Escribir para mantenernos vivos

sábado, 30 de septiembre de 2017

Cuándo será el momento
en que las agujas
dejen de ser
lágrimas
 desarmando
el hielo
de mis ojos?







lunes, 25 de septiembre de 2017

Tócame sin presiones. Como si no hiciera falta pulsar un botón. Es más. Te pediría, que de pronto, entregues tu materia. Volviéndola ofrenda. Impostandola al ritual donde nos dejamos nuevamente, tan solo por el deseo de volvernos a encontrar, más verdaderos. Como si tocarse no fuera solo palpar una tierra des/ conocida/cocida. No, que sea un arte donde nunca terminamos de aprender. Analfabetos, orgullosos de la ignorancia. Y así las partes de nuestros cuerpos dejan de estar naturalizadas. Porque es imposible encontrarlas en otro lugar. Porque se están des haciendo, y no pueden ser des cubiertas, siquiera por la des nudez. Y así, las partes de nuestros cuerpos dejan de ser objetos dispuestos al jolgorio de los que viven para atrapar. Invisibles existimos, en el jugo de la invención más prospera. Sabiendo que nuestros códigos, no tienen traducción. Tocame sin presiones. Aunque sea imposible, no traicionar a la lógica, con un pedido pulsional.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Me dijo que le diga algo. Sus ojos delimitaban la espera de un fantasma. Y yo tenía sueño, cómo para no perder la costumbre. ¿Qué podía salir de mi boca, mejor que el silencio sensual de nuestros gestos? No quise decir. Mejor callar. Puede que así sea afortunada. Quizás logre ver el fulgor de su fuego ficcional apagando la estela del vacío. Mientras tanto decidí acostarme sobre sus pestañas. Recuerdo que eran largas, al menos desde el espejo interprete. Podían albergar un cuerpo bien encogido. Se podría descansar allí, hasta que el fin tenga una una voz incomprensible. Hasta que hablar ya no sea la forma de comunicarnos, eso que estamos cansados de saber. Cómo si yo estuviera consumida por el anhelo de oir un entramado bien esbozado. Harto despliegue sobre el paisaje ameno.
 Si pudiera no despertar hecha cenizas. Pero no. El fuego aturde a los huecos que se esconden entre mi sangre. No quiero más palabras. Si tan solo desaparecen los músculos que albergan ese ritmo mudo y deconsolado, seguro se anima, el tiempo inmanente.
Prefiero la descomposición de nuestros cuerpos, al baile desapegado de labios que intentan articular una verdad débil. La veracidad debe encontrarse sosteniendo el andamiaje vértebral. Porque palabras ya no hay. Se han caído de la caja torácica. Y no las quiero buscar. Voy a desaprender la idea de sentir como algo natural, el tener que decir porque puedo. El tener que hablarte en un idioma, que a veces, no entiendo.

Lágrima sobre la hoja


No sé en qué momento la habilidad de poder hablar se ha vuelto contraproducente. Un privilegio, nuevamente, se torno en aburrimiento. ¿Cuánto nos vamos a dar cuenta que nada de esto es completamente natural sin una consciencia del uso?
Muere el que no ejercita sus instrumentos corporales. Se desarma. Distiende la magia sobre el acero pálido que diluvia.

Si no puedo reinventar lo que ya existe, es porque tengo que volver de la muerte.









domingo, 17 de septiembre de 2017

"Árbol de asfalto" dijo. Salieron de su boca tres palabras. ÁRBOL. DE. ASFALTO. Árbol de asfalto. Y no fue el número de palabras haciéndose lugar entre las cuerdas vocales lo que me conmovió. No  quedé perpleja por el tono de voz. Tampoco hubo una acentuación llamativa. Yo ya sabía que la primera "a" iba a tomar protagonismo. AÚN SIN SABER QUE VENÍA EN LA FRASE. Automáticamente si es un árbol tiene que haber un dibujo donde la voz y el lápiz deciden que algo cambia. No, nada de eso tuvo lugar. Ningún simbolismo conmovió mi atardecer. Simplemente soy yo y el amor que le profeso a los árboles. Mi entusiasmo por la genealogía y la búsqueda de sentido en todas las ramas que pueda encontrar. Hace días que vengo pensando en los árboles. Hasta sueño con árboles. Y de pronto, mirar un edificio con una amiga, se vuelve un hallazgo. Ya hemos visto edificios otras veces. Solemos observalos con asiduidad. Nos perdemos en la geometría que envuelve sus órbitas. Pero en esta ocasión, la observación se volvió una experiencia cuasi surrealista. Como si su expresión pudiera desatar en mi mente una lluvia. Y me alejé de ella pensando en la frase. Árbol de asfalto. ÁRBOL DE ASFALTO. A R B O L  D E  A S F A L T O. Una y otra vez. Sin necesidad de trasladarla a un anotador. Confinada a la repetición constante de lo que no podía hacer otra cosa que perturbarme en el buen sentido. Había visto en mi amiga la continuación de un sueño. Poco importa si a ella le pareció realmente deslumbrante lo que salió de su boca, o si compartimos la misma idea. No es necesario que nos quedemos boquiabiertas al unisono para que al menos, una de las dos, a su manera, se de cuenta. Es el código. Para mí, transformar una red de edificios en poesía, es amor. Claramente, es una de las maneras que tengo de apreciar un vínculo. Sorprenderme por una frase que encaja a la perfección con lo que busco. Hacer una historia con la improvisación. Verme en lo que dice como constatación de que cuando estamos juntas, puedo seguir construyendo un árbol.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cuerpo

en cada señal
de piel

hay una gota
cayendo

por la cadena
de sentidos

como si este
instrumento

nos guardara

el agua







Ha decir verdad
descubrí que el placer
estuvo siempre cerca

y yo no lo veía

probablemente porque
no tenía idea
cómo era

como quien no ve tan solo
porque no sabe el nombre
de lo que tiene

y ahora que está acá
conmigo
en todo

no me voy
hasta que lo termine

y se transforme

en otro 

No me voy

hasta que su cuerpo 
me convierta

en otra buscadora
de sonidos 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Me quedé

Decidí no irme
a ver cómo salir
del vacío
mejor dejar el intento
repetitivo
y monótono
de escapar
como si la sola idea de hacerlo
no fuera
una despedida.
Mejor hundirme
llenarme
toda
de la sangre
del agujero
hasta ser roja
o simplemente
color.
Las cosas se han vuelto simples
he llegado a poder
mirar una flor
durante siete horas
sin sentir hastío
dejé de buscar
actividades exhorbitantes.
Decidí simplemente
quedarme acá
donde creía que no podía 
pasar nada.
Plantada en mi calle
sin esperar
sin irme
olvidando el posible escape
y de pronto
cada cosa
comienza a adquirir un perfume
nuevo. 

sábado, 9 de septiembre de 2017

Amarme
dejar de buscar
una figura
parecida a la mía
en otro
sin ver
que estoy acá
dándome
placer
tan solo con acontecer
como suceso
que extiende sus brazos
de sol
iluminando
todo
el bosque

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Negar las definiciones que hay del amor en los diccionarios. Resignarse a creer en lo que ya está dicho y aceptado. Pensar en que es necesario crear nociones acordes al sentimiento que hoy nos aborda. ¿Qué es el amor para mí?, ¿Cómo es visto por las personas que me rodean? Salir de la seguridad cómoda donde sabemos qué es cada cosa. Enfrentar el desasosiego de no entender, y tener entonces, que buscar para que algo se haga visible. Hacer el amor para poder tener ojos, y no piedras. Creer en actualizaciones constantes de modos y costumbres. Desapegarnos de códigos estrictos que no nos dejan ser si no existimos en un registro. Tenemos que poder vernos en todas partes, saber que somos en conjunto la posibilidad de una generación inmanente. Estamos más allá de lo concreto. En todos lados. Necesitamos saber que no hay un lugar que no sea también nuestro lugar. Incluirnos como constantes inventores. Darle espacio al nacimiento genuino. Dejar de pensar que debemos conformarnos. Si no sabemos nada del futuro, es justamente, porque necesitamos la seguridad de que va a ser mejor. El mundo desconocido siempre viene acompañado de mejores aguas. No nos trajo hasta acá actuar todos los días de la misma forma. Llenémonos de curiosidad.

lunes, 4 de septiembre de 2017

A decir verdad

Solo existe una flor.

Esto no quiere decir
que de ella
no puedan salir
infinitos paraísos.

Sin embargo
todo acaba en uno.


Separamos el mundo de lo imaginario
dejamos su cuerpo a un lado
para hacernos cargo
de la realidad

Cómo si la sola idea
de creer en la división
no fuera otra cosa
que inventar ilusiones

¿Cuánto tiempo podemos jugar
a que nos vamos?
¿En qué momento pensamos
que existía esa posibilidad?

¿Hasta cuándo pensamos dejar
que nos devoren las ideas?
El humano termina siendo devorado
por su propia obra, en vez de usarla para obrar.

La sabana
se ha vuelto
funebre
no quiero dormir
en el manto
donde no hay paz.

Ojalá fuera yo
una de esas personas
que le creen
a esa idea
donde los tiempos
están separados

Pero el ayer
me está
tocando ahora
cómo si no existiera posibilidad
de alejarme

El tiempo transcurre
como gotas de sangre
circulando
por una aurora

Toca las ramas
corpóreas

Es una aguja
dandome
la hora.


Somos el tiempo que esperamos.
Qué irónico
como se mira un reloj
artificial
cuando yo estoy acá
esperando
el momento
propicio
para darme la hora. 
El tiempo todo lo cambia
se acomodan
así
ciclos
naturales
pero
¿qué pensamos
cuando nos dicen
t i e m p o?

para mí
no es otra cosa
que el propio ser
apareciendo
lentamente
sobre el jardín




domingo, 3 de septiembre de 2017

Estoy en un hospital,
pero es mi vida
Y veo pasar a los enfermos
ellos caminan
llevan puesta
como ropa
una camilla.
No sé cuándo me voy a curar
pero puedo observar
cierta mejora
en esto de aprender
sobre amar
y no hacerme
mal

Estoy en un hospital
y estamos todos enfermos acá
pero nos vamos a sanar

Algunos creen
que está todo bien
no se dan cuenta
quieren fingir
bienestar

ese es el nombre de una enfermedad
muy normal
"fingir bienestar"

pero yo
estoy acá
porque estoy aprendiendo
a no tratarme mal

mi mal es
no poder
no poder
amarme
mejor

pero voy a estar bien
voy a estar bien

porque alguien me diagnosticó
que de a poco empiezo
a escuchar el ritmo de mi corazón






Cuando hablar es no decir
mejor
entregarse
al silencio.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Sos tan vos
 que me encanta 
no me tengo que cambiar
 no te tengo que cambiar. 
Solo nos tenemos que juntar
 a ser una armonía.

Sos tan vos que me encanta
soy tan yo cuando estoy con vos
vos sos mi reflejo


por eso 

me encanta 

no somos más
que una canción
con melodías
infinitas

jueves, 31 de agosto de 2017

Nunca voy a ser tu proyección. No pienso cubrir tus vacíos ni tu falta de protección. ¡No puedo ser lo que no te das vos! Deja de intentar hacer que otra persona cumpla por aquello que no sabes inventar. Vas a tener que sufrir; ver como todo se te desintegra. El mundo se vuelve gris y tenebroso, sin la ayuda de tus seres más amados. Todo porque pensas que ayudar es hacer las cosas por vos. Si mi compañía no te sirve, acepta la soledad de los mundos invisibles. No estamos acá, las personas que te queremos, para cubrir tus expectativas. Tenés una idea del amor erronea y nefasta. ¿Por qué intentas decirme cómo ser? No pienso hacer las cosas como a vos te parece bien. Si el amor no es aceptar al otro con todas sus particularidades. Qué no sea nada.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Mi cuerpo llora
de nervios
porque no sabe

pero algo pasa
pero yo sé

y todo termina

en un círculo
donde un lagrimal
me da un abrazo 

martes, 29 de agosto de 2017

Hay todo un engaño con las edades. Así es como cuando se muere alguien que es considerado "Grande" no nos sorprendamos tanto. ¡¿Pueden entender semejante cosa?! Perdemos la sabiduría de la sorpresa por creer que ya estaba apto para morirse. Aludimos a la multitud de teorías sin suficientes fundamentos donde a una persona entrada en años le queda poco tiempo de vida. ¡Cómo si fuese un producto con fecha de vencimiento!, ¿Acaso no nos damos cuenta de lo atroces que somos?
Porque a uno, que se le muere un ser amado, le duele como si esa persona no tuviese edad. ¿Me explico? A mi no me importa si encaja bien en las expectativas de vida del producto humano. ¡Porque se fue una parte de lo que yo era!, ¿qué puedo hacer con esos números en los que quieren guardarnos? Nada. No transmiten absolutamente nada. Escoria. Eso son sus palabras de aliento. Callen. No digan. Tengan el respeto de no demostar que no son otra cosa que esclavos de sus miedos.
Miren lo que pasaría si utilizaramos la gran herramienta llamada "Capacidad de sorpresa" ante CUALQUIER MUERTE. Nos preguntaríamos qué estaba pasando. ¿Se fue esa persona realmente en paz, o algo andaba mal en el ambiente?, ¿qué no escuchamos de lo que nos decía?, ¿nos estaba avisando que algo iba mal? Si no se tornara tan fácil matar a las personas, para apagar la sensibilidad de un hachazo, podríamos llegar a la llave humana, que tan escondida tenemos.
Y esto no lo digo desde un apego al que se fue. Yo entiendo que fue así, y así tenía que ser. Lo que falla acá es el aprendizaje. No buscamos eso que nos deja la perdida. Aceptamos por completo la idea, sin más. Cuando siempre queda un mensaje encriptado. Debemos decodificar, ¿qué hacemos ahora? Porque si una partida no nos cambia, no nos mueve a hallar un motor, probablemente, no la estamos trascendiendo. Y una partida, o una muerte, no tiene que ser necesariamente entrar en una lápida. Todo suceso que termine en tu vida puede ser una muerte. ¿Qué haces con eso que murió?, ¿lo resignificas a través del vivir?
Quiero destruir todo
ya que no tengo miedo
a perderme
en el fuego

La verdad es que me gusta quemarme.
Ya sé de eso,
por haber sido mujer
en un mundo
adicto a la violencia.

Y seré cenizas
quizás
Y seré incendio
hasta que mi agua
me calme
¿Qué más da?

Vivir acá
donde no hay fuego
donde no hay agua

donde los ciegos se han esclavizado sin que nadie se los pida

eso es peor
que sentir
como me quemo
Necesito matar todos los miedos
que me han hecho creer cosas como:

Entran definiciones en mi estructura
para decirme

Entran prejuicios ajenos
para armarme

Entran ideales sociales
para moldearme

Entran amores ficticios
para no arriesgarme

No quiero que entre nada en mí
salvo que yo decida

¿Hasta cuándo voy a aceptar la invasión de tóxicos?
 No soy una tierra más donde fomentar muerte.
Hola
humano
Otra vez
Mirando por el espejo artificial
a ver si mataron a la ficción
que no es realidad

¿Cómo te va?
¿Ya conseguiste
darte cuenta
que la guerra
está
en tu cabeza?

Ah, no.
Todavía no hay tiempo.
Cierto. debes ir a pagar
las expectativas ajenas.
No nos olvidemos
de la seguridad.

No sea cosa que te vayan a robar
todos esos elementos
que dan cuenta
de lo evidente:
No te tenés
por eso sabes tanto de comprar.

Bueno, no te preocupes
Nos vemos otro día
donde te duela tanto la mentira
que no te quede otra
que dejar de ser
un parásito anormal.





Esperan a que pase algo serio
miran los medios de comunicación/o de munición 
a ver si se avecina
 una guerra nueva 

No se dan cuenta
¡Qué triste!
Todo se está gestando ahora
matan gente todos los días, y ustedes solo ignoran

Entiendo que no te importe
si desaparecen los cuerpos
mientras te dormís
en el fango

Pero lo repudio

No se van a repetir las cosas del pasado
porque la violencia se actualiza
igual que tu miedo
que cada vez parece menos humano

No van a volver los demonios de los que tanto hablas
Ya hay otros mejores
Tienen más fuerza
y vos viviendo en una esfera de cristal

Ojalá que te des cuenta
que para que exista una democracia
tiene que haber verdadera consciencia
de la palabra "Libertad". 


La edad está en la consciencia
no en un documento
es imposible
guardarla en un archivo

que no sea invisible 
Para empezar de nuevo es necesario cuestionar todo. Inclusive el por qué se le da más respeto a quienes viven mayor cantidad de años. Viendo como extraño todo lo que no entre en el canón estimado.
No son pocas las veces que me han dicho: "Cuando seas grande vas a entender", o "Te falta tanto por vivir". Y el error lo veo en el enfoque. Se apunta a la cantidad y no a la calidad. Se da por sentado que yo al tener 21 años necesito vivir determinadas cosas, pasar por ciertos lugares, y ahí si podré tener voz y voto en la sociedad. Solo por el hecho de no contar con los años suficientes que alguien dice debo tener. Me pregunto yo, ¿cómo saben ellos si no viví realmente experiencias que me hacen tener a veces, 50 años?. ¿Con qué vara están midiendo la edad que les es tan conveniente para decirnos que hacer? No digo esto como acusación a los adultos p a las personas, con autoridad. Es solo una opinión crítica. Recordemos, que hace no tanto, veíamos niños trabajando como adultos, sin tener derechos. Hoy por hoy, se utiliza al niño como rey del consumo. Y vemos como el padre se queja de que los juguetes están caros. ¿Se quejará alguna vez de no estar siendo objetivo? Tener un hijo, ¿Es acaso, para él, trabajar más para anestesiar la sed artificial? Porque perdonen, pero yo no creo que los niños sean consumidores natos. Un niño no nace queriendo comprar todo lo que ve en la televisión.
¿Por qué los adultos no se hacen cargo de los hijos que tienen? Será quizás, porque cargan con muchos años en la espalda, y todavía no han empezado con la tarea de hacerse cargo de si mismos...
¿Por qué la edad tiene que ser el metro con el que nos separamos los unos de los otros, para manejarnos a través del poder y la corrupción de nuestros cuerpos?, ¿En qué momento decidimos que vendernos era lo mejor que podíamos hacer en vida?
Pareciera que no nos damos cuenta, que más que edades, somos seres humanos. Y con cada separación que le ponemos al otro, nos alejamos de ser verdades, en vez de farsas.
No quiero buscarme en lo que no existe. Pero si puedo, sacarme, de todos los lugares donde no estoy.
No quiero complacer
lo que existe
más bien
prefiero
destruirlo

que se pudra

si lo que existe
no nos lleva

a sentir

que muera

y que se nos rompa
todo
a causa del humo

El arte nunca va a morir
Quedará
flotando
entre las cenizas
de la destrucción
porque eso es.  

Así que yo
no quiero ser otra cosa
que artista.

Nos estamos tejiendo
ropas
desde la otredad
que es aguja

Ahora mismo
vos perforas
Y nos dibujamos.

Con el pincel
ocular
vestimos la nada

Nos estamos tejiendo
porque la desnudez
llegó trás tantos avisos
y necesitamos disfrazar.
Uno no se expone

cuando comparte
cosas
que
hace

uno simplemente
fluye

exponerse
es no compartir
es no hacer

es guardarse

en una jaula
La vida empieza
cuando te das cuenta
que no queres llegar lejos

solo queres
seguir
yendo
a ese lugar

que te hace sentirte

en paz


Y QUEDA TAN CERCA
¿Qué me pedís?
Si no somos
otra cosa
que sustancias

¿Acaso tiene
sentido
hacer algo
que no sea

tomar nuestra transformación?

dejar que caigan
sobre
bocas
sedientas

esas gotas

que solo saben
de hacerle caso
a la naturaleza
Que cada vez todo sea más bello

El miedo hace que quieras un mundo donde las cosas son para siempre. Y así la vida no hace más que apagarse, despejando el equilibrio de cualquier sentido posible. Lo único válido es no conformarse nunca. Las cosas tienen que estar siempre mejorando. ¡PORQUE ESTAMOS EN MOVIMIENTO!
No se puede pretender dejar quietos los ruidos que se mueren por destruir el templo del cobarde. Hay que arriesgar, dejarlo todo. Necesitamos ir por lo mejor. ¿Dónde está?, ¿cómo  llegamos? dandonos cuenta de que acá podemos encontrarlo. Si sacamos las capas muertas de resignación. Si tiramos al demonio la idea de que debemos quedarnos con lo que apareció. Un amor verdadero tiene que cambiarse de cuerpos todos los días. Tiene que ser jamás creer que lo conoces todo. ¡Siempre tiene que haber más! Y si no hay más, algo anda mal. Si todos los días saben igual, puede que haya peste rondando por los terrenos. ¿Qué hago, yo, con algo que no cambia?, ¿qué hago? si no soy la que era ayer. Si en este preciso minuto veo que se va una parte de mí. ¿Cómo podría ser tan hipócrita de aceptar una estructura mediocre y segura? Aburrido. No quiero nada que tenga el aspecto permanente de la rendición. Voy a ser mis sueños. Me despido, de toda comodidad pestilente y falsa, se me caen del espíritu, como todo lo que ya no daña.
Si nos damos cuenta
que ninguno
de estos
cuerpos

puede quedarse
a sostener
una nota

dejamos de querer
tomarlos
guardarlos
esposarlos

porque los cuerpos
solo sirven
para
hacer jugo



La belleza para mí
no es un cuerpo

es tu jugo

que llueve

sobre el desierto

Y
saber
perfectamente

las gotas que veo

son un reflejo
de mi ser
Se me han amontonado
los cuerpos
que me inventé

en un rincón
del baúl
imaginario

y ninguno es mío

no los conozco

mejor dejo
de contarlos
en mi vida

porque no los llevo
puestos hoy

Cada día tengo una ropa nueva

todo lo viejo

se me quemó

y no me duelen
las cenizas

el fuego
es curación
Reflexionando sobre el miedo a tener que desprenderse. ¿De qué?, ¿dónde hay algo que no me pueda sacar?. ¿Por qué tengo que representar a la que no soy?
Como si fuera una imagen
como si fuera una letra
como si fuera tu imaginación

como si no fuera
todo
lo que me pasa

¿Por qué hay que amoldarse
si para conocerse
lo único que uno puede hacer
es
sacarse
todos
los
moldes?
No estoy perdida. La realidad, es que nunca estuve tan cerca de encontrarme en el mapa. Ya casi puedo divisar mi nombre merodeando por el sonido de los pájaros. Debo dejar de creer que la que soy cuando creo es otra. Porque es ahí donde la verdad es más cierta que nunca. Y si me sigo escondiendo en cuevas, no podré ver. Tendré que ser afectuosa con la condena de negarme. ¡NO! Dejaré de cumplir con el pacto mediocre en donde lo bueno es un sueño, en vez de significar todos mis huesos. Aquello que brota en este preciso instante, no es otra cosa que sed. No me es ajena la capacidad de regar. Sí, duele haberme visto la mayoría del tiempo separada de quien era. Creyendo que tan solo se trataba de escapar. Duele porque no hice otra cosa que ignorarme, incluso hoy. ¿Hasta cuándo pienso inventar guerras? Necesito no explicar qué es eso que ocurre cuando simplemente acontezco. Es imperioso que entienda, todo es un sueño. Es mentira que solo soñamos de noche. Tan solo nos ayuda el manto nocturno, a entender lo que el día dejó en pausa. ¡TODO UN SUEÑO Y YO SIN QUERER SOÑARME! ¡YA NO MÁS! Se acabó, pegaré este escrito en las paredes de mis días, hasta que se me rompan los lentes tímidos. Volveré a ver lo que dije. Volveré cada vez que me muera en una nube racional. Seré, cada vez más lo que veo, cuando no tengo miedo a despertar.

lunes, 28 de agosto de 2017

Me gusta estarnos viendo
sin cuerpos
sin funda
mentos

mirarte
hasta
quedarme
ciega

de tus ojos
invisibles

que saben
tocarme

aún
sin
tenerme
en vivo
Pienso en que disfruto con verte, en la existencia de este asomo primaveral. No necesito nada más. Toco, lentamente, los párpados del abrazo que me da tu respiración, y sonrío. Porque, desearte, es como desearme. Nunca hace mal soñarte, ni soñarme. Nunca resulta como un elixir terminal. Siempre un acompañamiento, con el cual la vida sabe a nectar.
Me encontré, para darme cuenta, que nunca estuve del todo acá. Venía, por momentos, a visitar mi cuerpo. Solo como quien controla, no sea cosa, de tener que ver al niño enfermo. Y recién ahora, puedo volver dandome cuenta, que no estaba. Descubro que todo aquello donde vi situaciones extrañas, era la realidad soñando. Yo quería escapar, de lo único cierto. Como un cuerdo que no sabe ver el amor. Ahora entiendo, que cada día todo es más verdadero. La que no era se despide con un abrazo. Debo perdonar, al infinito mundo de escapes. Uno no imagina para irse. ¡Quería quedarme! ¡Siempre quise quedarme, el problema es que acá está todo al revés, y parecía que me iba!
Juro que esta vez quiero ser firme. No iré de nuevo a donde no existo. Dejaré el martir sabor de la humanidad contradictoria. Juro aunque no tenga sentido, viviré sin castigo. Veré voz en donde hay flor.
El sueño es la única verdad

jueves, 24 de agosto de 2017

Por qué
tanto miedo
a las palabras

será

que temen

ver sus reflejos

será

que temen

admitir

que no existe inocencia
cuando se duerme

en una cama
sin empatía
Hay un miedo
inmenso
hacia los escritos
violentos

a que yo diga

disfrutaría
asesinando
todo
tu cuerpo

hipocresía
humana

de no admitir
que se relamen
todos los días

cuando se lavan las manos


No existe el superar

es mentira

se cambia
se transforma

renaces

superar es seguir inmutable
es creer
que el pasado
es aún
una constante

no existe superar

si matar
si destruir
hacer pedazos

la farsa más
 pueril


Dónde está
ese tiempo
que se utiliza
para ganar más dinero

dónde está

cuando se te mueren tus afectos


No quiero técnicas
para aprender
a ser aceptada

estoy harta

de la adaptación
al mundo
mediocre

yo ya me morí

qué me importa
sufrir

prefiero cualquier cosa

que rebajarme

a ser

una expectativa


No hay placer mayor
que elegir
el dolor
para dejar
de ser 
un fiel
esclavo
de la falsa vida. 
Desfilar
ante el solo
de mi presencia
eterna

escoltarme

al infinito
de noches

sin prisiones


Se rompió mi cuerpo

y quedé sin nada

y la nada ahora
es mi único camino

y tengo que ver
fantasmas
que antes
eran amigos

porque se quedaron
en la creencia
vana

y la soledad
duele

pero nada puede ser peor
que vivir
junto a la gente
condenada 
No quiero a los conformistas
perdón
qué va a ser
me parece
que son gente
sin ganas

a dónde
pueden ir

con su miedo

a dónde
pueden ir

con tan poca libertad

no creo ni quiero
a la gente
con tan poco
que dar

además
por qué debería a querer
a lo que se conforma
con mentirse
y no aceptar

TODO EL TIEMPO SE TE ESTÁ
ROMPIENDO
TODO
Cómo no sentir furia
cómo no encenderse

si está lleno
de ojos apagados

la calle
no es otra cosa
que cenizas

y uno tiene
que verlos

con su aspecto
moribundo

tan desprovistos
de algo
que no sea
una manta
de resignación

cómo no sentir furia
Parece que pensas

¡Uy! Sé lo que significa
HACER
ya está
suficiente
puedo creer que soy alguien
 haciendo

cómo si fuera tan fácil

mientras no experimentas
todos los conceptos
no son más
que cúmulos frívolos
Nada me moviliza menos que la persona queda. Esa que elige no hacer. Prototipo de humano donde no hay ser ni sed. Eficiente metamorfosis entre un intento de humanidad y la maquinaria más tenebrosa.
No concibo algo más triste.
Cualquier dolor es mejor.
El dolor se siente.
Lo que se siente es real.

¿Qué es hacer?
faltaría preguntar
cuestionar todas las seguridades
que te hacen creerte
        hecho
¿Cómo le decís
al temeroso
que está muerto?

¿Cómo le decís
que si no escucha
el sonido
del halo sensible

pierde vida?

