he llegado a poder
mirar una flor
durante siete horas
sin sentir hastío
dejé de buscar
actividades exhorbitantes.
Decidí simplemente
quedarme acá
donde creía que no podía
pasar nada.
Plantada en mi calle
sin esperar
sin irme
olvidando el posible escape
y de pronto
cada cosa
comienza a adquirir un perfume
nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario