No puedo con un solo nombre,
estoy muriendo en la tragedia
jamas descubierta.
Condenado a no ser hasta que muera.
Desconozco a quiénes llaman,
a mi puerta,
no me queda otra,
debo fingir no-sorpresa.
Abrazarlos,
actuar como si fueran algo.
Involucrarlos en el acto.
Si les miento puedo continuar tocando.
¿Saben por qué no puedo amarlos?
No saben morir,
niegan que ahora es el fin.
Creen que son corporeos
(son martillos de lo vil)
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