¿Cómo le decís
que no sos crudo
que no sos exagerado
que no sos realista

que simplemente
se elige
entre lo genuino
y lo fácil.

lo fácil es vivir cómodo en el inventario asesino
lo genuino es matar toda farsa


Goce eterno
de tener noción

hago esto
para mí

porque quiero
cantar

el solo
sentido

y si
entiendo cómo duele
y si
entiendo cómo se agoniza

tengo más ganas

de ver morir
todo este cementerio
de ilusiones
opresoras
Y si sufro
es para saber
que en esas gotas
de dolor
caigo yo
y mi hacerme


Esperar que alguien toque la puerta

¿A quién esperas?
¿Quién puede llamar?
Y además...
¿Cómo vas a responder?
No estás
Esperas lo que te dijeron
que debías.
Y si viene alguien
no te va 
a ver
porque no sos
otra cosa
que un reflejo
sin voz.
Tenes que dejar
de mirar a la puerta vacía
no hay nada 
nadie está por venir

solo sos vos que te vas
solo sos vos que no te buscas
solo sos vos que no te sabes amar 

y para saber

tenes que dejar
de creer
que estás metido
adentro
de otro

y sacarte los injertos
ajenos

y quedarte en blanco

donde solo existís
donde solo haces
donde solo vivís

donde elegís ser una verdad

en vez 
de un artificio 









el niño se perdió
en los inventos
adultos
adustos
abruptos
y dejó
y pensó
y soñó
que no era

ahora
se ve
en un limbo

donde si no es
pierde el ritmo
No puedo
hacer
por vos

no puedo
ayudarte
a que te hagas

porque necesitas
sentir
el dolor
de tu propia emoción

después esa aguja
se va a volver
miel

y cuando sientas
el goce
de los dedos con música
sobre tu cuerpo

vas a ver
que todo
tiene armonía
Si te enojas
porque
no te doy el tiempo
que vos
no te das

qué puedo hacer?

decirte que te hables
a ver
qué te decís

mientras me quedo
esperando
que un eco
me traiga
el sonido
de tu amor
El niño de los otros

Yo no era
porque estaba
cumpliendo
expectativas

corriente
podrían haberme dicho

y seguro
asistía

porque no sabía
lanzarme
a cubrir el deseo
de la sed

solo sabía de miedos
que otros
creían

ahora no
no puedo
me estoy creando
Morir

y despertarse
solo
sorbiendo
soledades
humanas

quienes
se beben unas a otras
por no saber
crear

su propia
música
Morir

y renacer
en el mundo frío
para darse cuenta
que ya no hay alguien
resguardando
nuestro sueño
por las noches

morir

y saber
que solo estamos
nosotros

dandonos amor
entre todos

descubrir que si no se sabe
estar
solo

jamás se va a poder escuchar
el concierto de las soledades
más dulces
del mundo
La muerte del niño inventado

Un día el niño murió. Se le cayeron las ideas de sus padres. Las de la sociedad. Las de sus ídolos. Todo empezó a caer. Y el niño no hacía otra cosa que mirar el asesinato del mundo ficticio. Adiós a la protección para vivir seguro. Todo se caía y no se podía hacer nada. Cómo si su vida no hubiera sido otra cosa que inventos de los otros, para que de alguna forma u otra, él llegara a descubrirse. Y ahora que estaba realmente preparado, debía limpiarse todos los esquemas ajenos, para poder ser verdadero. Porque sino, se volvería un farsante. Si seguía asumiento lo prestado como suyo, no sería más que un usurpador. Entonces, a pesar del dolor desgarrador que significaba encontrarse desnudo en la selva, una calma inmensa abordo su cuerpo. El resurgimiento se hacía presente. Cómo si recién pudiera abrir la mente del sueño. Muertos todo lo que no era él. Podría ser. Y el mundo se volvería agua, para saciar el deseo inconmensurable que brotaba de sus entrañas.
Será que despertar no es otra cosa, que ver morir al niño artificial. Tener que nacer de nuevo, sintiéndose solo y desnudo. ¿Cuántas veces se vuelve a nacer en semejante estado? Y sin embargo. Ahora como nunca. Ahora, más sola que en todas las posibles soledades, siento que el mundo es genuino. Porque si no me abrigo, pierdo el aire. Y no hay posibilidad de que otro me salvé.
Despertar acaba siendo, darse cuenta, que deconstruirse es perder las figuras más fuertes. Es ver como tus padres se vuelven personas como vos. Y todo el mundo se vuelve un ser humano, como vos. Podes verlos, caminar, manteniendo un particular equilibrio. Y ya  deja de existir la idolatría que da respaldo. Empiezo a querer a la gente solo por quien es. Empiezo a no anhelar otra repetición. Necesito mejorar en el ejercicio de serme fiel. ¿A dónde voy a ir si me caigo?, ¿quién me va a llevar? Hoy los ví a todos tan desnudos. Blancos y pétreos. Supe en ese instante, que no puedo esperar. El tiempo como excusa es la evasión del muerto. Necesito seguir dandome cuerda. Desembargarme de la locura que es, creer en todas las figuras repetidas del álbum. Desentrañar la idea de que lo pasado puede tener hoy algo de real.
Nada queda. Todo se fue con la tempestad. Cuando decidí dejar de consumir ideales. Por más que no entienda. Por más que duela elegir el frío. Resulta ser la calma más bella.
Cuando no hay absolutamente nada, queda uno. Si quedo es porque estoy. Al no haber nada más. Existen muchas más posibilidades de que me vea realmente. Ahora que se han ido todas las ideas creadas para mi propio aprendizaje, quizás pueda dejar de evitar el cielo.
Enfrentarme a que estuve siempre ahí. Esperandome. Expectante ante la hora donde todos los días parecen ser una multitud de ojos efímeros. Como si hubiera estado negando mi propia existencia, por no darme importancia. Como si el mantener tantos fanátismos, tantas creencias, tantos sortilegios, fuera el fin de mi espacio. Pero ya no. Siquiera tengo lugar para renegar del olvido propio. Me abro de las frustraciones eternas. Estoy acá, eso es todo.
Sola

en el nuevo mundo

sin entender
qué pasa

comiendo sin hambre
bebiendo sin sed

aprendiendo
cual niña
recién nacida

y nadie me explica
y nadie parece ser un guía

solo yo

voy a tener que creer
en mí

La creencia

Necesito elegir creer.
en vez de
perderme
en razonamientos
sin confianza

es como si no tuviera
otra escapatoria

solo me queda un lugar
y es darle entidad
a lo nuevo

porque no tengo nada ahora

solo existe
el inicio

y si no creo
solo me queda hundirme
con lo que quise dejar
atrás

no tengo ganas

de tragar

mentiras

saben tan bien las verdades
quiero
consumir
su mantra

hasta el insomnio
Yo te observo

y no estás mirando la gota
y no estás mirando el viento
y no estás desnudando ramas

por qué debería
creerte

si solo te dejas llevar
por el agua

artificial

Si no podes regodearte

con el mínimo atisbo
       de belleza

hasta dónde
crees
que vas a llegar

si sos corriente
y no jardín

vas a morir
sin

nectar

en tus agujeros

profundos








por qué
quieren decirme
el idioma
de mi tiempo

cómo si supieran

lo que es

tener que dejar
el emporio
de los granos
de arena

por adaptarse
a lo mediocre

por qué
quieren darme
consejos de inversión

no los veo amar
esa flor

no los veo
conjugar
las palabras
con el fin
de lograr
acción


miércoles, 23 de agosto de 2017

Saber
No es otra cosa
Que hacer el amor
Con el desconocimiento
ser mis elementos

elemental

es poder

hacer genuino
el
color

así percibo

una verdad
con alma
Duele
la partida
propia

escuchar
que se quiere ir

no!
por qué?

entonces pienso
cómo hacer

i n v en t a r

hay que calmar
la ausencia

con vida

y solo se puede hallar

en lo que conocemos


Inventan
fingen
arañan
muertes
ilusorias

hay que irse

pero los valientes
se quedan

a sacar el fuego

quedarse
es
olvidar
que alguien
dibujo un miedo


Crear
bebida

darme
inventar
lo que necesito

sin tener que ir a buscar

utilizar
el brindar
que emerge

al florecer

es momento
de abandonar la creencia
vana

nos enseñaron
a salir de nosotros
para buscar

cuando solo teníamos
que viajar
a nuestros
fondos

y así desear
soñar
para qué irse
para qué fijarse

en un espejo

sin color

cuando está uno acá
dispuesto
a darse
agua

cuando haya sed


para qué rondar

en los reinos
del frío

cuando está uno
para darse abrigo

y quedarse a dormir

en la paz
de ser
un buen amor 
Cuando ya se sabe

no hay velocidad
más tentadora
que la nada

porque
con cada
espera

viene
el desapego

del apuro irrisorio

como es posible
 solo
voy a sentarme

a tomar
mi propio
helado
No me voy a mover
para alcanzar
lo que perdió
forma

si hay una luz

va a presentarse
sin necesidad
de comunicación

para qué
cambiar
el modo

para qué
cambiar
el instinto

si el amor
es una ascendencia
en clave
de sol
residir
en la paciencia
hecha incendio



Una espontaneidad
moldeada
por el rojo
que bordea

las lenguas


el desafío

de inspirar

hasta morder
el anzuelo

pero se puede 

esperar
ansiar
anhelar

cada vez más

y residir 

en la paciencia
hecha
incendio 
¿Para qué estamos acá?

Pensaba hoy, en que tengo ganas
de sacarme
todos los estados
donde elegí
ser una sombra

deseo tomarlos de la mano
y decirles
gracias

porque ya
no quiero
no preguntar
no interrogar

sobre el fuego

solo muero
de ganas

de hacerme
un estado
de gracia

donde

agua
viento
tierra

ardan sin piedad

en el infierno
más dulce
del cosmos

Los sorbos
de vida
me saben

a fábulas
del río

naturalmente
yo concibo
con cada segundo
que tomo
entre mis párpados

la posibilidad

y al verla
desnuda
sin pliegues

ella es un abrazo
El dedo de la calma
toca mis
surcos

suavemente

se deshacen
tierra
y
agua

quedo helada
porque el sonido
tiene
cuerpo


Pensar
que me están
dibujando

ahora

un pincel
toca

el tiempo
que habito

con cada paso
suyo
siento
como el calor

besa
desiertos


El cuerpo dice
a través
de marcas

presentan
la
nueva
obra

y las miro
sin preocuparme

dibujan un camino
dibujan un camino

voy a seguir
 el canto
de las huellas

mientras se inscriben
descansaré
en el musgo

miraré
la hazaña
natural




martes, 22 de agosto de 2017

hacemos
la danza
liberadora

para

sacarnos
las espinas

que el paraíso
parió

ida y vuelta
de agujeros
que expulsan
lo que desean
volver
a ver   en si

entonces
nos purgamos

en todos los idiomas
que conoce el silencio

  y luego
y luego
          y luego

renacemos de las cenizas









No estoy presa

entonces

no quiero cazar
casarme
castrarme

me quiero
presa
solo si decido
encontrarme
a gusto
en una selva

como aparezco
desprovista
de esposas

casi no me ves
casi no me ven

como si no estar encapsulado
 al final
significará
desaparición

como si no figurar
fuera
morir

y es cierto que muero

muero porque dejo 
el cementerio
de cárceles
sin misterio

y con este morir
y con este despegar

de no ser más
que una idea

armo una flor 



Si quieren
ponerme
otra
barrera

para vestirme
para arroparme
para volverme "buena"

no pueden
no puedo

porque me vacuné
sin agujas
letales

y ahora
cuando intenten

la atmósfera
que rodea
mi nada

dirá
no sé
de remedios
invisibles

yo creo en el sueño
que puedo ver

no veo
no veo
no veo
tu medicina
no la veo
Ay
sacaron la imagen
Ay
sacaron la carne
Ay
sacaron los huesos
Ay
me sacan capas

y caigo
caigo
caigo

desde mi propia escalera

Ay
tiran
y aflojan
mientras
AGONIZO

Ay
sacan
como quien
no deja
de sembrar

Ay
sacaron
pulsaron

y dejaron a un cielo
vagando
en el mar









Perder la carne
en agujeros
negros

perder los huesos
en pétalos
rojos

perder apariencias
en danzas
azules

me
fui

y recién estoy acá

me
fui

y recién veo
que había
en mí
humanidad
Dejar de ser cuerpo

para transformar
la materia

en sueño

abandonar la idea
dejar el molde
olvidar guardarme

quedar rendida
ante la noche
ante los ojos

expuesta

rendirme
al instante
donde me entrego

y me atrapan
y me encarcelan
y me condenan

a libertad eterna
Soy un jardín

y me salen hojas
y me salen flores

Soy un jardín

construyendo
un reino
para navegar

y me brota el agua
que necesito

y me brota la música
que necesito

Soy un jardín

callo
respiro
siento



se rompe
el invento

se rompe
y entonces me contemplo

rom pien do
mi propio cauce

descosida
camino
mientras
me broto

rotos los labios
rotos los libros sin brazos

queda la brisa
  volando

y yo
como una flor

acá
observando
un jardín
que emerge

sin represión

Hay algo llevandome, ahora mismo. Toma mi cuerpo y lo transfiere, estirando sus cuerdas hasta transformarlas. Siento ese viento penetrando cada respiro celular. Lluevo como una nube decidida a soltar. Caen sobre los terrenos verdes, las gotas de mi liviandad. Noto como puedo ver lo que no es más que un espejismo. No estás viendo mi cuerpo, sino una bahía. Mientras el sonido arrastra mi sed, escucho como desean encapsular el vapor. Soy agua. Y me voy. Y se escuchan mis gemidos, por las orillas de cada nuevo contenedor. Atada estoy, a la imposibilidad de sostenerme, en algo que no sea un fluido.


lunes, 21 de agosto de 2017

Voy a salir
Conmigo
Porque
Me sé
Amar.
No deseo
Encontrarme con otro
Para desaprender
Mi propio a n d a r
Si yo ya descubrí
Lo que disfruto
Estarme
Viendo
Para qué
Perder
La mirada plena
En tu sed
Fugaz.
cuando solo existe

el viento

lo que
no es
una mano
de arena

desaparece
para
aparecer

en la cara
sin pena

cuando solo existe

el viento

una lágrima
lava
el ojo

después del grito
que dió
la hora nueva
si soltamos
la idea
queda
el aire
ilustre

donde la caricia es plena
donde el amor

 es suceder


Oliendo
a gatas
entre
huertos

el suspiro
de quien
no necesita
tener figura

absorviendo
su aroma
intoxicado
de azules gotas
n o c t u r n a s

imaginando
que una prueba
sería letal

soltando la idea
de que no tiene que ser

soltando el reflejo

soltando el misterio

  cediendo ante
lo que no tiene argumento







verse influenciado
por lo que
te toca
desde
el cajón
aún
no
observado

sentirse
impregnado
de una incógnita
y acariciarla
tan solo
por saber
que en realidad

la noción es completa


La flor
es un agujero
interno
que se retuerce

rayos
fulgores

emergen
de sus brazos.

Ella
desea
ser primavera
mientras

salen
fluyen
hacen

los muros
una sola estela


Si supieramos
que debemos
buscar
en nos otros
y no
en los imaginarios
reflejos.

nos somos los otros

no estamos exentos
de quienes
creemos ver
a través
del viento


s o m o s

todos
adentro
de una flor

saliendo
naciendo
latiendo

y nos sacamos
lentamente
del estado
de sueño
donde no se elige

 ver ver ver ver

 con el perfume
       sin tiempo





Agujero negro
soy
y en mís
círculos
internos
busco
el
sol.
Rondo
con mis dedos
las vértebras
del cielo.
Detecto
el velo
de un miedo
y me acuesto
sobre su
regazo
para que se apague.

Quiero soñar conmigo

¿Por qué se trata como soberbio
al que solo desea
atravesarse
cada vez más
por querer
colmarse
de liviandad?

No deseo
buscar en otro
mi sueño.
Yo quiero hacerme sonar
cada vez mejor
porque así simplemente
se enciende el fuego.

Por qué debería irme
a buscar las ramas
si soy un árbol.
afinaré
la forma
armaré
una ronda

cómo si los otros existieran
afuera
pero si estamos todos
metidos adentro
ahora
por ejemplo
quiero sacar una flor de mí
no me puedo ir
solo agarro una mano
y busco una linterna.








SUEÑO
conmigo
y mientras
me miro
observo
como
surgen
olas
ráfagas
tierras
de mi cuerpo
SUEÑO
y lo único que existe
me desgarra
dejo
permito
disfruto
con la caída
dominó.
Llueven 
gotas 
de los edificios
que se derrumban
ante la danza. 

domingo, 20 de agosto de 2017

El otro
no existe
como sueño
ajeno
a nosotros
La imposibilidad
de barreras
restringe
el solo
eterno
soñamos
colectivamente
en el único sueño
viene alguien
a sonar
para que la canción
se escuche más
y mejor
no hay nadie
que sea un sueño
imposible
ideal
hay gente soñando
hay gente sonando
y si te quedas
durmiendo
no vas a escuchar
no vas a crear
Caído el imperio de las idealizaciones, aparece el único sueño. Uno. Cuando se agota la posibilidad de pintar al otro con lo que nos sacamos, el matiz se enciende. Entendemos que nadie va a venir para sacarnos de un letargo. De no tener el caracter para sostenermos, debemos construirlo. Es un invento el hecho de pretender que un otro cubra nuestros huecos invisibles. Tenemos que hacerlo nosotros, en la construcción colectiva de autosuficiencia. No hay mejor forma de salvarnos que construyendonos. No importa cuánto cueste. Siquiera tiene sentido cuestionarse el tamaño del dolor. Hablamos de la muerte de toda alternativa posible. Ya no quedan estructuras. No hay nada para respaldar el no hacer. Todo está absolutamente vacío. Dispuesto a dejarse moldear por tus manos de inventor. Deseoso de que lo complazcas. Bello es pensar, en la hoja blanca. ¡TODO EN BLANCO! ¡LIBRE! ¡PODEMOS DIBUJAR! ¡Por fin llego el momento de dibujar! ¿Qué puede ser mejor? No hay traba ahora que pueda frenarme. Porque yo sé que quiero crear mi estructura. Yo sé que quiero un solo sueño, y ese es mi verdad. Durante toda mi vida, busqué observar esa hoja. Y ahora puedo dibujar.
¿Qué importan las estructuras que siguen en el mundo mientras formo la mía? Murió quien no creía poder. Al atravesar la muerte del miedo, todo se vuelve en un desafío bueno.
Porque estamos hablando de nuestra mente y los esquemas que nos moldearon hasta hoy. Eso está en nuestras manos. ¡Podemos cambiarlo! Sabiendo eso, colectivamente, se pueden empezar a caer todos los mundos. Porque, al final del día, quien se sabe siendo su propia estructura es quien vive el mundo.
La muerte
me da a luz
un cuerpo
donde no creo
en finales
pintados por una máquina.

Muriendo
descubrí
donde la especie
no es práctica.
Dejé en el camino
a los que no deseaban enterrarse conmigo.

Para qué
para qué
para qué
para qué

negar el halo inconfundible
natural
de quien nos mata
para dejarnos
aprender
el mar.
Morir
para dejar
de ser
fiel servidora
de la especie
es cla va.

Sentir la lluvia
de pieles
que tocan tierra
transformando
el mundo
en arpa.

Dejar
el eterno sabor
de lo que no existe.
Desprenderse
del miedo a tomar
una bebida real.

Si tengo que soñar
con ustedes
su mantra
de infiernos
les dejo
un beso, y me voy.







No soy tu esclava

Dejo
para siempre
el trabajo
al que me condené
por no querer
decidir.

finalizo
el vacío
donde no existe
la bondad
como ritmo
   divino.

No son bellas
las orquestas
donde se acepta
un pacto
que es ponernos
a la venta.

Fieles servidores
de la comodidad
no quiero
seguir
ya.

por qué lo hacen
no sé
no saben
cómo
se siente
la miel.

Me voy
y si eso significa
la muerte

feliz
estaré
de morir
para no perpetuar
una especie
donde respirar
es soltar
veneno
en el aire.









La imaginación es alimento
comemos
desde los utensillos
hábiles
del soñador.

Nos saciamos.

Entran por aquellos ojos
que pueden ser
oídos...
...catapultas...
y saboreamos el mantra
candente.

Engaño vil
de naturalizar
la entrada de un objeto
en nuestra boca
sin nombrar
el arribo de un planeta.


cómo podemos
ocultarnos

que todo lo que hacemos
esconde
un infinito
de conjugaciones.

por qué
negar
la entrada del placer más inmenso
en cada inhalación
POR QUÉ
seguir jugando
a ser
esclavos
del sufrimiento.










Si me saco
la idea
de que soy
eso
donde me ves
resuelta.

Quedo
desnuda
de concepciones
ingenuas
obtusas
sin musas.

Desprovista
del imperio
dominado
por luchas eternas
donde los diccionarios
han dictado.

