Escribir para mantenernos vivos

martes, 6 de octubre de 2009

Sr. James Dean

Todos los caballos del rey
no me harían creer.
Aún cuando los muros
se derrumbaran
ni así podrias ser
un rebelde sin causa,
un rebelde de primer grado.
¿Por qué no dejas de intentarlo afanosamente?
Porque no hay hombres,
un hombre lo suficiente para ser...

otro James Dean.
Tú no eres para nada como él,
así que no me llames amiga
porque no eres para nada como yo.
Aún cuando el mundo se detuviera,
nunca habrá
otro James Dean.
Tú nunca serás James Dean.

Todas las caras que haces,
guárdalas para la escena.
De toda la gente que engañas,
¿Por qué fui solo yo
quien vio directo a tus ojos
y no eres tan profundo?
He tenido demasiado llanto.
Sr. Príncipe Encantador:
Lo siento, tú nunca podrías ser.

Porque no eres para nada como él.
Así que no me llames amiga
porque no eres para nada como yo.
Aún cuando el mundo se detuviera,
el mundo se detuviera.

Ahora muévete
a la siguiente ciudad,
el siguiente set, la siguiente chica.
Diviértete, cariño.
Estoy trayendo de vuelta mi mundo.


Aquí estamos cara a cara.
Misma energía, tú y yo,
no quieres que seamos enemigos.

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