La media naranja
Creo que esto ya se sabe, o eso espero al menos. Pero no existe tal media naranja. No existe ningún complemento físico que te pueda completar. Por más que te pongas en pareja para cumplir como sujeto social, eso no te va a dar entidad. Sos solo o no sos. Perdón, suena fuerte. Crudo. Suena mas o menos a lo que no te gusta escuchar en tonos agudos.
No entiendo esa negación. La soledad no es una triste canción. ¿Qué puede ser mejor que completar el rompecabezas propio con las piezas de uno? No hace falta ningún otro. Simplemente vos con todas tus partes (si serán muchas eh). Negar nuestro carácter heteróclito y multiforme para enraizarnos en otro ser no autosuficiente es lastimar al mundo entero. Lo fundamental para poder planear algún tipo de compromiso serio con un otro, es estar en plena completud.
La sociedad te cuenta desde que tenes uso de razón que no podes. La soledad te va a matar. Si estás solo en el recreo leyendo un libro sos un raro. Si estás solo jugando a un juevo inventado ni te hablo. Dicen todo tipo de cosas para destruir al club de los corazones solitarios. Seamos realistas, no es un buen negocio el amor propio. No es buen negocio que te sepas lindo y realizado siendo quien sos. Ellos curten con el desamparo. Se alimentan de el abandono mundano. Pero...qué mal. No me importa. Yo no trabajo más que para mi misma.
Mi media naranja
está
en mi granja.
(perdón, esto me pudo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario