Escribir para mantenernos vivos

martes, 24 de noviembre de 2015

Reflexión

Hoy tuve el placer de conocer tanto el Museo del libro y de la lengua, como la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Como gran amante de la literatura que soy puedo decir que fue un deleite de momento, y me provoco mucha emoción. Sin embargo,quiero analizar unos temas (secundarios pero no por eso menos importantes).
Para guiarte, ayudarte, o informarte, no había nadie excepto POLICÍAS. Los cuales se supone están para proteger los materiales invaluables del Museo, claro está, y a los visitantes. No vamos a decir que no eran simpáticos, y menos que no se esmeraban. Sin embargo, ¿tiene que ser normal el hecho de estar rodeados de "seguridad"?. ¿No sería mejor que hubiera más educadores, más informadores, más investigadores?. No estoy menospreciando a los que ocupan cargos en los cuales arriesgan su vida, y lo sienten, y dejan todo. Simplemente me pregunto, y no por primera vez, sino que se me hizo cada vez más recurrente: ¿qué clase de seguridad es está?, ¿seguridad para qué?, ¿para protegernos de quién?. ¿De el de al lado? del que no sabemos quién es pero por las dudas mejor tenerlo observado.
¿Tiene que ser normal subir la escalera y que un policía te este mirando?, ¿tiene que ser normal que en la mayoría de los lugares te revisen la mochila, o la tengas que dejar en un casillero?
Siento que hay cada vez más policías, y más gente que quiere seguridad para cuidar cosas que al fin y al cabo (no sirven para nada), porque si algo te hace bien, no te pierde en una maraña de inconsciencia.
Para mi lo más preciado en materia comercial son los libros y los cuadros, y si, no me gustaría que me robasen algo así. Pero vamos, ¿vale lo material vivir vigilado?.
Elegís cada día, aunque no te des cuenta, aunque hoy te hayas despertado con ganas de no pensar en nada. Aceptaste otro mandato hoy, unos cuantos, mejor dicho. Elegís que te miren, aunque no te miras.
Elegís que te encuentren a la hora que sea, en donde sea, y hasta en cualquier momento te compras un chip para estar más seguro. Pero no vaya a ser, que te quieras encontrar vos.
Elegís que el problema siempre sea el otro, elegís la paranoia y el caos, elegís enfermar.
¿Qué ves cuando te ves? cuando la mentira es la verdad.
Y ojo, que yo también elijo, por eso es que tanta bronca me da. 





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