conmigo
en todo
no me voy
hasta que lo termine
y se transforme
en otro
No me voy
hasta que su cuerpo
me convierta
en otra buscadora
de sonidos
domingo, 10 de septiembre de 2017
Las cosas se han vuelto simples
he llegado a poder
mirar una flor
durante siete horas
sin sentir hastío
dejé de buscar
actividades exhorbitantes.
Decidí simplemente
quedarme acá
donde creía que no podía
pasar nada.
Plantada en mi calle
sin esperar
sin irme
olvidando el posible escape
y de pronto
cada cosa
comienza a adquirir un perfume
nuevo.
sábado, 9 de septiembre de 2017
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Negar las definiciones que hay del amor en los diccionarios. Resignarse a creer en lo que ya está dicho y aceptado. Pensar en que es necesario crear nociones acordes al sentimiento que hoy nos aborda. ¿Qué es el amor para mí?, ¿Cómo es visto por las personas que me rodean? Salir de la seguridad cómoda donde sabemos qué es cada cosa. Enfrentar el desasosiego de no entender, y tener entonces, que buscar para que algo se haga visible. Hacer el amor para poder tener ojos, y no piedras. Creer en actualizaciones constantes de modos y costumbres. Desapegarnos de códigos estrictos que no nos dejan ser si no existimos en un registro. Tenemos que poder vernos en todas partes, saber que somos en conjunto la posibilidad de una generación inmanente. Estamos más allá de lo concreto. En todos lados. Necesitamos saber que no hay un lugar que no sea también nuestro lugar. Incluirnos como constantes inventores. Darle espacio al nacimiento genuino. Dejar de pensar que debemos conformarnos. Si no sabemos nada del futuro, es justamente, porque necesitamos la seguridad de que va a ser mejor. El mundo desconocido siempre viene acompañado de mejores aguas. No nos trajo hasta acá actuar todos los días de la misma forma. Llenémonos de curiosidad.
lunes, 4 de septiembre de 2017
Separamos el mundo de lo imaginario
dejamos su cuerpo a un lado
para hacernos cargo
de la realidad
Cómo si la sola idea
de creer en la división
no fuera otra cosa
que inventar ilusiones
¿Cuánto tiempo podemos jugar
a que nos vamos?
¿En qué momento pensamos
que existía esa posibilidad?
¿Hasta cuándo pensamos dejar
que nos devoren las ideas?
El humano termina siendo devorado
por su propia obra, en vez de usarla para obrar.
dejamos su cuerpo a un lado
para hacernos cargo
de la realidad
Cómo si la sola idea
de creer en la división
no fuera otra cosa
que inventar ilusiones
¿Cuánto tiempo podemos jugar
a que nos vamos?
¿En qué momento pensamos
que existía esa posibilidad?
¿Hasta cuándo pensamos dejar
que nos devoren las ideas?
El humano termina siendo devorado
por su propia obra, en vez de usarla para obrar.
domingo, 3 de septiembre de 2017
Estoy en un hospital,
pero es mi vida
Y veo pasar a los enfermos
ellos caminan
llevan puesta
como ropa
una camilla.
No sé cuándo me voy a curar
pero puedo observar
cierta mejora
en esto de aprender
sobre amar
y no hacerme
mal
Estoy en un hospital
y estamos todos enfermos acá
pero nos vamos a sanar
Algunos creen
que está todo bien
no se dan cuenta
quieren fingir
bienestar
sí
ese es el nombre de una enfermedad
muy normal
"fingir bienestar"
pero yo
estoy acá
porque estoy aprendiendo
a no tratarme mal
mi mal es
no poder
no poder
amarme
mejor
pero voy a estar bien
voy a estar bien
porque alguien me diagnosticó
que de a poco empiezo
a escuchar el ritmo de mi corazón
pero es mi vida
Y veo pasar a los enfermos
ellos caminan
llevan puesta
como ropa
una camilla.
No sé cuándo me voy a curar
pero puedo observar
cierta mejora
en esto de aprender
sobre amar
y no hacerme
mal
Estoy en un hospital
y estamos todos enfermos acá
pero nos vamos a sanar
Algunos creen
que está todo bien
no se dan cuenta
quieren fingir
bienestar
sí
ese es el nombre de una enfermedad
muy normal
"fingir bienestar"
pero yo
estoy acá
porque estoy aprendiendo
a no tratarme mal
mi mal es
no poder
no poder
amarme
mejor
pero voy a estar bien
voy a estar bien
porque alguien me diagnosticó
que de a poco empiezo
a escuchar el ritmo de mi corazón
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