Cómo gustar
si solo
engaño
al hacerte creer
que es posible
encontrarme

en el agujero de la imagen








Jungla

Por qué
negar
lo inevitable
Nos estamos
alimentando
de carne humana.

Por qué
fingir
que solo consumimos
bocanadas
cuando sabemos
dejar fluir nuestra mirada.

Por qué
jugar de nuevo
a nacer sin frenos
dispuestos
a romper el cielo.
Mejor comamos.

(Hagamos consciente
el acto
más repetido
de la selva humana)

Cómo si hiciera falta
tocar/ morder/ palpar
para admitir
el cauce
inevitable
de nuestra liviandad.





Canibales
alimentando nos
con la carne
del otro.


Canibales

Degustando el brazo 
ajeno
en la comida
sin sentido.

Haciendo jugo
con transpiración.
Naturalizando el dolor.

Saboreando gotas
de sangre
cada día

Masticando carne
putrefacta
tan solo por deleite
de no saber
que nos estamos comiendo
crudos.

Ir al baño
para desprendernos
del otro
metido sin querer
entre nuestros 
desperdicios.

Por qué
seguir actuando
si sabemos...
Ineludible es.
No hay acertijo
donde
somos el alimento. 












Proyección simbólica

Lo que veo no es otra cosa más lejana. Aquellos símbolos encarnan el mensaje de las incógnitas y ellas no son ajenas a mis sueños diurnos. De sus cielos están hechos los ciclos que ocupo. ¿Cómo es entonces que no sé definir mis alrededores?, ¿en qué cabeza cabe la falta de consuelo? Al observar, solo encuentro pistas. El olvido las quiso dejar, como migas de pan, para ayudarme a ser mi propia lectora. Señales, juegan a dejar de ser esquivas. Objetos miran, comienzan a disimular la sorpresa. ¿Ya los vi a todos ustedes?
Esta imagen no me suena familiar, como si haberla haberla sacado ayer del rollo, le diera un halo. Desconfio, como detective reacio a dejarse convencer por las artimañas del maleante. No, este día martes no fue visto nunca por mis ojos. Quizás otra se disfrazó, y los convenció, cual impostora triunfante. Pero puedo jurar que jamás he tocado la tela templada, salvo hoy. ¿Y si en eso consiste este ficticio suspiro? en revelarme lentamente. Enrollada, guardada, encubierta dentro de lo analógico. Así han de verme los ciegos; igual a un rollo. ¿Quién sacó las fotos que debo liberar?, ¿dónde está el artífice? 
Escondido, tras sombras inconscientes. Empuñando un arma. Inconcluso en el misterio, y completo en el recuerdo. ¿Por qué dijeron lo imposible? Construyeron una memoria incorruptible. Ahora tengo que cavar y desmontar; el concatenado evento de glorias imprescindibles. Sacarlas de este hábito que es despertar. No son esos los álbum de mi futuro. 
Tan abierta a una pasión que se queda sin boca, y al mismo tiempo, expuesta en la muestra de la derrota. Vengan, entren al pasadizo que son estos pensamientos truncos. Atrevanse a pasear por el piso 16, allí dejé la última foto que me robé. Sí, delinquí. Fui capaz de robarle a ella (humana), otra película velada.  Total, siquiera puede preocuparse, ahora está haciendo sus deberes. ¿Cuáles? esos que la alejan de mí. Cuando desea no verme asiste a diversas burocracias. Algunas pueden llevarla en millas que son cohetes, Y yo acá, condenada. Esperando el ejercicio pleno de este asunto que no tiene tiempo. Sin embargo, últimamente, ha recuperado la consciencia. Viene los días donde el té reina, y cuenta sus problemas mundanos. Viene, sin saber que nunca pudo haberse ido. Aceptando por completo el rol de una ignorante con vestido. Si supiera que la veo mientras me mira. Capaz, algún día cercano, ella decida sacarse el escarmiento de no ser un humano. 

sábado, 19 de agosto de 2017



 Le pregunté
a mi cuerpo
a qué edad
puedo
desenvolverlo
para convertirlo
en pétalo.
Porque él
es un regalo
que me dieron
sin yo saber.
Y a veces
lo quiero abrir
para ver
cuántas cosas
puede/puedo contener.

Respondió
agitando el dolor
sabio.
Traduciendo sus palabras
diré:
no dijo
nada.

los cuerpos
solo saben
idiomas
secretos.
Basta de repetir
para afirmar
lo que nunca
será
un molde
para cruzar
un mar.
Despertemos
de la farsa
donde no somos
más que máquinas.
no quiero llegar
a verme
embalsamada.
Necesito
deshacerme
sacarme
los envoltorios
quedar
inmersa
para sostener mis pies.
Repetición
dice
que no.
Fin
del tiempo
donde
se vuelve
a ver
aquello
que se perdió.
Adiós,
segundas
oportunidades
ficticias.
Si vivir
no es crear
una auténtica
potestad
para qué.
Y si ya estamos
muertos
por ser
tan solo
repetidores
eternos
cuándo vamos
a sacarnos
todos
los malditos miedos
que para vivir
muriendo
mejor matarse ya.
Los espacios que habito
se me vuelven
cuerpos.
Aparezco
de pronto
sintiendo
cómo saben
escuchando
que hacen.
No puedo
describirlos
sin nombrarme.
Aún
siendo
objetiva.
Decirlos
sin contar
el amor
que nos tenemos
entre
todos
en la jungla
sería
no respetar
espacios.

jueves, 17 de agosto de 2017

Cerrada. Puerta sin picaporte. Mirada queda en la propia contraseña, desconocida. ¿Cómo saber que el otro nos construye, si desconocemos nuestros propios elementos?, ¿existe alguna posibilidad de creación donde no hay consciencia?
El personaje complemento, solo puede mostrarnos nuestro reflejo, si somos capaces de observar. En la otredad encontramos lo que ningún espejo nos puede mostrar. Porque, la vista no se parece a una imagen efímera, sino a una pieza. Algo que no se desvanece después de cambiar de ángulo. Existe un proceso, que comienza inmediatamente con nuestro nacimiento; comenzamos a ser moldeados por las circunstancias. El asunto es darnos cuenta.
Soy un personaje. Tengo nombre, como cualquier otro, pero eso lo eligen ustedes.  He aquí mi punto de quiebre: Recién descubro qué soy. Antes, no sabía. ¿Qué ocurría entonces? Al no tener el poder de narrarme, alguien narraba ocupando ese lugar “vacante”. ¿Quiere decir eso que yo no estaba? No. Existía, sin tener noción verdadera. 
Ahora sé. ¿Qué hago entonces? Una vez sabiéndome, entiendo que mientras no supe actuarme, estuve vivo de todos modos. Imposible es negar lo que no fue efectuado de forma completamente lucida. Recuerdo ese papel, no recuerdo crear líneas. Era como si antes simplemente se tratara de cumplir un guión ajeno, siguiendo un acuerdo previamente pactado. Y de pronto, se termina el trabajo. Vuelvo a la normalidad. Me veo entonces, ante la gran posibilidad de dirigirme a mí mismo. Es entonces cuando pienso que antes “Otro” dirigía. Automáticamente entiendo: Me he vuelto el otro.

Cuando lo otro ya no nos construye, porque nos hemos  vuelto eso que antes creíamos desconocido; allí es cuando se abre la puerta. Una vez que ya no hay un incierto predominando en nuestro entorno, lo otro ya no suena a incógnita extraña. Existe solamente la certidumbre de que somos todos otros, construyéndonos de a poco. ¿Por qué? A cada momento este personaje al cual conduzco, le ocurren transformaciones. Muta, como quien no conoce la forma de permanecer siendo uno solo. ¿Cómo encubrir esta farsa donde jamás podría vivir tantos años un solo cuerpo? Mintiendo, jurando que no hay nadie más que esa identidad. Embalsamando la diversidad en el emporio del título. Encerrando en una etiqueta, a todos los reflejos que posibilitaron ñtransformación secreta. Así es, que a través de la farsa, nos vamos volviendo otros en silencio. No es, al fin y al cabo, una persona con otra identidad la que nos ayuda a construirnos como sujetos múltiples. Ahí encontramos un error sumamente común y conveniente. Los semejantes se confunden. Casi podría decirse que fusionan sus transformaciones, sin perder la esencia. Pero no son el medio. Cuando decimos “Reflejo”, nos estamos refiriendo siempre a la capacidad de poder observarnos desde nosotros.  Yo observando el movimiento que me corroe en este segundo. No es necesaria otra persona para tal efecto. ¿Por qué? El que no se puede mirar desde sí mismo, está imposibilitado de mirar a otro. Quedan las miradas coartadas. Salir y mirarse, verse, contemplarse. Hecho esto, viendo el acto natural del ser, logramos entender que la reunión con el otro es un encuentro caleidoscópico. Con esto no quiero decir que se pueda vivir en completa soledad, al contrario. Creo que quien no puede apreciar el conjunto de entramados que construyen sus días, puede encontrarse entre muchedumbres inmensas, y hundirse en el vacío. Estar solo u estar acompañado, no trata de cuerpos físicos haciéndonos sentir más completos. La medida sensacional se percibe en el deseo. Halla su hogar en elecciones claras. No decide su estado dependiendo de números, opta siempre por la temperatura ideal. ¿Cómo decir esto? Nos han dicho que la soledad era uno sin dos, pero la soledad, es uno sin uno. 
     I

Volverse
agua
en el acto
de exprimir
la naturaleza
animal.

   II

Ser líquido
dispuesto
ante las bocas
que saben
apagar
su sed.

  III

Dejar
los cuerpos
mojados
eternamente
sin posibilidad
de secado alguno.
   
  IV


Bebida
dada a luz
en el manantial
del gozo
más
efímero.
La caricia
es un portal
que te enrosca.
Mientras se evita
no hay más
 que esposas. 
Pero después
ahí en la caída
dentro del agujero
negro
ella expulsa amor
y te sofoca.
Casi parece
que vas a perder
la respiración,
sin embargo
pasado el límite
soportar es beber un elixir. 
Después 
de volverse agua
con la naturaleza
animal
desaparece
la temperatura. 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Observan
a través
del ojo
artificial.

