Escribir para mantenernos vivos

domingo, 23 de julio de 2017

Ilurio

Hay algo que me descoloca hace un tiempo, y es el amor sin circuito físico. Donde no existen refugios en lo visible, salvo que los creemos a través del arte.
Hace unos meses comencé una amistad con personas completamente desconocidas. Al principio creí que todo quedaría donde reside la pintura; en palacios de lapizslázuli. Siquiera le di mayor importancia, cómo uno hace frente a esas distancias remotas, que parecen nunca tener que volverse concretas. Sin embargo, con el transcurso de los días sin cara, empecé a desear verlas. Me refiero a eso que es amar/armar verdaderamente un vínculo. Y no estoy hablando desde la ignorancia que es amar sin conocer. Yo utilizo el amor como conector matutino. No las siento como quien ama sin haber aprendido el abecedario del dolor, es tan solo que mi idioma es el canto. Y quien no vive destruyendo lo frivolo, muere en significados vanos. Cómo decía, desde que aparecieron se fueron metiendo en mis burbujas, sembrando una bruma medicinal.
No es el primer vínculo extraño que es presentado ante mis ojos. Ya he tenido otros. Con la diferencia, de que ahora deseo continuar a través de la neblina. Quiero desenvolver: La música, los dibujos, las poesías, y el continuo sueño, para encontrar lo que se esconde en nuestras miradas.
No sé me ocurre nada que no sea esta simple dedicatoria, sencilla y sentida. Ojalá pasen a ver la magia que emanan ellas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario