Escribir para mantenernos vivos

miércoles, 19 de abril de 2017

Vengo a emitir una queja muy importante, la quiero depositar acá en la virtualidad, lugar donde se aceptan muchísimas quejas a cualquier hora (cosa increíble en sistema de control). Aquí va:
¡¿Qué pasa con no aceptar el dolor?!
Nos sentimos mal,
queremos romper todo,
queremos que se caigan las paredes,
caernos en el abandono.
Nos importa un carajo.
Sí, somos personas horribles.
¿Y qué pasa?
Me harta mucho el intento desenfrenado de no aceptar el dolor, ese regulador que apenas encuentra a una persona sufriendo agarra dos pinzas y le deforma la cara con una sonrisa.
Tenemos momentos de mierda a veces,
nos duele,
y nos duele una barbaridad.
Pero si en vez de hacernos conscientes de eso,
si en vez de aprender a observar el dolor y a entenderlo,
a recibirlo y a envolverlo,
lo bloqueamos con una risa falseada.
NOS VAMOS A VOLVER PURO DOLOR,
Y NO VAMOS A VERLO.
NOS VAMOS A VOLVER ESE DOLOR
TAN DOLOROSO,
QUE ES EL NO SABER QUE DUELE.













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