Escribir para mantenernos vivos

viernes, 30 de junio de 2017

Mi sombra y yo Juego con la proyección de mi sombra en la pared, Blanco el lienzo, Oscura ella, Juego y me encadeno, De nuevo, Otra vez caer, Como si no viera. Otra vez, No veo. Y sin embargo, La sombra existe, Porque no todo es negro.

Tanto el gusto por el juego, Tanto amor al fuego sin cenizas, Al juego que no se gana, Al día sin mañana. Tanto amor siempre, A lo que no es, A lo que no puede. Tanto es, Que ya no puedo contarlo, Y entonces el me cuenta a mi, Que me he vuelto un peón de ajedrez, El me cuenta que me perdí en el juego.


Me gustan las noches, En su seda oscura puedo ver las sombras, Reflejadas en la pared pálida, Veo el rubor de las telas negras, Ante tanto blanco, Ante tanta nieve dejandolas existir. En cambio el día, Tiene tanto brillo, Parece que no quiere tan bien a la oscuridad. De día para estar a oscuras se necesita crear, Y creer, Creer que no es de día, Que no hay tal juego binario, Que el día y la noche no llegan a dividirse nunca, Creer, en estos como la unidad que se distingue por hacer que la otra sea se
a,

No hay comentarios:

Publicar un comentario