Escribir para mantenernos vivos

sábado, 16 de julio de 2016

Estar y no estar

No sé si estoy. Después de todo. No estoy acá todo el tiempo, siquiera hablo de dormir o estar despierta físicamente hablando. Verdaderamente se puede estar y no estar. Que terrible acción, ¡y que habitual! la locura de una humanidad engendrada en la ausencia de seres que parecen estar presentes.
Y mi dolor más certero se pronuncia cuando me descubrís, sin duda, cuando me sacas la mascara y me decís que no estaba, como tildándome de farsante, y yo no sé. ¿Qué puedo decirte? al fin y al cabo puede ser verdad, tal vez no estaba. Pero mientras creíste que era cierto, estuve, ¿no es cierto?. Yo me pregunto, ¿qué es todo esto?, no quiero que intentes descubrir si estoy, ni tampoco yo tratar de descubrir si estas. ¡No puedo con eso! y no dejo de amar por ser así, te juro que estoy viva. Puedo jurarlo. Pero a veces me apago, ¿sabes? no me doy cuenta, y ya estoy de nuevo mecanizada. Sabes que voy a volver, el problema es cuando no te das cuenta que me fui. El problema es que no nos damos cuenta que nos vamos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario