Con el paso de las horas, se me ha convertido el tiempo en gotas. Pude sostener algunas, para sentirlas como ladrillos. Con ellos quiero responder lo que me pregunte hoy, apenas se encendían algunos latidos.
Encontré mi respuesta. Invento, nada más que un artilugio cruento para fingirnos extraños, cuando lo somos todo. Ahora que no necesitamos enviar cartas. Ahora que no es necesario deshojar estaciones congeladas. No existe ningún tipo de alejamiento. Sé, desgraciadamente esto no se vive en todos lados. Parece estar dividido el planeta, entre distintas épocas. Cuando voy por la calle, y observo individuos, veo esa división. Pero, lamento decir, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Si en un espacio del tiempo, como ser el mío, es pura y solida la posibilidad de no sentir un distante desasosiego...agarremos ese impulso y corramos. No podemos quedarnos a sufrir en silencio por lo que aún no ha llegado. Si estamos acá observando el canto del viento, ¿qué nos detiene a crear con sus hojas un nuevo paralelo? Maldita sea, te están mintiendo. Con el pensamiento puedo pensarte, y vos me hablas, venís hasta a mí con tal solo ese soñar que es el amor. ¿No es real? No creas, temele a las ilusiones. Escuchá como suena el crujido de esa rama extinguiéndose; sos vos. Te estás apagando porque crees que sirve no tener un lugar en artículo del sol. Sufrís porque no podes aprendiste a manejar tu único vehículo, y mientras, desaparece el simposio. No te quedes en el delirio. El auge ya empezó, nos estamos subiendo a la colina de la pasión. Si no continuamos ascendiendo por las nots musicales, no vamos a poder ayudar. Nunca ayuda el que no se sabe música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario