Amada azulada,
teme un mundo sin su color,
y se pierde en una apariencia veloz.
Escondida en la nada se encuentra su ausencia.
Huye del amor que la espera,
no lo observa,
porque él es primavera,
y ella no acepta sus fantasmas.
Su amor es paciente,
la ama como un marinero
al mar.
No sabe navegar sin su amar.
Si tan solo el cielo se despintara,
quizás podría entonces,
despegar su mirada angelada.
Ella es oro, en el fondo de las erinias enojadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario