Escribir para mantenernos vivos

sábado, 29 de julio de 2017

¿Por qué me desquicia el ritmo?

No concibo la vida fuera de una música infinita. Quizás te molesta como caigo una y otra vez en las rimas. Pero a mi eso me encandila. Yo alimento mis pasos con esa lluvia efimera. Si deseo puedo escribir un vuelo desembargado de tonos líricos. Tan solo es que ahora la necesidad de sentidos intensos, es tan imperiosa, que no puedo perder el tiempo. Ay, podría ser que esto resulte un tanto aburrido. Abstraer a la cotidianeidad para meterla en un escrito que un día de estos vuelvo recital empapelado. ¡No! Qué extraño. No entiendo lo que está pasando. Se convierten los objetivos en el algo vivo e innato. Parece que el existía el orgasmo pero nos habían engañado. Ingenuos, estudiando en las cavernas, para aprender a no saber. La idea es empezar a conocer el arte de encender. ¿Ves? Por allá, tenes una calle apagada. Te conozco, seguro no queres pasar tu sombra por semejante mirada. ¿Sabes qué pasa? Esa calle, es tu casa. Está en la alcoba de tus entrañas.

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