Escribir para mantenernos vivos

viernes, 28 de julio de 2017

Conglomerado de espacios que se vuelven hábitat natural. Ellos sostienen la interperie que hamaca mi suspirar. Sus elementos conciben los nuevos tempos. Sintiendo su tacto, comienzo a perder el sueño relajo. Acarician, con su plumaje azul, caparazones desnudos. Juguemos a insertarnos en los rulemanes. Derrapemos desde aquellos ejes, hasta destrozarnos contra alguna pared sin cadáveres.
Caminos insisten, desean agarrarnos y someternos al sentido líquido. Ay, no quiero negarme hoy. Voy a expurgarme/congraciarme/inmolarme en mejoras técnicas. Fugaré de lo que es calmo y quieto. Iré a temblar en un nuevo concierto. Quiero escuchar voces cada vez más fuertes. Desmantelar mi suerte con un terraplén de sensaciones verdes. ¿Significa quiebre? Entonces, fracturada estaré. Se verá la humanidad, desentonando con el esquema donde soy perfecta. Rota y coja, bambolearé, todas mis derrotas. Elevaré esas espadas, orgullosa. Acá están, soy equívoca y plena, porque la pérdida trae bondad.

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