Deseo hundido
en la perversión
de el ave
que se quedó sin vuelo.
Un niño le pregunta
a su padre
por qué no puede volar
y él protagonista empieza a caminar.
Cuatro ojos se miran
soñando con tan solo
pensar
Se enciende la cara del mar.
Un interrogante nace
de cualquier arte
que conduce a tu cuerpo
hacia la ciudad de los regresos.
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