Escribir para mantenernos vivos

martes, 30 de mayo de 2017

LAS TOALLITAS DE SATANAS


Vamos a hacer que por un rato esto es un diario donde cuento mi cotidaneidad, ¿dale?

Hace un par de meses (quizás menos), me resultaba horroroso encontrar toallitas en los baños; ya se tratase de públicos/privados o de el baño del mismísimo Zeús. Algo en mí (o eso creía) repudiaba el hecho de que las personas no se detuvieran un minuto a envolver eso. ¿Cómo se les ocurría dejarlo a la vista de todxs?, ¿quiénes se creían?. ¿Por qué no podían imitar mi pulcritud? (la que aparentaba). Resumiendo el asunto...yo, una chica de 20 años en ese entonces, sentía asco al sorprenderse con sangre ajena. Con la mía no, nunca. Dulce actitud ingenua de sentir que la sangre de los otros no es también la propia.
Hoy, con un año más (aunque hayan pasado dos meses de eso) me encuentro en mi primer día del período/menstruación/Andres/los días en que las mujeres se vuelven infumables, entre otros, y creo que las toallitas son cosas completamente naturales. Asi, completamente embadurnadas por la sangre coagulada. Asi, con esa factura que cada mes llega, exclamando: "Estas viva y estas muerta". 
Sé que a muchxs de ustedes, lectores del bien, les va a dar rechazo esto. No sé, tal vez les pasa por la mente algo parecido a: "¿Cómo se atreve a traer su privacidad a las redes que todos transitamos?, ¿por qué no se queda ella sola con sus tumbas?. Sin embargo no temo el repudio. Es más, es totalmente necesario que este exista para poder romper barreras. 
Hasta hace dos meses nunca me dolía cuando me venía, les juro. Alardeaba de eso, por supuesto. Yo, la mejor, ni siento que tengo menstruación, la verdad que es como pasar un peaje. La negación ahora es vista por mí como algo fuerte, pero bueno. Hasta ese entonces siempre la odié, sentía una especie de condena al recibir ramos de rosas marchitadas cada mes. ¿Qué mierda había hecho? Siquiera quería tener hijos. Maldita con copas de vino que cada 28 días no podía catar.
Hoy las veo como son (como las concibo yo ahora); toallitas y sangre...vida. Tiene que doler porque es un hecho, nada más. No hace falta una tragedia griega.
Miro mi toallita en el tacho y pienso que podría ser la de cualquier otra chica. No tiene nada que represente una individualidad. La sensación es plena.
Ahora siento que soy especial, no porque me vuelva loca de emoción por tres o cuatro días de una experiencia diferente. Simplemente porque en ellos aparece una persona distinta de la que soy siempre. Como si de pronto, estuviera obligada a verme simple y llana, a verme como cualquier otra chica que es sometida otra vez a la repetición. 
Estoy indispuesta, ¿yqué? 
No es nada extraño/No es nada raro
A ustedes les da impresión, y miedo, porque se reprimen. Creen que hay que esconder lo natural en bolsas y tirarlas al mar para contaminarlo. Su no consciencia hace que después resulten personas contradictoris que se quejan de los desperdicios acumulados en el mar. Critican a los otrxs desgraciados que contaminan, mientras se regodean en un charco de basura que lastima.
Les da asco y desconsuelo sentirse tan animales, tan sucios. Se levantan todos los asquerosos y mediocres días a matar al animal que llevan dentro para que no salga. Sin darse cuenta que con cada cuchillada sale más (de otra forma). El animal nunca se va.
Ustedes y sus diabolicos miedos a todo lo que no sea una farsa, ustedes son lo que detestan en los otros.
Con esto no quiero expresar dibujos de toallitas tiradas en la via pública o en cualquier lugar, simplemente quiero decir que este período no es una bomba nuclear horrorosa. Cómico resulta ser que les de asco la vida cuando no se ve como se las cuentan. Cuentenle a los demás sobre su cotidaneidad, cuenten como es que les parece horrible su propia vida privada porque se sienten invadidos hasta en lo más intimo y personal. Camaras en todas partes, un reality show mientras vas a cagar. La carga semántica que contienen las palabras y su impacto que resulta como torturar. Cuenten como no son ustedes porque no conocen el respeto por lo que no pueden evitar hacer (ser seres humanos con necesidades fisiologicas). 

Cuenten su cotidaneidad, capaz parece aburrida. Pero en ella hay infinitos gajos de vida.



 Sé que hay personas que no andan por la vida espantadas ante un endometrio en acción (qué buena la diversidad)










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