Escribir para mantenernos vivos

domingo, 11 de septiembre de 2016



Receta para momentos de desesperación (si, de des)

Aprovechen la ocasión, y la sensación, para desapegarse. desentenderse, desabrigarse, de cosas que hieren, de cosas que invaden, de cosas que muerden. Desesperarse, es desestabilizador, pero aprovéchenlo, aprovechémoslo, para tomar el des como herramienta, desalojemos al después, empecemos ahora. Sí, empecemos bien. Desesperar, y también, ¿por qué no? desaprender. Emprendamos el camino de los des y desmantelemos el camino de los no, cuando les sigue el creceré, o el amaré. Desesperación, sí señor, error tras error, ¿y qué? desesperanza no, hoy no. Desamor, no, ya fue, su turno, terminó. Que sea "des" de desnudarnos: de ropas, de prejuicios, de temores  infundados, de ansias, de pensamientos malos. Que sea "des" de desencontrarnos, y luego que no sea mas, que sea encuentro, y que sea "des", de despertar, enredados, en "des" y en los otros, y en todos los signos que el infinito nos brinda hoy.



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