No puedo dormir, aunque más que nada no quiero. Entonces pospongo el insconciente, como una alarma. Hasta apagarme. De los apagones no podes escapar, entras, y si salís, ya la vida es soñada. Amo haber nacido y seguir acá, creo con convicción que cada día es un regalo. El problema es cuando no se enseña, y la vida termina siendo un mundo inventado, el amor una ilusión, el alma un buen cuento, y todo humano. Tanto que hoy ya no se nada (siento que desconozco mucho de lo que creí conocer), y lo que me mantiene en pie, es que amo.
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