Y quieren
decirme
lo que cuenta
el ciego.

No quiero.
Me niego
a volver a ese camino
donde yo no manejo.

¿Para qué
ser controlada,
si puedo desatarme
y sondear mi alma? 


¿Saben lo que es
ver
como se descompone
el propio cuerpo?

¿Acaso tienen
la más pálida idea?
Si se la pasan
mirando vidrieras.

Ignorando
el placer
de sentir una pena
color pincel.

¿Ustedes
tienen sentidos
solo
por el placer de poseer?
Como si quisiera
escuchar
lo que me conviene
Dejenme morir en paz.

No entienden
que solo quiero
permanecer
en lo que se va.

Paren de creer
que saben
cómo ayudar al otro.
Intenten vivir solos.

No me interesa
la comprensión ajena
vayan a ver
si pueden comprender sus penas.
tus frenos
me vuelven loca
como si la espontaneidad
fuera tu peor derrota

no tengo ganas
de actuar
en pos de la elite
habilitadora

prefiero
dormir en el fango
sentir el aroma
a tierra

qué me importa
ese éxito barato
si yo se cómo huele
lo que amo
Como si pudiera decir lo que voy a hacer sin antes preguntarle a mi sed, qué quiere. ¿Desea tomar usted, un trago de agua? Porque quizás, es otra cosa, lo que espera. Quizás, al ser prácticamente agua, ansía algo que no está en usted. Dígame, no sea tímida, querida acompañante. Cuenteme a mí, que al final no soy más que una escucha. Aquí, intentando sintonizar con mi propia radio. Grite, si es necesario. ¿Hay algo que pueda ofrecerle?
Aparece la voz.
Puede darse lo que ya tiene. Saquese todo lo que cree tener, eso solo significa engaño. Desnuda tiene que estar para poder darse cuena de cómo se apaga la sed. Sin ninguna piel. Necesita sacarse, aún cuando parezca que todo está desprendido. Porque allí es cuando el descanso ficticio interrumpe a los sujetos que quieren colgar las ropas. Piense: Si no hubiera nada, siquiera podría darse el disgusto de pensar en que ya no hay nada. Cuando esté realmente en cueros, no va a haber que pensar. En ese preciso momento, aparece el extasis.
La espontaneidad se encuentra en el beso que se le da a una cebolla. Parece descabellado, visto desde el común denominador donde uno solo besa humanos. Pero, ¿por qué? yo quiero agradecerle con el tacto. Quiero hacer de todo lo "Sin cuerdas" un balsamo. Y tomarlo lentamente, mientras muero de dolor. Sacar la tendencia de mirar las cosas donde tienen que estar. Cambiarlas. Hacer que la gente se pierda. Guardar el azúcar donde no va. Ponerla en otro lado, donde podría no ir, pero se mete porque puede. Ya que no tiene ningún apósento la nada. Increíblemente, sin tener hogar, puede apoyarse.
Homenaje a la lentitud

Desde chica, me decían que iba lento. No parecía tener interés por ningún tipo de velocidad garrafal. De hecho, creo que no entendía el apuro de los otros. ¿Quién los llamaba?
¿Qué es la lentitud?, ¿llegar tarde a la hora donde ya debería estar pasando?
¿Dónde empieza el reino donde lo lento no es retraso, sino paciencia?
A veces creo, que quizás hay un lugar increíble, y ahí es donde todos quieren ir (pero no saben). Porque los veo, como se apuran, y solo eso podría explicar semejante perdida de tiempo. ¿Saben a dónde están yendo?
Yo no quiero estar pensando en que me tengo que ir a otra hora. Me perturba, inclusive, que cuando estamos haciendo algo, se distraigan en el futuro incierto. Esa ansia por asegurar lo muerto en capas (trampas). Porque es el tono de voz, el que dice que algo anda mal. Porque podemos hablar de lo que deseamos hacer a la noche, como quien anhela el nectar posible. Pero esa melodía, es distinta. ¿Saben? increíble todo lo que dice una voz. Cómo si no quisiera estar del todo acá, y tuviera que proyectar, para poder quedarse a hilar. ¿Qué decirme? También tengo que verme en eso. Mi propia exigencia me muestra en los otros, aquello que no quiero de nuevo. Sufro cuando veo el ataque en otro, porque lo conozco. Desespero en la tranquilidad. Me da igual, si apenas eso es un indicio de una constante rutinaria donde el sosiego no está en el alma. ¿Qué me importa si no hubo convulsión? Ahí el problema de siempre. Se espera a que pase algo terrible. Fanáticos de la trágedia, viven esperando la patada final, como prueba irrefutable de que los ojos deben posarse en lo pequeño. Miran la película con pochoclos, deseando que haya sangre, porque sin furia no hay enfermedad. Y mientras, los actores dejan caer gotas, sumamente claras. ¿Por qué esperamos tanto para entender, la importancia de un segundo?
Me observo en espejos
y quiero
que esten cada vez
más calmos
más quietos
más lentos
los deseo
transpirados
descartando toda posibilidad
de iluso tiempo sin manos.

martes, 15 de agosto de 2017

Lo que extraño
no es un
formato
sino
ese
algo
donde
no hay
años.
A veces
todo se calla
y solo quiero
más silencio
más
más
más
hasta que no se escuche
nada.
No sé
siempre
por más
que me vuelva
algo
consciente
sigo
en ese estado
eterno
de ignorancia
tenue.
Pero ahora
la diferencia
reside
en la deserción
del deseo
ya no quiero
saber
si creo
o no
creo.
Me tiene sin cuidado
adjudicarme
conocimientos
prefiero la desnudez.
Mi único anhelo
es volverme
poco a poco
piel
sin
piel.



Trabada
en un cerrojo
sin nombre
desconociendo
la forma
de calmar
Encrucijada
entre lo inevitable
y el tiempo
no sé qué pasa
acá en el medio
yo solo me muevo.
Sin embargo
siento un cuerpo
tocando
mis ritmos.
Tan cerca
que casi
podría no ser un sueño.

domingo, 13 de agosto de 2017

Pude inventar
el artilugio
de hacer inconsciente
mi pasado

Sin embargo
nada se ha
vuelto
vapor.

Barreras
han caído
desmembrando
el puente invisible

Agua
anhela
visitar
tuberías vocales.

La deconstrucción
del separador
habilita
el extintor de excusas.





sábado, 12 de agosto de 2017

No me importa la cantidad, sino el modo.

No sé cuántos años voy a vivir, tampoco interesa realmente. ¿Qué importa el cuánto, si apenas tengo idea de cómo? Por mi parte, estoy dispuesta a desaprenderme todos los botones, para poder aprender a "tejer". Deseo estar adherida a sensaciones lucidas, no a moldes siniestros. Desconozco esas ganas, de imaginar todo lo que no puedo hacer, por verme en cierto carril. Te endilgan el yunque de los años, y de pronto, hay una prohibición metafórica. Son simplemente, in ven tos. Las estructuras se actualizan. Entiendo que es funcional. Si una persona va por la vida creyendo que tales cosas se hacen en determinado momento,  y tales en otro, está controlada. Ese ser humano se vuelve inmediatamente incapaz de poder ejercer su propio accionar, sencillamente porque cree en algo impuesto. ¿Y si no tengo ganas de hacer todo bien para morirme a los 100 y sentir que cumplí un record?, ¿qué tal si no me interesa esa competencia sin sentido?. Me tiene sin cuidado cuándo va a ser ese aclamado funeral, por el que tanto problema se hacen. Estoy ocupada haciendo mi propia vida, deconstruyendo las barreras que llovieron el día en que nacía.
El idioma desconocido

A veces, como hoy, me pasa que siento un monologo interior. Sin embargo, no logro decodificar sus palabras. Parece no tener concordancia con los conocimientos que si coordino. Esto, en realidad, no me sorprende. Porque...creo que no tiene mucho sentido ir por la vida aprobando idiomas desconocidos, sin tener idea del propio. Hay una especie de código en mí. De a poco aprendo el método más eficaz, para tardar menos, en recibir. Cuesta, duele bastante. Si bien nunca me cerro esa idea donde uno tiene que ir aprendiendo cosas ya creadas, sin ser partícipe de la creación...recién ahora entiendo todas esas perturbaciones mías. ¿A quién se le ocurre idear un modo donde no se incentiva a crear el propio idioma?, ¿de donde viene ese velador sin foco?. ¿Cómo se supone que alguien va a poder aprender a dialogar con otro si no maneja lo indispensable?. Yo quiero, aprenderme. Deseo, enseñarme a mi misma. Observar a la que soy, y gozar con esa clase, donde contemplo formas no siempre conocidas. ¿Por qué habría de procastinar eternamente esta admisión? No tengo ganas de posponerme como una alarma. Si escuchar a los otros no es crear un idioma. Si compartir con los otros no es plantear una inventiva vehícular, ¿qué sentido tiene?. El encuentro, tanto individual, como colectivo; debe ser creación. Es mentira eso del descubrirse a través de un canal. Si uno no se sabe siendo, no hay más que farsas. Hay que destruir desde las raíces, el improperio martir donde uno nace conociendose. Porque lo real es que sabemos sin saber nada. Y tenemos sed. Y queremos tomar (cómo mi primera palabra, agua). Nacemos queriendo bebernos todos los mundos. La pregunta es, ¿cómo saber que bebemos, si no podemos crear nuestra propia agua?.

viernes, 11 de agosto de 2017

Atravesando el quebranto

Me persiguen
salen con sus barcos
parecen una multitud
y todos son, mi pasado

Ya no puedo
incluirlos
adentro
de lo que emano.

Porque ustedes
empuñaban una falsa
verdad
Acá nada pasa. Todo se va.

Como gotas de agua
transformando miradas
accionan
para volverse noche reiniciada.

Y nos veremos solamente
cuando exista
invisible
en lo atemporal

Seré su huested
prometo orquestar
el sueño
Olvide dudar.

Dejaré que lo natural
teja sobre mis cuerpos.
Sin entrega
el reloj sigue dando cuerda.

Harán conmigo
una estatua
Sin testigos
quedará su magia

Tomaremos el destierro
en copas de marfil
hasta volvernos
el blanco de un atril

Alguien va
hacia la pintura
y solo hay un bosque
Ya regresé a mi columna

jueves, 10 de agosto de 2017

Constante adaptación


El alimento
va a entrar
a recorrer nos
dar un paseo

¿Por qué
  ocurre
no observar
la cara del huesped?

¿dónde no vemos
    cuando buscamos

en palabras 
                 sin tiempo?


la búsqueda 
              un halo
 que mira
      



martes, 8 de agosto de 2017

Estoy desgajando las flores donde no había perfume. Veo caer sobre mi regazo, el polvo artificial, de aquella ficción trémula. Tiñen mi piel, con su deshacerse. Las toco como quien sabe regodear el alma en sublimes témpanos. Y ellas mueren dejando un hilo de vida infranqueable. Sin embargo, no altero mi paso. Muda, quedo ante el funeral de mi propio jardín. Atenta, observo la pronta reconstrucción. Puedo envolver este limbo que es la espera, en un olor extaciante. No obstante, los colores comienzan a hacerse testigos de la nueva aurora. Olvidan el respeto ante el tiempo inventado. Vienen, invadidos por completo de sed artística. Llegan en carros infinitos. Desarman la idea de un canto tremebundo, y lentamente, plantan la mesa para lanzarse al banquete. Tienen hambre, son pintores embargados de ganas. Se van a comer el alimento que los hace sentir aquel elemento, ese, con el cual ahora me pintan.

lunes, 7 de agosto de 2017

Encontrarme sin perderme en la búsqueda inexistente.

Puedo sentir que estoy, cuando miro los árboles. Escucho el sonido de los instantes, cuando no escapo en figuras ausentes. Huelo aromas, y ellos pueden mantenerme en auge. Entrego lo que contengo, al elixir de mis sentidos. Porque si pienso, en personas que no puedo palpar de ningún modo, desaparezco. Solo reconozco vida en mi cuerpo, cuando sostengo un entendimiento profundo. Describo observando. Cuando recuerdo, que tocar las cosas me lleva a empaparme en verdad, desnudo los elementos con mi atención. Estoy resignada. No pienso volver a irme de lo único que puedo saborear. Añoro seguir respirando perfumes. Al final, solo puedo quedarme si entiendo lo inevitable; si no se puede sentir, no existe. Quizás el algún punto de la memoria, pueda encontrarse aquello que nos lleva a la perdida de nuestra brujula. Está bien. Deseo respetar ese territorio, actualmente lejano. Nada puedo hacer ahora por lo invisible.
Necesito enamorarme para mirar y nacer en el arte. ¿Cómo? Acurrucandome en lo palpable. Desatando ese deseo inasible, que es bucear en augurios sin reflejo.
Hoy, solo tengo ganas de ser autentica. ¿Qué sería si tirara a mi cuerpo en un embalse sin consciencia? Lo siento, no puedo irme a ningún lugar donde no esté sonando mi canción.



Me han preguntado
si tiene sentido
perdonar
alejarse
como si
construirse
no fuera otra cosa
que estar siempre
arrimandose
a la cerca.
Quisieron saber
qué pensaba
del amor
y sus posibles
multiplicaciones.
Tan solo
creo
que la unión
es inventar
libertades.
Jugar con semánticos
árboles.
No empezaría
para someterme
con otro
a la cadena
de los conceptos
castradores.
El amor libre
ha de ser
ese modo
donde
no tenemos
que dejarnos
en ningún lugar
para amar
la compañía.







dejar
que los
caminos
se inscriban
en el terreno
azul
abrazar
solos
vehiculares.
Palpitar
el regreso
de lo que nunca
fue
despedida.
Rondar
en el hábito
fluido,
derretir
el intento
alejado
de un ser
percibiendo
el hilo.
El sueño es albor reinante, entre cuadraturas técnicas. Si nos despeinamos de ese anhelo incoherente, que es, intentar decodificar lo que no tiene secreto...aparecemos.  Nuestra figura harto impostada, se desdibuja. La imaginación de lo que son, nuestros ecos, se fuga en una vela. Ruidos calmos, comienzan a llover, sin ser gotas. Y puedo sentir suspiros lentos, caminando sobre nada. Me desvanezco sin estar dividida por líneas. Necesidad de pensar que es necesario un mapa, para poder ver, lo que los sentidos por inercia atrapan. Detenida estoy. Respirando humos bosquejados por el sol. No espero. No me sé el idioma de los truenos. Estado de reposo estrafalario. Al borde, casi pronta a el blanco de las inundaciones, muero.
No entro
donde
queres
guardar
mi templo
Yo solo
tengo un espacio
y ya está
lleno
de hado.
Podemos
hacer un pacto.
Para guardarnos
ambos.
La posibilidad
reside
en construir
con el cielo
una nueva
mano.
Soñadores
amantes de la música
que suena
entre
bambalinas
rupestres
suenan
como
amores
sin huestes
desapegados
de todo intento
que no sea
escuchar
lo que
nació
siempre
inclusive
antes
de que hubiera
una mente.
Rondo
entre los párpádos
soñadores
observo
su plena
concentración.
Instaurados
en un estado
de química
intrínseca.
Toco
con mis
capas
invisibles
aquellos cuerpos
eternamente
naufragos
y sueño
que nos desnudamos
todos.
No puedo ser
otra cosa
que un sueño.
Aún queriendo
si en esa ansia
caigo
ya no puedo
beber
siendo.
Es el soñar
la única
impronta
posible.
Sueño
o nada.
Y si tiene
que ser nada
será
el agua
de los mares simbólicos.
Sueño
que soy
sueño.

Sin cara
tendida
ante
la identificación.

Alejada
de cualquier
definición.

Inerte
en la continua
rotación.

Traslado
los símbolos
y entre ellos
disfruto
de ciclos
cinestésicos.

Nada
se proyecta
que no sea
una película
risueña.
Toco
la herida
disipo
el viento
que ya no
puede rendirse
ante los ejes.
Dejo
sangre
guardada
en un viño añejo
sostengo

y me lo bebo.
Tatuaje
de dolor
sobre mi primaveral
forma
no quiero
sedarlo
deseo recordar
el impacto
de sus manos.

domingo, 6 de agosto de 2017

Una contractura
esgrime
el desprendimiento
de una montaña
y esta
se cae
como bola de nieve
que sabe
de arremeter
con todo
lo que enfrenta
su paso.
Desaparece
el instrumento
donde ya no existían
canciones.
humo es
ahora
puedo percibir
el olor
cuando huelo el nuevo aire.
Negar lo evidente

Una vez que te topas de frente con la lógica más real. Entendes que no existe el tiempo. Invisible es, cualquier clase de espera, si nos aleja del claro ocaso. En nuestro subsconsciente hay una fila de elementos haciendo cola, sentados, con el papel del turno en la mano. Mentira es, cualquier descanso que no sea, solucionar problemas matemáticos. Estamos despegando nuestras propias incógnitas. Con cada nueva solución, el laboratorio se vuelve más blanco. Un degradé de colores naturales, toma forma de lienzo cercano. El cielo se empieza a transformar en el espejo de nuestras propias acciones, dejando de ser, una ilusión inalcanzable. Capaz si hubieramos sabido antes, que lo necesario no era llenarnos, sino vaciarnos. Pero, ¿qué sentido tiene pensar eso ahora que ya entendimos el modo? 
No sostengamos más esta farsa incongruente. Pongamos en práctica la teoría que nos concierne. Usemos las experiencias, como paleta. Dejemos de creer que el pasado es glorioso. Salgamos de ese martirio que es consumir ceguera. Estamos, minuto a minuto, más liberados de lo que no eramos. Nos vamos volviendo, observadores activos. Acá se puede palpar el dorado. 

viernes, 4 de agosto de 2017

Todo lo que sacamos de la bolsa, es un invento para construirnos. No necesito embargarme con el otro en una charla interminable, para saber si deseo observar su foco. Tampoco interesa la magnitud de su lenguaje, ni el rendimiento en determinados rubros. Nada es necesario con determinadas personas, que nos acompañan a surfear en una frecuencia autóctona. Simplemente jugamos, cómo quien hace castillos de arena en la playa. Sabemos la forma y aprovechamos el conocimiento. Pero, eso no dice quién soy/quiénes somos. No me van a encontrar en una nota. Lejos estoy de ser esa definición, tan de diccionario. Escondida en aquello imposible de limitar. Resguardada en donde no hay fronteras. Lo único que vale la pena, es el agua genuina. De ella bebo para poder transitar los relojes sin tiempo. Llegado el caso, las veces que caí en un sujeto, se trato de algo inexplicable. Sin suficiente explicación racional. Son esos los momentos donde uno pierde la alabada cordura y corre a perseguir luces. No sé por qué pasan este tipo de amaneceres, pero así conocí a las personas más importantes de mi vida. Aparecieron sin esperarlo en absoluto, igual a cuando una estrella fugaz decide hacerse ver. ¿Qué puedo hacer desde mi pequeño cubo humano? Dejarlo. Imposible es meter a los actos inefables dentro de jaulas conceptuales. No quiero jamas un amor que sea cárcel. Eso sería ir en contra de mis mayores convicciones. Dejen ir a todo aquello que amen. Vean su vuelo y deleiten a sus ojos con la primavera más dulce del espacio. Eso no existe en ninguna parte, salvo en la propia sintonía. Cada persona que llega a mi vida, se posa en ella como una estrella en el cielo nocturno. Y desde que me percato de que están ahí brillando, ejerciendo la luz propia...cambio para siempre. Transformo lo que soy. Porque saber de la existencia de un techo personal, donde esos brillos son las personas que me dan paz, es igual a esbozar el mar. Yo no quiero verlos atados a nada. Porque eso sería sentirlos ocultos en un crucigrama. Ustedes son libres. Todos somos libres, y vamos a encendernos en consonancia.