Escribir para mantenernos vivos

lunes, 22 de mayo de 2017

De noche se duerme, de día se camina. Esa es la ley de este lado de la tierra. Pero a veces uno se la pasa todo el día dormido (aunque camine y tenga los ojos abiertos) y se despierta a la noche. Entonces uno de pronto es exiliado del mundo por no cumplir con la norma de dormir. Uno se ve envuelto en la extraña sensación de verse como un sujeto raro que no está haciendo bien su tarea de dormir de noche. De pronto más que humano lechuza, ¡qué agravio a la sociedad del orden y el control!.

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