Que cada vez todo sea más bello
El miedo hace que quieras un mundo donde las cosas son para siempre. Y así la vida no hace más que apagarse, despejando el equilibrio de cualquier sentido posible. Lo único válido es no conformarse nunca. Las cosas tienen que estar siempre mejorando. ¡PORQUE ESTAMOS EN MOVIMIENTO!
No se puede pretender dejar quietos los ruidos que se mueren por destruir el templo del cobarde. Hay que arriesgar, dejarlo todo. Necesitamos ir por lo mejor. ¿Dónde está?, ¿cómo llegamos? dandonos cuenta de que acá podemos encontrarlo. Si sacamos las capas muertas de resignación. Si tiramos al demonio la idea de que debemos quedarnos con lo que apareció. Un amor verdadero tiene que cambiarse de cuerpos todos los días. Tiene que ser jamás creer que lo conoces todo. ¡Siempre tiene que haber más! Y si no hay más, algo anda mal. Si todos los días saben igual, puede que haya peste rondando por los terrenos. ¿Qué hago, yo, con algo que no cambia?, ¿qué hago? si no soy la que era ayer. Si en este preciso minuto veo que se va una parte de mí. ¿Cómo podría ser tan hipócrita de aceptar una estructura mediocre y segura? Aburrido. No quiero nada que tenga el aspecto permanente de la rendición. Voy a ser mis sueños. Me despido, de toda comodidad pestilente y falsa, se me caen del espíritu, como todo lo que ya no daña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario