Escribir para mantenernos vivos

jueves, 1 de junio de 2017

Almaroide.
Un episodio
entre el amor
y el espacio (del orbe imaginario)

Auspician los silbatos
del encanto estrafalario.
Las siluetas se preparan
para encarnar figuras desalmadas.

Un suspiro boquiabierto
empalma a  una pareja
de pensamientos.
Ellos empiezan a temblar.

La calma comienza a bailar.
¡Entrecruce de roces desatentos!
Caminan cabizbajos los ojos somnolientos
concuerdan los suspensos en encender el incienso

Desbocados; los espasmos deslenguados.
Corren los roles; a perder sus emociones.
¡Obras a las manos!
¡Pianos desencontrados! ¡Desencantados!

Brillan los planetas
son sus dientes
denotando risa consciente
 ¡Se escuchan de pronto los cierres! (se abre el telón de la mente)

¡Aparece la serpiente!
Es ahora de transformar la piel
otra vendrá
¡Hay que mutar!

Delicioso deleite
 envuelve el cuerpo en aceite de sol
para suavizar el impacto
que es nacer con voz/vos

Monotonía de la rueda
ella gira
 combinando
el desatino y el vino de tu calor

Naturaleza
    sabia/savia
certeza/corteza que desarma
la idea de no videar- no amar

¡Nos vemos en breve!
Acordate de el deseo.
No vengas apagadx
Tengo un cenicero acá a mi lado
donde podemos guardar el humo desatado.









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