Esto ocurre cuando muero,
de nuevo.
No duermo.
Me pierdo en el entierro.
Cansada estoy.
Asistir a los funerales
de mi ser.
Es cuasi aterrador.
Alguien utiliza una aguja,
cose mi vida,
forma un mundo
con los hilos a los que no llega la vista concedida.
Saber es poder.
Sin embargo,
derrumbada estoy en el fango.
Mataría por perder el relato.
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