Escribir para mantenernos vivos

sábado, 31 de octubre de 2015

Laberintos de sombras, de pasado inaudito, y sonrisas en alfombras de terciopelo. Voces truncas que no logro reconstruir, y sin embargo llegan a ser un fragmento tan sublime como la nada misma. 
El despertar, como duele en las noches cuando las agujas tocan las dos...y luego las tres, y el olvido nunca es inminente, solo es sueño de conciencia. Tu retrato que se aleja cada vez más, hasta que parece que fue ayer, hace infinitos atrás.
Y te quiero como se quiere al ideal, te quiero como a la utopía que te ayuda a caminar. 

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