Se cuelan
por los agujeros
de mi cuerpo
sentimientos
inconexos.
Yo no les pido
unirse con fervor.
Tan solo pretendo
aprender un ritmo
para que ellos
puedan
lograr un equilibrio.
De a ratos
puedo exhalar
sus relatos
sacarlos
desbloquearlos.
Es allí
cuando
el día parece...
...estar volando...
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