Escribir para mantenernos vivos

sábado, 1 de julio de 2017

Carta número Ya no me acuerdo

El otro día un amigo hizo una pregunta muy interesante: "¿Qué pasaría si le agregamos a la infinidad de números, letras?", ¿cambiaría algo u no cambiaría nada?". Me quedó resonando como un interrogante alado.
Lo primero que pensé fue: "No cambia absolutamente nada". Porque los números forman químicos concretos y las letras forman nada. No veo este aspecto como negativo, simplemente como una oposición dinámica. Agregarle letras al infinito es añadir vacío al espacio. Las letras y las palabras por si solas no significan. Necesitan ineludiblemente de una carga significativa. De lo contrario, ninguna posibilidad. No habrá impacto sin significado. En cambio, los números se encuentran automáticamente. Lo hacen sin siquiera buscarlo. El número encuentra al otro número por atracción innata.
La letra queda resguardada en una cueva platónica esperando que alguien decida cargarle un bolso.
El número, solo debe ser visto para logar un magnífico resultado.
Una vez visualizado, no faltará demasiado,
lo concreto no se hará a un costado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario